domingo, 10 de febrero de 2013

Testamento

 Hoy limpié mi cuarto (qué milagro) y entre papeles viejos, sobres extraños y demás, encontré algo que escribí a los dieciséis años (lo reconozco por la letra horrible y mi piraña manera de escribir). Se trata de mi testamento. Alguna vez pensé que moriría cuando me dio un ataque de asma en el Fanning, así que, con ayuda de una compañera, escribí a manera de joda esto de lo cual no me arrepiento. Pondría la foto, pero me da mucha vergüenza porque el papel está todo viejo y horrible, así que preferí sólo transcribirlo y agregar sus actualizaciones. Veamos:


  1. Le dejo mi ropa a mi mamá, porque a ella siempre le gusta vestirse como chibola.
  2. Le dejo a mi hermanito Jorge todo lo que quiera coger de mi cuarto, menos mis carteras porque eso lo haría parecer bastante gay.
  3. A Jenny, mi hermana mayor, le dejo todo lo que pueda rescatar de mi humilde cuarto. También le dejo mis periquitos para que cuide de ellos. Por favor, Jenny, que jamás les falte alimento.
  4. A mi padre le dejo lo poco que tengo. Papá, perdóname por morir tan joven y sin plata.
  5. A mis hermanos César y Lilia, les dejo todos los juguetes que quieran sacar de mi caja de juguetes y recuerdos.
  6. A mi amiga Sofía le dejo todos mis parches de bandas punk, mi morral del colegio y todos mis hilos de bordar. 
  7. A mi amiga Dessireé le dejo todo lo que quiera para cuando vuelva de EEUU.
  8. Ahora que me acuerdo, tengo veinte soles en el segundo cajón de mi ropero. Mami, cógelos tú.
  9. Mi colección de lapiceros de colores se los dejo también a mi amiga Sofía porque ella más que nadie comprende mi amor por el arte. 
  10. A mi profesora de Educación Física le dejo la faja que mi mamá me regaló. Espero le guste, miss.
  11. La bomba marca ACME que guardo debajo del colchón se la dejo también a Sofía, para que en el primer descuido haga volar el colegio.
  12. A Alex le dejo el peluche que me regaló cuando cumplimos un mes. Perdóname por morir y no estar a tu lado, algún día tenía que pasar. Fue lindo mientras duró.
  13. Mi slam se lo dejo a quien lo quiera, ya no importa, pero terminen de llenarlo y píntenme la camisa.
  14. Tengo un álbum de stickers de pokémon, Jorge, creo que te lo puedes quedar. Pero con mi muñeco de Gokú si que me entierren, por favor.
  15. Mis barbies se las dejo a mi prima, igual siempre supe que se las llevaba sin mi permiso.
  16. Mi CD de Leusemia se lo dejo a Ana Paula, para que siga cantando "demolición" y nunca se olvide de mí.
  17. A mi profe Choque le dejo un fuerte abrazo nada más. Gracias por ser tan buen profesor y enseñarme tanto de la guerra de Perú y Chile, aunque jamás le entendí nada.

Para el 2013:
  1. Mamá, aún puedes coger toda la ropa de chibola que te guste de mis cajones.
  2. Jorge, hermanito, creo que ahora puedes llevarte mis all stars ya que ahora sí te quedan. Por favor, te vuelvo a pedir que no te lleves mis carteras. Recuerda que se te verá bien cabrito.
  3. Jenny, ya no tengo periquitos, pero recuerda que en el patio habita una gata del tamaño de un lince, y sí, te la dejo para que la mantengas y la quieras mucho. Aliméntala por favor.
  4. Padre, sigo pobre, pero esto ya es por mi culpa. Espero que cuando muera te dejen a ti cobrar mi liquidación. Llévate lo que puedas. Es tuyo.
  5. César y Lilia, hermanos, supongo que ya no quieren jugar con chucherías, así que tómense la libertad de escoger en mi cuarto lo que más les guste. Lilia, tendrás que pelear con mi mamá por mi ropa, eso sí.
  6. Mis parches punk, mi morral del colegio y mis hilos de bordar, si es que aún los quieres, estarán en mi casa, Sofía. Pero solo recuerda que debiste venirme a visitar antes de morir. Qué mal, qué mal.
  7. Dessireé, siempre esperé el momento para volvernos a ver, sinceramente pensé que volverías de EEUU. Si lo haces, reclama lo que te de la gana, si no te lo quieren dar ya no es mi problema.
  8. Mami, ya no hay veinte soles en mi cajón, pero supongo que se encargarán de darte toda la plata del seguro, AFP, y las demás huevadas que se encargaban de quitarme mi plata mes a mes. 
  9. Mi colección de lapiceros de colores, plumones, colores y demás creció en un 250%, pero ya no te las quiero dar, Sofía, sorry. Mejor amiga Kelly, ¡son todas tuyas!
  10. No sé si la profesora de educación física aún necesite mi faja, pero creo que Jhosy, tú le darás un uso más sexy. Toda tuya, mi vida.
  11. Lo de la bomba ACME solo fue una historia que inventé para alocar a las masas. 
  12. Alex, después de todo creo que sí te devolveré tus cartas y tus canciones (el peluche me dio alergia y tuve que envolverlo y mandarlo al olvido). Gracias por haber estado conmigo por casi cuatro años. Aunque nunca te dije, sí te quise mucho. Ya, chau. Morí.
  13. Mi slam se lo dejo a Jair, para que lo lea y se burle de lo amixer que era. Ya todas lo llenaron, ya me pintaron la camisa. No me arrepiento de nada.
  14. Mi álbum de stickers de pokémon lo botó mi hermana hace varios años, lo siento Jorge. Insisto: entiérrenme con el muñeco de Gokú que está en la caja de recuerdos. Mami, encárgate de eso por favor.
  15. Las cuatro barbies que me queda de las como treinta y cinco que tuve, mami, dónalas a algún albergue. Yo nunca me atreví, porque soy muy sensible y hacer esas cosas solo me entristecen más. Dona todos mis juguetes, pensándolo bien.
  16. Mi discografía ahora COMPLETA de Leusemia, seguirá quedando para Ana Paula, Rana, cuando quieras.
  17. A mi profe Choque, le sigo dejando solo un abrazo. Nuevamente, muchas gracias por lo de la guerra.

Y nada, terminé de limpiar mi cuarto y me maté de risa transcribiendo este testamento. Ahora sí, a dormir.

viernes, 8 de febrero de 2013

"Préstame dos soles"

 El Martes me regresé del trabajo temprano porque me sentía muy mal. Fui a mi casa, tomé mis medicinas y me dormí. Lamentablemente tuve que levantarme a la media hora porque recordé que debía ir al banco a ver el tema de mi deuda, y renegando con mi vida me paré y me fui. Ya saben cómo es eso del banco: las colas, la gente, el calor y la cólera por tener que ir a pagar. En fin. 

 A la salida del banco me puse a caminar rumbo a Cibertec, medio enojada y con ese sentimiento de que en el banco me meten la rata cada mes, cuando al cruzar la pista me interceptó una chica de poco menos que mi edad, con una cara de preocupación de esas que parece que no le viene la regla y solo tiene catorce años, así de preocupada. Me dijo que por favor la escuchara, y me detuve en la esquina a hacerlo. Me contó que había tenido un día de diversión en la playa, con sus amigos y amigas, pero que estas mierdas de la vida le habían jugado una broma pesada, escondiendo su billetera sabe Dios dónde, y que encima, la habían dejado abandonada, solo con su mochila, su toalla y su ropa. Subió a pie desde la bajada de armendáriz y solo buscaba a alguien que le prestara dos soles para regresarse a su casa, que no entendí si era Surco o San Isidro. 

 Al principio, y con el reciente susto que había tenido un día anterior con el robo de mi celular, vacilé un poco y le hice una que otra pregunta solo para cerciorarme de la legitimidad de sus palabras. Ella se mostró asustada, perdida, y en sus ojos azules me pude ver a mí misma en esa situación, y creo que a nadie le gustaría tener amigos tan basuras y encima ser tan engreída e hijita de papi como se le notaba que era ella, como para no saber cómo regresar a su casa desde Miraflores. Por último, ni sabía dónde estaba, no se guiaba para nada. 

 La tranquilicé, le dije que le daría poco más de dos soles, para que llame a su casa y cuente lo sucedido, y a ella le pareció una gran idea. Caminamos un poco más, conseguimos un teléfono público y ella explicó a la persona que estaba al otro lado de la línea lo mal que se sentía y la situación en la que se encontraba, y yo solo la miraba mientras ella hablaba y un gesto de "voy a ponerme a llorar" tomaba forma en su cara. Y lo hizo. Lloró en el teléfono, y pidió que alguien le pagara el taxi de regreso. Colgó y me dio las gracias, me contó que le había contestado su hermana mayor y que la habían puteado. Otra vez me recordó a mí misma, cuando volví de viaje de Huancayo, con el labio roto, sin DNI, sin tarjetas, sin plata y encima sola, sintiéndome un pedazo de caca de perro en el universo, y mi hermana en lugar de abrazarme y hacerme sentir bien, me reclamó con cosas como "¿Ya vez? ¡Para eso te vas!" y junto con mi mamá me gritaron y me hicieron cargamontón, como si yo hubiera tenido la culpa de mi suerte. La abracé fuerte, le dije que se sintiera mejor y la embarqué en un taxi más o menos con pinta confiable. 

 Crucé la pista, entré a Cibertec y sentada en la ventana que da a la calle, pensé en tantas personas que en la calle se hacen pasar por desesperados, tristes, o cualquier otra cosa solo para poder robarte o engañarte, y, al mismo tiempo, personas como esta chica de ojos bonitos, que solo son víctimas de las circunstancias, y ahora me digo a mí misma, si el Lunes dije que no confiaría nunca más en nadie, me equivoqué, porque al día siguiente ya la vida me estaba poniendo a esta chiquilla en el camino, para darme cuenta de que no todos son iguales, y la gente buena también -y todavía- existe.

jueves, 7 de febrero de 2013

Lo que el choro se llevó

 Siempre he sido una persona muy confiada, a pesar de los consejos tan simples de la gente como "No tengas tu celular a la vista", "Cierra bien la ventana", "No camines por ahí tan tarde" yo nunca hice caso, porque siempre me he considerado una persona con suerte, jamás me ha pasado nada. Me consideraba inmortal, un ninja, un pokemon salvaje a quien nada ni nadie podía siquiera amedrentar. Pero me equivoqué. Soy un simple mortal asustadizo que todavía confía en el prójimo, que todavía piensa que todos tienen la misma fe que uno, que nadie me hará daño. 

 Recuerdo que mi primer celular en perderse fue en el concierto de los RHCP, cuando a la salida del estadio la gente estaba tan pegada que cuando quise llamar ya no lo encontré en el bolsillo de mi camisa. Luego, en el concierto de los Rock and Roll All Stars, se lo di a un amigo para que lo guarde en su bolsillo pensando que éste sería más seguro, y el muy huevón me lo perdió (me debes un celular). Después en la oficina, pagando utilidades, dejé el celular en un lugar muy visible, y entre idas y venidas, sacar copia por aquí, hacer firmar por allá, a la hora que quise irme, bye bye celular. No estaba por ningún lado, y ya lo habían apagado. También me robaron en el cine, en la colaza para ver "La era del hielo" cuando me senté en la butaca y quise ver la hora. En Huancayo tuve menos suerte, porque regresé a Lima sola, sin celular, sin documentos, sin plata y con el labio roto, pero de eso no quiero hablar porque me traumo y nadie quiere leerme traumada (vamos, siempre escribo traumada) en fin.

 El Lunes tomé mi micro en tacna, me dirigía a Cibertec muy feliz pensando en ver a los pastrulos de mis compañeros y a mi profe Jorgito. Había estado con el castor en uno de estos bares del centro de Lima donde la vida es más o menos lo más cercano a la perfección, y donde nos habíamos puesto de por sí ya bastante felices. Estaba por la avenida Arequipa, pasando Risso y conversando por el whatsapp con todo el mundo, cuando la ventana se abrió, y solo sentí que me arranchaban algo. Tardé varios segundos en darme cuenta de que no tenía el celular, y que tenía los audífonos colgando de la oreja, mas un fuerte dolor en el cuello. Mi reacción fue en ese momento lanzar insultos por doquier, para luego ponerme muy nerviosa. Un señor que estaba sentado me prestó su celular para llamar a quien quisiera, pero no podía recordar el número de absolutamente nadie. Pasamos el puente y me bajé en San Isidro, tomé un taxi y me puse a llorar con el taxista, contándole un poco más mi vida entera. Se cruzaron muchos sentimientos y cosas malas en mi mente, yo no dejaba de llorar.

 Obviamente no fui a clase, llegué a mi casa y solo pude seguir llorando. Entré al Facebook para comunicarme con mis amigos de Mate, Pecho o Mija, y encontré al segundo. Le conté todo, avisé a todos, y apagué la laptop. A la media hora llegaron mi hermana y mi cuñado, y yo seguía mal. Y fue ahí cuando me puse a pensar bien en todo, y ahora sí, no confiaré en nada ni nadie ¡Nunca más!. Tendré más cuidado por donde vaya, a la hora que vaya y con quien vaya. Es la segunda vez que me trauman así, no quiero más. Y si tú, que me estás leyendo, eres ratero o amigo/pariente cercano de gringasho, solo espero que alguien te atrape y te corte un testículo.


sábado, 2 de febrero de 2013

Los nuevos amigos - Un post que me obligaron a escribir :(


                                                     Ok, en realidad no me obligaron, pero por ahí me metieron presión para que hable de ellos. Ya pues, qué queda, empecemos.


 Cuando volví a Cibertec después de un ciclo entero de vagancia, sinceramente pensé que no tendría nuevos amigos. Pensé que sería una llanera solitaria en la oscuridad, en el rincón, y qué, como dije en un post antiguo, me harían bullying. Sinceramente, después de casi cuatro meses y a punto de terminar el ciclo, debo decir que me equivoqué. La verdad no pensé conocer tanta gente chévere, y sobretodo, no pensé conocer tan buenas personas y tan buenos amigos.

 Empecemos con mi salón de mate, mi curso favorito (sarcasmo detected). Este, en particular, era un salón completamente indiferente para mí, con gente de primer ciclo y los jalados como yo. Me demoré bastante en entablar conversación con alguien, y bueno, el primero fue Jorge Mija, al que le hice el habla cuando le pregunté "Oe, el de adelante es bien gay, ¿no?". A partir de ahí, nos sentábamos siempre atrás, a molestar a todos, hasta al profesor. Luego de unas tres o cuatro clases, se unió a nosotros nuestro papi, nuestro riqui, nuestro rey: Luis Pecho. Los tres somos lo máximo, y los tres somos bica (llevamos el curso por segunda vez) aunque ellos dos, obvio que por brutos (JAJA). En fin, luego de un tiempo, conocimos a Carlitos Ubillús, con quien últimamente andamos para todos lados (claro que él es más inteligente, él no será trica) y bueno, la niña a la que le hago bullying recién hace dos semanas, Ruth y su amiga que no sé cómo se llama. Y casi al final del ciclo, pude por fin hablar con el grupo de adelante, un chico al que le decíamos Toby por hacerle bullying, César, Camilo y Giuliana Peña, con la que pensé que jamás me iba a hablar, pero con la que me llevo bastante bien (podría decir que casi-casi tenemos el mismo sentido del humor). Recién hablamos hace un par de semanas, y ayer ya nos fuimos a tonear en mancha al final del examen. Estudiaré como loca para mi final, quiero pasar este curso y encontrármelos en Abril. ¡AGUA!

 De mi salón de Comunicaciones de Negocios también rescato gente muy chévere. Empezaré por Patricia Zavalaga, mi profesora. Desde un inicio, siempre marcó distancia con todos los alumnos del salón, y eso me parece bastante respetable. Uno de esos días en los cuales no sabía qué hacer con mi vida, estaba medio depre en el salón y a la salida me acerqué, le pedí unos minutos de su tiempo y tuve con ella una charla tan bacán, que se lo agradezco aunque no me esté leyendo. Me inspira demasiada confianza, siempre un lingüista me inspira confianza, y más cuando es todo un profesional en su campo. Me encanta.
 Por otro lado, mis compañeros, Antonella la celibata (esto es una falacia) y Hectorcito, con quienes siempre hacemos grupo y sacamos buenas notas (no sé qué haría sin ustedes -otra falacia-). También está Kalep, que siempre nos hace reír a todos con sus ocurrencias, Walter, a quien conozo de primer ciclo y... pues los demás. Mentira, tú también, a ti también te quiero.

 En los demás cursos, tengo a mi súper grupo de bebezitos emozitos: Elsa Medrano, Gian Lozano (que siempre me pone unas chapas más alucinantes que las que me ponían en el Fanning), La bebé Ximena, el otro bebé Diego, mi Krillin bello precioso (o GianMarco sin HD), Brenda la mamasita rica apretadita, Freddy Mantilla, que siempre me malogra con sus comentarios; Jonathan Lavado, o LAVABO como le dice Gian; el DJ culisuelto de Yamir, Girard Meza, y por último pero no menos importante, mi Luisito Sara, al que Elsa y yo malogramos siempre con eso de que tenemos sueño. Nuestro salón es un escándalo, y siempre los profes de los diferentes cursos nos paran callando o pidiendo que nos comportemos. ¿Cuánto tendremos en actitudinal? -Averígualo en el próximo capítulo titulado: "Este viejo me jaló".

¿Qué rayos hace Giancarlo en el baño?

jueves, 31 de enero de 2013

Susti corazón

 Dentro de pocos días terminan las clases en Cibertec y yo ya saqué mis cuentas académicas. Ayer me inscribí vía intranet para dar tres exámenes sustitutorios. Si, tres. Para nadie es noticia que yo apesto en el mundo del estudio, bueno fuera por bruta y hueca (sería más entendible, claro), pero yo apesto por floja. ¿Hay que leer la constitución política del Perú para el próximo sábado? -Meh, aburrido- ¿Hay que hacer treinta y cinco ejercicios de ecuaciones? -Meh, aburrido- ¡AHÍ ESTÁ PUES! jalada. Ah, bueno, en el otro curso tengo que defender mi honor, porque fui a dar el examen parcial... digamos... que... un poco... "enferma" y saqué 09, pero así la profesora Patricia me diga que no lo necesito, voy a dar mi susti y voy a pasar comunicaciones con la buena nota que me merezco.

 No sé cuántos días me den de vacaciones antes de que empiecen las clases de adelanto, y no sé si pasaré mate, espero no llegar a ser trica. Te felicito, lector, si nunca has sido trica en un curso, debe ser jodido, supongo, porque a la cuarta dicen que te botan (roche), pero no creo que llegue a ese extremo. Como decía (tengo la manía de irme por las ramas cuando hablo de algo), no sé cuántos días me den de vacaciones, tal vez un par de semanas, no lo sé, pero quisiera poder aprovecharlas al menos un poquito e irme de viaje, a algún lugar lleno de pasto, animales y montañas, y poder pensar bien algunas cosas que incluyen el seguir o no en Cibertec. Mi futuro ahí es algo incierto. Ojalá todo me vaya bien, supongo que así será solo si yo lo quiero.

 Por ahora solo me queda ponerme a practicar mate, porque mañana tenemos examen, y aprobarlo es lo que me motiva en estos momentos. Ya estoy más tranquila, voy a seguir comiendo mi empanada de jamón y queso. Ñam.


Ay Mija... 

viernes, 25 de enero de 2013

ME DESESPERO


  • Me desespera la gente impuntual. Odio cuando me dejan esperando parada como traca prosti en la calle.
  • Me desespera el sol, más cuando tengo que ir al bcp de mierda a pagar y tengo que hacer cola. 
  • Me desespera el profe Recuay, que no entrega las notas el día que debería.
  • Me desespera abrir el correo de Cibertec y tener diez correos de lo mismo.
  • Me desespera tener hambre y no tener comida.
  • Me desespera cuando me estoy bañando y de la nada sale agua fría.
  • Me desespera cuando estiro una liga y se rompe en mi mano.
  • Me desespera mi gata, cuando maúlla como si la estuvieran matando.
  • Me desespera el curso de ofimática. Me desespera cuando me pierdo y no sé qué más sigue. Me desespera tener que estudiar ese curso.
  • Me desespera cuando estoy en el paradero y me gritan ¡BENAVIDES/CAMINOS DEL INCA/BOLICHERA/SAN JUAN!. Me desesperan los cobradores.
  • Me desespera el señor cambista del jirón Ocoña y sus piropos de mierda todos los días al llegar del trabajo. 
  • Me desespera tener tantas ideas y no tener donde apuntarlas. Me desespera cuando ya... ya no me acuerdo qué idea tenía. 
  • Me desespera la gente con su tema de la revocatoria. Me desespera que no asuman su responsabilidad por haber elegido ellos mismos a la tía Susy. Me desespera Fabiola Morales.
  • Me desespera lo que twittea @Miraflores24h, pero los sigo porque me gusta trollearlos.
  • Me desespera el noticiero de las mañanas. Me desesperan sus noticias de muertes y accidentes. Me desespera cuando no encuentro el control remoto para cambiar esas sonseras.
  • Me desesperan los Lunes. Solo porque son Lunes.
  • Me desespera la tarada con la que me tengo que cruzar en Cibertec. Me desespera su cara de asco y su tinte de mierda.
  • Me desespera que me esté picando la espalda y que mi gordo brazo no llegue. Me desespera que en este preciso instante alguien más tenga que estarme rascando con sus uñas largazas y me haga doler. Me desesperas mierda, ya lárgate.
  • Me desespera que mi "rascadora oficial" me acabe de mandar a la mierda y me siga picando la espalda.
  • Me desespera que nadie más me quiera venir a rascar.
  • Me desespera el calor de mierda que hace en el C.I de Cibertec. Me desespera que no tengan plata para poner un equipo de aire acondicionado. Me desespera que el chico de mi costado esté oliendo a una mezcla de cuates, huevo, betarraga, medias sucias y shampoo sedal .
  • Me desespera no tener con qué amarrarme el cabello. Me desespera tanto calor, carajo.
  • Me desespera que tenga examen de matemática y no haya practicado nada. Me desespera mi procrastinación. 
  • Me desespera la gente imbécil que sale por la puerta de emergencia del segundo piso de Cibertec, cuando ahí dice grandazo NO SALIR POR AQUÍ O SE ACTIVARÁ LA PUTA ALARMA. Me desesperan lo que lo hacen solo para joder. Me desesperan, chibolos de mierda.
  • Me desespera estar de tan mal humor. Me desespera estar con la regla y que nadie me engría un día como hoy. Me desespera estar tan sensible y querer tanto un abachito/bechito :(
  • Me desespera la estupidez que acabo de escribir arriba. Me desespera ponerme tan imbécil en días como estos.
  • Me desespera que mi celular no cargue en esta máquina. Me desespero... voy a tener que cerrar todo e irme a otra máquina. 
  • ... (momento desesperante)...
  • Me desespera que en esta nueva máquina tampoco cargue mi celular. ¿Qué rayos te pasa? 
  • Me desespera escuchar "Este es el ritmo de peter la anguila, peter la anguila, peter la anguila" por el audífono del chico de mi costado. Me desespera que este chico también apeste. 
  • Me desespera estar tan desesperada por irme de paseo mañana.
  • Me desespera tu cara de aburrido leyendo este post.
  • Me desespera... ya me tengo que poner a estudiar.

viernes, 18 de enero de 2013

Una Fiorella que no conoces

 Me corto el pelo cada dos meses porque crece rapidísimo; me como las uñas cuando veo algo emocionante en la tele (película/programa) y me maquillo casi siempre porque de chiquita me traumaron con eso de que "una mujer con maquillaje es más bonita" lo que ahora considero una completa falacia, una mentira, una metida de rata, porque yo, al menos, más bonita que antes no estoy; estoy peor. Bueno, en realidad... Nah, si, estoy peor. 

 Desde los quince años soñé con abrir un bar rockero y poner las canciones que a mí más me gustaban (ahora que ya he visitado varios, quiero y deseo abrir mi bar más que nunca). No uso tacos al menos que la situación lo amerite; ODIO caminar siete, nueve o doce centímetros arriba de lo normal, por eso siempre ando con ballerinas. Me baño con agua caliente hasta  en verano porque el agua fría me da -lógicamente- frío, y siempre pensé que iba a morir de asma si me bañaba con agua fría. Soy asmática desde que tengo memoria y uso lentes desde los doce.

 No sé lo que es tener "reuniones familiares" porque toda la familia de mi mamá vive far far away y de la familia de mi papá solo sé que viven en La Victoria, creo que los he visto a lo mucho tres veces. Soy muy solitaria de vez en cuando y muy sociable otras veces, y disfruto mucho de eso. Tengo dos mejores amigas, una hermana mayor que me cuadricula la vida por mi bien, tres hermanos menores (dos de quince y uno de dieciséis) que me imagino este año me traerán flaco/flaca (no me traigan cualquier huevada please, no sigan mi ejemplo), y una madre que es un cague de risa (véase el baile del caballo). Tengo a mi padre lejos desde que tengo dos años, pero que me hace muy feliz cada vez que lo veo. Tengo una familia partida en mil, pero la tengo y a todos los quiero mucho.

 Le tengo miedo a las monjas, no voy a la iglesia desde los trece (excepto matrimonios, que no superan las 2 o 3 visitas) y no hice la confirmación, a pesar de que de niña fui del coro de la iglesia Santa Rosa en Lince. No me quiero casar por iglesia, no aguanto a nadie como para pensar siquiera en convivir, pero creo que algún día cambiaré. Mi sueño es tener gemelos, y si no, quisiera tener dos hijos y una hija, y ponerles nombres raros para que se burlen de ellos en el cole/universidad/trabajo.

 Me aburre mi distrito, me aburren sus actividades sociales, me aburren las viejas cucufatas que lo habitan, me aburren las calles muertas a las tres de la madrugada (aunque bastante seguras por cierto). Me aburren mis vecinos y me llega altamente el serenazgo de Miraflores. Solo me gustan sus parques y la seguridad que mencionaba. Pero igual, espero algún día irme a vivir a otro lado más chévere y ser feliz.

 No tomo quaker porque una vez escuché que les hacía daño a los asmáticos, no hay comida que no me guste, yo como todo. Mato por el ají de gallina de mi mamá y el caldo de mote del restaurante de Quilca, a donde voy siempre a la hora de almuerzo en la chamba. No me gusta el chocolate, y como cancha con gelatina. Amo comer, por eso jamás consigo serle fiel a una dieta. Aunque, vamos, ni lo he intentado.

 Me encanta bailar, dibujar y pintar. Colecciono juguetes y chucherías. Tengo los cuadernos del colegio y mi slam de quinto de secundaria. Guardo recuerdos en una caja y siempre que limpio mi cuarto me quedo pegada mirándolos todos. Soy sentimental y me gusta ser así por momentos. Soy fanática de los stickers y la pintura para tela, y siempre me la paso pintando un jean o simplemente mis sábanas. Mi color favorito es el azul (seguramente se nota) y el color que jamás uso es el marrón porque una vez me dijeron que parecía que estaba calata. Mi curso favorito es comunicaciones y no aguanto las matemáticas. Sufro de pesadillas siempre y no puedo dormir boca arriba porque me ahogo y me desespero.

 Me gustan las fiestas infantiles y los payasos siempre (misteriosamente) me hacen bullying en las fiestas. Amo a los niños, me encanta que sonrían y que vivan tan jodidamente despreocupados. Pero eso sí, los odio cuando lloran como si les estuvieran marcando el poto con un fierro caliente. Me dan cólera las madres estúpidas que agarran a sus hijos en la calle y les dan de alma, porque pienso que ellas mismas y su falta de educación y planificación familiar son las culpables de la malcriadez de sus hijos. ¿No saben que a un niño no se le corrige así? Malditas idiotas.

 Soy alérgica a casi todo en esta vida y no hay mañana que no me levante estornudando por el simple hecho de que amaneció. Miraflores es un distrito muy húmedo, moriré ahí, lo sé. Me compré mi primera bicicleta a los diecinueve y aprendí a manejarla en el parque Melitón Porras, antes de que un carro casi me atropelle y me cause uno de mis tantos traumas en la vida; gracias a eso ya no puedo manejar bicicleta en la calle y menos en pistas. La última vez me emocioné tanto que fui a toda velocidad y una de mis amigas me gritó "IZQUIERDA" y yo me fui de frente. Casi me pongo a llorar cuando paré y no las vi, y yo con una bici en una avenida transcurrida, sola y asustada.

 Ah, y por si no sabías, me llaman Lalo.



miércoles, 16 de enero de 2013

Fragilidad

 Hoy viajaba un poco tarde en el metropolitano rumbo al trabajo, parada y aplastada para variar, viendo a toda la gente sudar como cerdos y pensando que la vida dentro de ese medio de transporte no valía nada. Me pegué por el lado donde entran las sillas de ruedas y me quedé ahí, escuchando mi música y de vez en cuando mirando a la gente aplastada cuando la vi: Era blanca como la leche, preciosa y con una bebé igual o más hermosa que ella entre sus brazos. La niña tenía unas converse rojas y un vestido de flores, y tenía el cabello oscuro, precioso. Se chupaba el dedo mientras miraba asustada a su alrededor. Su madre tenía un tatuaje en la muñeca que decía Fragilidad en letras corridas y el dibujo de un corazón. La niña me miró y me sonrió, yo le sonreí y la mamá igual. Y así nos quedamos la niña y yo, mirándonos por largo rato.

 Me puse a pensar en la tranquilidad que la mirada de esta niñita me producía, de pronto ya no renegaba por estar aplastada/punteada en el metropolitano. De pronto me sentía bien, en paz. Extendí mi mano hacia sus pequeños dedos y ella me sostuvo fuerte mientras me miraba fijamente. Se puso a jugar con mis dedos y mis pulseras, y yo me reía de sus ocurrencias. Parecía la niña más tranquila de todo el mundo, sinceramente pensé que la única niña tan dulce y pacífica era la hija de mi amiga Elena, que no se inmuta ni siquiera para llorar, pero esta blanca bebé se llevó el premio. Me imaginé por unos segundos a mí misma con una hija, y me cagué de risa porque pensé que de hecho la mía sería un loco calato jodiendo a todos en el carro y tratando de huir por la ventana de emergencia. Sin mencionar el hecho de que jamás la vestiría con vestiditos de flores.

 Me hubiera encantado quedarme con ella jugando, pero ya había llegado a Colmena. Ya me tenía que bajar.


jueves, 3 de enero de 2013

Mi 2012

 Hola, ¿Qué tal? ¿Todo bien? ¿Qué tal el año nuevo? ¿Mucha chela? JAJAJA, bueno, en fin, el mío estuvo buenísimo, pero no les voy a contar detalles de año nuevo, don't worry.

En fin, a lo que iba: El 1ero de Enero, mientras iba en la combi que me llevaba a una sureña playa, escuchaba en una radio de moda algo así como "el recuento de las más sonadas del 2012" y bueno, nada, se me ocurrió hacer algo parecido, como que un recuento personal de las cosas que marcaron mi año, y... aquí les va.

LA BANDA.
 Por fin pude formar mi banda, recién en Diciembre, pero lo conseguí. Publiqué un estado en facebook diciendo que quería formar mi banda rockera, que estaba emocionada con la idea y todos me trollearon diciendo que sería realmente una banda de asaltantes o marcas. Solo uno de mis contactos facebookeros le dio importancia, nos imboxeamos, me consiguió baterista, guitarrista y a la semana nos estabamos encontrando en el parque Kennedy para nuestro primer ensayo. Todo fue muy rápido, pero desde ese día soy un poco más feliz. Fue genial.

LA CASA.
 A finales de año pasó por mi mente la loca idea de mudarme con mis amigos de Cibertec María y Perri, a alguna casa o depa en alquiler, solo para ver qué tal nos iba en la vida si decidíamos vivir forever alones, pero me lo impidieron. Yo no quería irme por siempre, solo quería irme como que "de viaje" por motivos que no mencionaré. Pero igual no se pudo.

EL LIBRO
 A principios del 2012, exactamente el 29 de Febrero si no me equivoco, conseguí el mejor libro de mi vida, la historia de Liesel Meminger contada por nada más y nada menos que la muerte. La muerte, ¿no? lo venía buscando desde el 2006, y a la fecha, ya lo he leído cuatro veces. Y las cuatro veces lloré como huevona. Si te dio flojera abrir el link, el libro se llama LA LADRONA DE LIBROS. Y no, no lo robé.

LOS BEBÉS
 Sobrinos por doquier. Nació la bebé de mi hermano, la bebé de mi amiga, el bebé de mi jefa, el bebé de mi primo, la bebé de mi otra amiga, los bebés gemelos de mi amigo. Fue el año de los bebés y los baby showers. Y me falta conocer a la mayoría. Ups.

CIBERTEC
 El primer trimestre del 2012 me dediqué a beber con mis amigos de Cibertec. Conocí a muchas personas, hice amistades más fuertes y me peleé con una que otra persona dentro del aula. Jalé un par de cursos, saqué muchos veintes en otros, tuve el peor trauma educativo de mi historia, pero aprendí un montón y olvidé también un montón. Bastante provechoso mi primer año en Cibertec.

EL TRABAJO
 Meh, no hablaré del trabajo. Lo siento.

LOS CONCIERTOS
 Entre el 2011 y el 2012 he ido a un huevo de conciertos y he gastado más plata que la mierda. Me encantó ver en Marzo a Morrissey, en Abril a todos los Rock'n'Roll all stars, y, bueno, sé que no es del 2012, pero me da la gana de mencionar a Paramore (no me juzguen), los Red Hot Chilli Peppers y a mi amado, mi papi, mi riqui, mi rey: Rod Stewart. Aparte, claro, de todas las tocadas punkekes, los conciertos caletas en el centro de Lima, etc.

LAS VACACIONES
 En Setiembre, y gracias a una amiga que quiso incluirme en su plan, pude viajar a Orcotuna, Concepción de vacaciones. Fueron 5 días geniales donde no solo comí como un cerdo, sino que también conocí las costumbres y las festividades de todo un pueblo lleno de gente tan buena onda como mi amiga y sus familiares y amigos. Me encantaron esos días, aunque tuve que volver sola JAJAJA.

EL RUSTIBAR
 Mis constantes visitas a este bar del centro de Lima solo lograron que me enamore de él cada vez más. La anécdota más bacán fue cuando serenazgo me quitó la chela de las manos al intentar hacer su batida, y otra fue conocer a los miembros de una banda, que ahora son patas míos y de mis amigas.

LINCE
 En Marzo volví a ver a todos los chicos con los que "crecí" en mi antiguo barrio de Lince. ¿Ya, y? bueno, nada, solo quería contarles.

LOS SUEÑOS
 Todo el año sufrí de parálisis de sueño. Mis noches se convirtieron en auténticas pesadillas, literalmente hablando. Insomnios, horribles presentimientos y visiones extrañas. La mayoría de las noches sufría de rarísimos sueños, entre muy estúpidos y fantasiosos hasta bastante atemorizantes y terroríficos. Creo que me hicieron algún tipo de brujería.

LOS BAILES
 En el 2012, aprendí distintas coreografías de moda. No es que sea la reina de la pista de baile pero hacerlo es algo que me gusta desde siempre, por chongo y otras veces en serio. Lo que jamás entenderé es por qué me moví al ritmo de un grupo de delincuentes de la parada que decían que querían tirarse un paso, un grupo de amixers del fanning que juraban que todo el mundo les tenía envidia, un caballo coreano, el hijo de slenderman y su paso de la anguila. Aunque de niña me gustaba hacer el paso de la mona sensual y el baile del perro, la sopa de caracol y bailar como Melody con los gorilas con las manos hacia arriba y las manos hacia abajo. Este año todo cambiará.



*Aquí serenazgo intentando cancelarnos el Rock en el Rustibar.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La peluquera.

Hace una semana, fui muy feliz y contenta a la peluquería, quería cortarme las puntas mi cabello estaba maltratado y toda esa huevada importante para las mujeres. Quería, sinceramente, ser atendida por el papi el riqui el rey de la peluquería, pero él estaba ocupado y me pidió por favor que deje mi rubia cabellera en manos de una señora bastante amable, a la que le repetí cada cinco palabras que quería que me corte las puntas, y solo las puntas. 

 Esta tía me lavó, me secó y me sentó como niña buena en la silla giratoria. Comí un caramelito y dejé que ella hiciera su trabajo. Lo que me extrañaba era que me mirara por todos lados, como viendo por dónde cortar. "Qué raro, si solo quiero las puntas" pensaba yo, e ilusa, confiada dejé que la señora hiciera lo que tenía que hacer, mientras yo miraba mis pies y y hablaba por whatsapp con un pata. Pasaron muchos minutos, yo sentía tijeras por todos lados y me animé a preguntarle a la prima hermana de Monique Pardo qué carajos estaba haciéndome, y ella me dijo así, sin anestesia, "te estoy emparejando el cabello, como me pediste" ¡¿QUÉ?! Sabía que quedaría como Dora la exploradora, así que le imploré a Alex (el papi, el riqui, el rey) que me atendiera, y él dio un grito de horror cuando vio lo que me habían hecho. Se me acercó y despacio en el oído me dijo "voy a arreglarlo, ¿ya? por favor no la culpes, es nueva" Yo iba a matar a alguien ese día, pero decidí tranquilizarme y ver cómo Alex solucionaba lo irreparable. 

 Después de varios minutos más, entré en pánico al ver que mi cabellera no solo estaba demasiado corta, sino que Alex seguía cortando. Le pedí que se detuviera y que emparejara lo que pudiera, y él me pidió perdón en las mil formas posibles. Me secó el cabello, me cepilló y al ver mi cara de enojo me ofreció un descuento. Odié a todos ese día y salí de la peluquería como Willy Wonka. 

 Sin embargo, una de las cosas positivas de todo esto, es la rapidez que tiene mi cabello para crecer. Así que esperaré pacientemente un par de meses y todo volverá a la normalidad. Por ahora solo me queda plancharlo para que no se vea tan corto y lavarlo adecuadamente y jalarlo desesperadamente cuando me vea al espejo y me de mi ataque de nervios. Ya pasó una semana, y ha crecido alguito. Eso quiero pensar. 

Bienaventurado seas, Manolito :(


sábado, 8 de diciembre de 2012

Mis amigas

"Un amigo es alguien que conoce la canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra. Los amigos desarrollan en nosotros nuestras virtudes potenciales; una persona sin amigos corre el riesgo de no llegar jamás a conocerse. Cada amigo es un espejo que nos refracta desde un ángulo distinto. Cada amigo crea en nosotros una zona de contacto, un campo propicio al desarrollo de un determinado tipo de amistad. Es por ello que podemos tener dos amigos íntimos que no lleguen jamás a comprenderse entre sí." - Fragmento de "La tentación del fracaso" de Julio Ramón Ribeyro♥.

 Una de las cosas que más sorpresa me ha causado en mis cortos veintidós años (iba a poner dieciocho pero ya nadie me cree) es cómo he podido lograr tener una amistad tan fuerte con dos personas con las cuales hace años no me llevaba para nada bien. Cada una por su lado; una del colegio y la otra del instituto de inglés, ambas me caían bomba cuando las conocí. ¿Quién diría? ahora son mis dos mejores amigas: Raquel y Jhosellyn. Mis dos mejores amigas. 

 En el 2005, cuando regresaba de turno tarde, temerosa de que me hagan bullying en el salón, conocí chicas bastante amables. Una de ellas, Jhosellyn, parecía ser amable también, pero nunca nos dimos tiempo suficiente para conocernos dentro del aula. Pasé tres años con ella, pero jamás hablábamos lo suficiente, yo tenía mi amiga por un lado, y ella tenía sus amigas por el suyo. Me caía bien hasta cierto punto, porque luego me parecía un poco pedante y creída, aunque iba a su casa para hacer tareas y andábamos juntas por temporadas, jamás fuimos las mejores amigas en el Fanning. Y peor, cuando salimos del colegio creo que ni la tenía en el Hi5.

 Cuando ingresé al Icpna, pensé que no conseguiría amistades tan fuertes ahí, porque solo veía ese instituto como que de paso. Y pasaron como dos años desde mi ingreso hasta que conocí a Raquel. Toda pinky y medio creída, tampoco me cayó bien cuando nos conocimos. Se le notaba el odio hacia mí con cada mirada y algo me decía que debía alejarme de ella. Nos reuníamos siempre con nuestro grupo de Icpna's friends (César, Joel, Leslie, Anaís) pero de todos, era ella la que menos me hablaba.

 Con Jhosellyn empecé a conversar de la nada, cuando fuimos a casa de las gemelas a verlas por su cumpleaños. Fui al cumpleaños de ella también, y como que nos unimos más. Nos volvimos a alejar como que por un año y definitivamente nos volvimos a unir en el 2010, cuando fui a verla a su casa para su siguiente cumpleaños, y me enteré que para el mío había sido internada en la clínica. Todo esto si mi memoria no me falla y me trollea. Luego empecé a visitarla mucho más, y más, y más. Las reuniones en su casa cama adentro siempre fueron mis favoritas. La comida de su mamá, su hermanito que de la nada creció como mierda y me hizo sentir el ser más anciano del planeta, su papá que me trató como a otra hija y su gato que siempre dormía en el mismo cuarto que yo, y que por su culpa nunca pude gozar de buena respiración en esa casa.

 Un buen día que ya no me acuerdo, Raquel (A.K.A Kelly) y yo nos metimos una loreada de como cinco horas en el parque de mi casa. Caminamos, dimos vueltas al Melitón Porras y hablamos de mil cosas. Yo creo que fue en el 2010 también, y desde ese día me empecé a dar cuenta de que no era tan chinche como pensaba, y ella dejó de odiarme a mí y a mis chistes sin sentido. Salíamos a todos lados juntas, era mi amiga, siempre le contaba todo, nos emborrachamos mil veces en mi casa en esas épocas en las que vivía sola porque mi hermana no andaba en casa. Se enteró de mi vida en una noche, cuando nos tomamos la primera botellita de ron de nuestras vidas. Se cayó y se sacó la misma mierda en mi sala, cuando con Jacky grabamos un pogo con una canción de los guns'n'roses. Todo era un cague de risa, las fiestas, sus consejos sobre el amor, las huevadas que hablaba. Pero sentía que tenía a las dos personas más geniales del mundo separadas, yo quería unirlas, presentarlas y dejar de repartirme entre una y la otra. Y lo logré...


 Me da flojera relatar cómo fue nuestra vida de ratas una vez que las uní, solo puedo decirles a manera de resumen que definitivamente todo fue lo máximo. Tengo suerte de tenerlas en mi vida, y de que hayamos encontrado la manera de entendernos, porque las tres tenemos un carácter de mierda, una más que la otra, pero creo que hemos encontrado el balance perfecto.




Las tres, rockeando como siempre lml

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mis raras amistades y yo.

 Estemos ebrios o sanos, comiendo o durmiendo, en un restaurante, la calle, el paradero, sus casas, mi casa, el instituto, el trabajo, vía Facebook, vía telefónica, siempre habrán conversaciones anormales que hagan que me sienta dichosa por tener amigos como estos.

*
-Fiorella: "♫Ritmo... a go gó, diga usted, nombres de... Animales...♫ por ejemplo:"
-Jhosy: "Moisés"
-Moisés: "Fiorella"
-Ximena: "Jhosy"
-Fiorella: "perro...jueguen bien, pe"

*
-Fiorella: "Juguemos a Sigue la Historia, Moisés, empieza"
-Moisés: "Había una vez..."
-Fiorella: "una cabrito y una vaca..."
-Ximena: "Que fumaban pasto..."
-Jhosy: "¿En la selva Peruana?"

*
-Moisés: "Estoy pensando en una película... empieza con 3"
-Jhosy: "¡3 METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR!"
-Fiorella: "Es 3 metros SOBRE EL CIELO, IMBÉCIL, SOBRE EL CIELO!"

*
-R: "¿qué tipo de música toca Terremoto?"
-Fiorella: "Es TERREVIENTO, ¡¡TERREVIENTO!!"

*
-Melissa: "Chicos hay que caminar despacio"
-Todos: "¿por qué?"
-Melissa: "porque ahí en la pista dice disminuya su velocidad"

*
-Joaquín: "¿De dónde viene tu apellido, Cox?"
-Fiorella: "De mi viejo"
-Joaquín: "estúpida"

*
-Fiorella: "El concierto es el sábado"
-Carlos: "¡Ah ya, antes del viernes!"
-Fiorella: "DESPUÉS del viernes, al menos que vengas del futuro"

*
-Mary: "¿Vas el viernes al tono de B?
-Fiorella: "No puedo, tengo que estudiar"
-Mary: "Anda tírate un paso, ¿o nos tienes envidia?"

*
-*El señor del paintball explicándonos la mecánica del juego*
-Magda: "Señor, ¿cómo sé si ya me morí?
-Fiorella: "¿Puedo morir muchas veces, o solo una?
-Alguien: "Si muero salgo del juego, ¿no?"
-Magda: "¿no voy a morir de verdad, no?"

*
*En el paintball*
-Evelyn: "Ay ya quiero entrar a tirar"
-Todos: ¡¿Qué?!
-Evelyn: "A tirar... balas"

-Evelyn: "¡ya quiero entrar al matadero"
-Todos: "¿cómo?"
-Evelyn: "al matadero, a matarlos pues..."

*
-Miguel: "Es importante tener un blog, yo no tengo :("
-Fiorella: "JAJAJA, pero puedes crearte uno"
-Miguel: "Claro, pero más rato, ando limpiando mi hermoso cuarto, más sucio que la mierda, un kilo de tierra ya voy"

*
-Todos: "♫Juguemos en el bosque, mientras que el lobo está, lobo está, ¿lobo qué estás haciendo?"
-M (El lobo): "Ahorita en drogas, ¿y ustedes?"

*
-Luis: "¿De cuánto es la bolsa?
-Yo: "Medio kilo"
-Luis: "Eso le durará a tu gata dos meses"
-Yo: "Le dura dos DÍAS, seguro tú le darías una bolita diaria"
-Luis: "Claro pues, si no engorda"

*
-Diego: "Lanza tu pedido mami, estoy de DJ en Radio ******"
-Fiorella: "Ay, tú también en esa radio... yo quiero ser DJ, ¿Cómo hago?
-Diego: "SACUDELO"

*
-Jorge: "Oe Cox, mis 15 lucas"
-Fiorella: "Ay verdad, ahí los tenía, me olvidé"
-Jorge: "Ya mañana me pagas, si no, te busco con mi gente y te metemos punta"

*
-Matías: "¿Entraste a la chamba solamente con la secundaria completa?"
-Fiorella: "Si, es que era momentáneo, supuestamente solo me quedaba tres meses"
-Matías: "Igual, eso ya no es vara, ¡Es báculo!"

*
-*En clase de Derecho*
-Profesora: "¿Alguien sabe hasta qué altura se considera territorio Peruano en el espacio aéreo?
-Alguien del salón: "¡hasta el cielo!"
-Otro alguien del salón: "¿Hasta el infinito y más allá?"

*
-J.Pierre: "¿Oe, si uno de estos días te invito a salir, qué me dices?
-Yo: "Como las weas porque eres mi brother además qué me invitas oe, yo pago mi plato"
-J.Pierre: "¡así me gusta carajo, gente positiva, no como las demás mierdas!"

*
-*Kathy amenazándome de muerte*
-"Mira esta galleta, no te olvides de mi cacharro, ah, te meto chaira con toda mi batería de la parada" 

*
-Yo: "¿Soñaste conmigo ayer?"
-Daniel: "Si"
-Yo: "¿Qué soñaste?"
-Daniel: "lo único que te puedo decir es que estás embarazada"

*
-Jhosy: "no te olvides de pagarme, que estoy rota"
-Yo: "¡¿Rota?!"
-Jhosy: "Broken, broke, ¿cómo se dice en inglés?"

*
-Fiorella: "Entonces él abrió la puerta y yo me escondí en su casa, luego salí y lo habían matado"
-Mijael: "Entonces Mujica apareció en tu sueño por las huevas"
-Fiorella: "Claro, ni me defendió"

*
-Fiorella: "Ya, Juan, ven estamos en la playa"
-Juan: "en una hora llego... espera... UVA ITALIA, UVA ITALIA"

*
-Fiorella: "¿Aquí habrá baño?"
-Brian: "No, mami, aquí todos se aguantan"

*
-A: "¿Cómo se les llamará a los que viven en la punta?"
-B: "¿Punteños?"
-Renzo: "¿Puntañenses?"
-A: "¡Putas!"
-B: "Ah, entonces, ¿Renzo es de la punta?"

*
-Beto: "Mi flaca me terminó, soy un mal hombre"
-Fiorella: "Asu, lo siento mucho, ¿Cómo te sientes?"
-Beto: "Ahí pues... tengo hambre."



Entiende a tus amigos, tienen problemas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

La ladrona de libros

 No recuerdo si era Julio o Agosto del 2006. Estaba en cuarto de secundaria, en esas épocas cuando ya no me hacían bullying, pero igual leía en un salón vacío porque, bueno, algunas costumbres se nos quedan. En fin, estaba en este salón con una revista, ojeando y al parecer sin encontrar algo interesante, hasta que llegué a una página donde recomendaban autores y libros. Ahí vi un título que me llamó la atención: "The book thief” (La ladrona de libros). Leí el pequeño resumen de un párrafo y me enamoré por completo de la historia, quería leer ese libro a como de lugar. Un acordeón, un judío, una niña que escribía su propia historia y la mejor narradora: la muerte. A cualquier chiquilla de dieciséis le conmueve eso, ¿no? Ok, no a las de ahora. A mí me estremeció.

 Decidida y con los miserables veinte soles que pude juntar en casi tres meses (en el cole esos veinte soles te hacen sentir millonaria), un frío día de Noviembre me fui a Quilca, lugar que yo conocía por ser el barrio de una de mis amigas del salón, y donde recordaba haber visto millones de libros. Me fui para el boulevard de la cultura, y me pasé uno por uno, puesto por puesto, preguntando, con mis dieciséis años, mi morral punkeke y mi chompa del Fanning, si alguien tenía, de casualidad, semejante librazo. Uno de ellos me dijo que podía bajármelo de internet, pero no quise. Yo quería el original (claro, ilusa yo, pensaba que me alcanzaría con veinte soles). Así que con indignación, me fui a casa. Pero era terrca, terca como una mula. xD. 

 Pasaron algunos años desde que descubrí la obra, en internet iba leyendo fragmentos o comentarios, pero no conseguía ubicar el maldito libro en ningún lado, a pesar de que me había paseado por las librerías del óvalo de Miraflores, por las del centro de Lima, ninguna me daba siquiera una pista de donde podría ubicarlo. Ya me estaba resignando a nunca leerlo, a nunca tenerlo en mis manos, pero... como me dijeron por ahí, Maktub, "estaba escrito" que lo encontraría el día menos pensado. 

 Febrero, 2012: Salí con "Pancracio" a comer, nos fuimos al óvalo Gutiérrez y entramos al Friday's, a tragar como cerditos y a conversar de la vida. Creo que ya le había comentado sobre la búsqueda intensa que llevaba, no lo sé, pero salimos del local, caminamos un poco y nos fuimos a una conocida librería que hay por ahí. Yo, a modo de molestar, le pedí al muchacho que nos atendía que se fije si tenía el libro. Mientras él buscaba en su base de datos, yo le decía a Pancracio algo como: "jajaja, nunca lo encontrará". "Dame un minuto" me decía el chico, mientras sacaba libros de libros de un estante, ante mi mirada nublada y el sentimiento de desvanecimiento que tenía en esos momentos. Uno a uno, los iba sacando y, mientras decía cosas como  "por aquí lo vi" o "claro, el de la niña echada, el del judío", mi sonrisa burlona se iba borrando. El joven me estiró un libro medio empolvado, lo puso en mis manos y no fue hasta que le di la vuelta, que descubrí que era, original y sellado, LA LADRONA DE LIBROS de Markus Zusak. Esos instantes que uno guarda para siempre como "el momento más importante de mi vida", y puede darse en muchas oportunidades, ¿captan? Eso fue. Hasta que le volví a dar la vuelta y me di cuenta de que tenía que ahorrar para comprármelo. Pero la astucia de Pancracio me voló el cerebro.

 Dejé el libro a un lado, rogándole a Chacalón el ángel del pueblo que nadie se lo lleve hasta que yo vuelva y pueda pagarlo. Me fui a pasear por la librería, mientras mis ojos cansados no podían creer lo que habían visto y mis manos temblorosas no podían creer lo que habían tocado. Pancracio paseaba por otro lado, y la verdad, jamás pensé en mi vida que haría algo así, pero cuando nos juntamos para ir a ver más libros, me extendió una bolsa y, cuando la abrí, era mi libro: él me lo había comprado. Luego de eso no recuerdo más, solo mi extrema felicidad y mi retraso para entender que realmente estaba pasando eso. Gracias Pancracio, donde quiera que estés. 

 Ya en casa pude abrir el libro, presa de la emoción, y ese día no dormí leyendo el primer capítulo. Desde el primer momento, la historia me envolvió como mosca en telaraña, de principio a fin. Otra vez descuidé estudios, por eso también fue lo del cero cero que marcó mi desgracia en Cibertec. En fin, leí el libro en tiempo récord y me encantó. Hoy lo empecé a leer de nuevo (claro, la más idiota, en semana de parciales) pero es que me gusta más leer La ladrona de libros que leer las ppt's de administración, no me juzguen. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

En la oficina

 Lunes, 2:36 de la tarde. Acababa de llegar de almorzar con mi batería seria con mis amigos de Control de Gestión (¡¿qué es eso?!) y encontré todas las luces apagadas en la oficina. Pensé que estaba sola y que las demás estaban aún de refrigerio y entré gritando "¡AMA SUA, AMA LLULLA, AMA QUELLA!"  y bailando tecktonik mientras prendía la luz, y descubrí que no solo NO estaba sola, si no que mis compañeras habían estado durmiendo plácidamente la siesta reparadora de las 2:30 de la tarde, y yo las había despertado. Empiezo a sospechar que me odian, porque pusieron su salsa a todo volumen. 

 Una de las cosas que más disfruto de estar aquí (si es que no es la única) es mi libertad. Mi libertad para poner mi música y escucharla sin que me jodan, mi libertad para gritar y/o decir idioteces, mi libertad para bailar (sí, puedo ponerme a bailar). El trabajar sin presiones es lo que más me gusta. Soy la única que trabaja así de tranquila, tal vez sea mi cargo, o tal vez mi flojera (no, eso no), pero hago mis cosas con tranquilidad desde que llego hasta que me voy. O sea, nadie me mete terror aquí (salvo excepciones que no valen la pena de ser mencionadas). Y bueno, mi hermana también me mete terror (¿les conté que a parte de ser mi hermana desde que nací, también es mi jefa de lunes a viernes de nueve a seis?) Harto terror.

 No voy a mentirle al Perú diciendo "I ♥ my job" o "qué paja trabajar aquí". En realidad, me aburre un poco la rutina, y a pesar de que tengo mil cosas que hacer e implementar y por las cuales debería sentirme orgullosa, he pensado seriamente en el retiro. Lo he pensado cinco minutos y luego me he dicho a mí misma que no puedo, todavía, irme de este lugar. Necesito terminar al menos un año más de estudios para lanzarme a la vida dura, para lanzarme a la calle, ya que en otros lugares será muy difícil conseguir todos los engreimientos que me dan aquí, sobretodo mi jefa (no mi hermana, mi gerenta) ya que ella es un amor de persona y siempre hace hasta lo imposible porque yo me sienta bien. Podría decir, en todo caso, I ♥ Rosario. Pienso que nunca, nadie, me tratará tan bien como ella. 

 Ahora, sentada en un cubículo de Cibertec, emprenderé un viaje por las PPT's del curso de Derecho, que hoy empiezan mis parciales. Tengo que romperla este ciclo, si no, nadie nunca me contratará y tendré que vender mi cuerpo en las frías calles de la avenida Arequipa. See you! 


De la época en la que escaseaba el agua en la oficina.



jueves, 8 de noviembre de 2012

Embarazada y renegada.

 Hoy soñé que estaba embarazada; y no es la primera vez que sueño esto, así que no me sorprende, ni me asusta, ni nada. Y si tú, amado lector, estás pensando que este sueño guarda relación con la realidad, estás demasiado equivocado. El espíritu santo no quiere saber nada conmigo.

 Tenía una panza de dos meses, y aunque nadie lo sabía, excepto Karlita, mi amiga de la oficina, yo estaba feliz. Estaba esperando llegar a la casa para contárselo a mi mamá y mi hermana, aunque pensaba que ella me botaría de la casa o algo similar. Me paseaba por todo el trabajo, enseñando mi panza, y contándoselo, orgullosa, a todo aquel que se me cruzaba. Algunos sonreían por mí, me abrazaban y me agarraban los cachetitos; Por otro lado, otros me miraban con desprecio, pero yo estaba demasiado contenta y los malos deseos de esas personas me resbalaban. Iba a estudiar con mi panza, me ocultaba de los profesores, me daba un poco de vergüenza, pero ahí estaba yo, embarazada y sin saber ni cómo ni por qué. Básicamente, todo mi sueño me la pasé en Cibertec diciéndole a mis amigos que estaba en bola.

 Cada vez que tengo sueños raros  (o sea todos los días) llego al trabajo y busco en google el significado de los mismos. Como no ha sido la primera vez que he soñado con embarazo, ya sé de qué se trata, y por eso reniego. Reniego cada vez que sueño que estoy embarazada, porque el significado de soñar con embarazos -según yahoo preguntas, diferentes páginas de "el significado de los sueños" y varias/os amigas/os brujas/os- va más allá de un deseo por parte de la soñadora con ser madre, más allá de la ternura y el presagio de un cercano embarazo en alguna de tus amigas. No. Soñar con embarazo, para una persona que todavía no quiere tener hijos (mi caso) significa claramente que la persona que sueña necesita cambios drásticos en su vida, y por ahí va lo mío: Necesito cambios, cambios porque mi trabajo ya me aburrió y me da cólera seguir sin querer realmente estar ahí; cambios porque mi carrera no me gusta y siento que estoy desperdiciando mis neuronas, mi plata y mi tiempo en ese instituto. Cambios porque ni yo me aguanto; cambios porque algo anda mal conmigo y muchas veces ni siquiera puedo dormir por pensar y pensar y matarme el cerebro pensando en qué hice mal hoy. Cambios porque, definitivamente, nada está bien.

 Igual terminaré mi carrera, porque si bien es cierto no me gusta, me sirve para cumplir uno de mis mayores sueños. Y seguiré en el trabajo un tiempito más, porque me aburrirá mucho, pero los engreimientos que me dan son alucinantes, y mi jefa todavía confía en mí, además tengo que terminar algunos temas pendientes. Sigo con las clases de Inglés.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Memoria de elefante.

Hola, soy darks y cago murciélagos hoy he decidido hacer una lista de las cosas que mi memoria de elefante ha decidido buenamente hacerme recordar acerca de mi niñez y temprana primera década de mi vida. Como se darán cuenta, el orden no es para nada cronológico. Empecemos:

  • Tenía todos los muñecos de "Bebé Sinclair" y me bañaba calata con todos, en una tina celeste, a la miserable edad de un año. Si, sí me acuerdo.
  • Tenía un perro -peluchín- al que yo asociaba con un caballo o un dinosaurio porque era muy grande.
  • Recuerdo haberme sacado la misma mierda por traviesa, con un rocón que se me incrustó en la ceja (JAJA QUÉ IMBÉCIL) tenía dos años, y la cicatriz la tengo hasta el día de hoy, a lo Harry Potter style. 
  • Un niño del nido me dio mi primer beso a los cinco años. Me chapó delante de su mamá y yo me fui corriendo presa del miedo y la vergüenza. Me saqué la entreputa, me fui rodando por las escaleras. Ahora entiendo todo.
  • A los siete o seis años mi papá me presentó a una "enamorada" y cuando estábamos solas, comiendo chifa, le dije que era vieja y horrible, y que mi papi era "solo mío". 
  • Recuerdo que en mi fiesta de promoción de cinco años me tomaron un montón de fotos bailando con mi compañerito. Lo que no sabe mi mamá es que a los catorce las rompí todas y no dejé rastro.
  • Mi mamá y mi "papastro" me organizaron un tonazo por mis cinco años, y yo me la pasé encerrada, llorando por no tener a mi papá. 
  • No quería que nazca mi hermano Jorge, porque pensaba que mi mamá me dejaría de querer. Cuando lo vi todo chiquito recién nacido, no quería que se muera nunca.
  • Me acuerdo que a los seis años le dije a mi mamá: "Apaga esa porquería" cuando en la radio tocaron por enésima vez la canción de Christian Meier, carreteras mojadas. Imaginarán su poker face. 1996, jamás te olvidaré.
  • Cuando tenía trece, mi amiga de la infancia viajó a EEUU. Nos despedimos fríamente, como si nos fuéramos a ver al día siguiente. Luego corrí a la azotea y mientras veía que se subía al taxi  me puse a llorar como nunca. Y lloré como tres meses. Y lloré en su cumpleaños del año siguiente. Llorando en 3,2,1.
  • A los siete años intenté escapar de mi casa, ya ni me acuerdo por qué, pero me fui caminando hasta mas o menos el parque Castilla. Me encontré con el Sr. Tony llegando a la iglesia Santa Rosa, y él me llevó de regreso a mi casa pensando que estaba perdida. 
  • A los ocho me perdí en la playa, fui al mar en busca de "la vida más sabrosa" y cuando volteé no sabía donde carajo estaba mi familia. Un salvavidas fuertote me subió a su torre y empezó a llamar a mi mamá por el megáfono. Si, supones bien: Ya no me quería bajar.
  • El primer libro que leí fue "apareció en mi ventana" a los cinco años y medio. Lo volví a leer en primaria, a los siete y algo. 
  • Casi muero ahogada a los diez, en un paseo del colegio, mi mamá nunca supo, es más, creo que ni mi profesora supo.
  • Quería ser Sailor Moon.
  • No tuve huequitos en la oreja hasta los dieciséis. 
  • Cuando vi a Rod Stewart por primera vez, fue en televisión, a los seis años, y le dije a mi padrastro: "Cuando crezca, quiero tener un novio como él" A lo que él respondió: "¡¿Novio?! Tas loca tú ¿qué tienes? a todos los novios que tengas los voy a MATAR."
  • Cuando tenía cinco años hablaba con un gallo que la vecina tenía al costado de mi casa. Le contaba de cómo me había ido en el nido, lo que había jugado con mis amiguitos, hasta que me descubrieron y nunca más volví a ver a mi amixer el gallito. 
  • A los cinco años pensaba en suicidarme porque extrañaba a mi papá. 
  • A los cinco años también vi por primera vez Dragon Ball. Me quedé tan idiota, que mi padrastro me tuvo que cargar y llevarme a otro cuarto, porque yo no dejaba de gritar que quería verlo "por siempre."
  • Me oriné en clase de Comunicación Integral, en tercero de primaria. Era nueva en el Fanning y me daba miedo pedir permiso. 
  • Por jugar a Star Wars en segundo de primaria, de un escobazo me volaron un diente. 
  • Le pegué a un niño en mi antiguo barrio de lince, y cuando subió su mamá a reclamar, le eché la culpa a Salvador. Le pegaron a Salvador en mi cara y no hice ni mierda por él.  
  • Fui del coro de la iglesia Santa Rosa de Lince, en la misa de los niños, desde los once hasta los trece.
  • A los cuatro años le dije "Ballena" a mi profesora de nido y ella no me dejó comer lonchera. 
  • En primero de secundaria encontré un pajarito muerto en el jardín del Fanning y lo puse entre los cuadernos que tenía que revisar la auxiliar. 
  • Inundé el baño de la casa de mi amiga por olvidar cerrar el caño e irme a seguir jugando carnaval con mis amigos.
  • En inicial le pinté la cara con témpera verde a un niñito de mi salón mientras él reía inocentemente creyendo que quedaría como Hulk. Su mamá vino a la salida y me jaló la patilla.
  • Le reabrí el huequito de la oreja con un clip a mi amiga Rosa. Creo que lloró tres horas.
  • En quinto de secundaria, faltando una semana para terminar por siempre el colegio, le puse una carta al director, donde le decía que "siempre había estado enamorada de él". La firmé con el nombre de una chica de segundo año que no me caía.
  • A los ocho o nueve años, jugando al "dentista" con unos amigos, le introducí un alicate a uno de ellos y le provoqué una mini-hemorragia dental.
  • Jugando carnavales y aprovechando que mi tía Aurora dormía, le pinté en la espalda "Arriba perú carajo" con témpera roja. 
  • Me llevaron a un karaoke a los catorce, y canté "Dancing in the dark" de Bruce Springsteen. Y me aplaudieron... después me sacaron del local porque era menor de edad. 
  • Vi Chucky yo solita en la oscuridad a los ocho años. Y desde ahí decidí nunca más ver pelis de terror, o cualquier película que de siquiera algo de miedo. Por eso soy así.
  • Le agarré pavor a las monjas a los siete años, cuando -según yo- una de ellas tenía una cara más terrorífica que la del diablo. Hasta ahora les temo, no he podido superar ese trauma. 


Y, bueno... seguiré atendiendo la clase, hasta la próxima. 

viernes, 2 de noviembre de 2012

Me puse EMOlientera.

 Mierda, mierda, mierda, hoy en el trabajo me pasó una cosa muy horrible -oi shi qué horrible- resulta que, ilusa yo, decidí abrir una empolvada carpetita de música que no abría hacía bastante tiempo, no sé por qué, pero decidí escuchar algo de Daniel F. Oye, si no sabes quién es Daniel F, o al menos Leusemia, no has tenido infancia está bien, casi nadie sabe quién es, juaz.

 Puse la primera canción y empecé a llorar como el más marica de los emos del C.C Arenales, con lluvia, mi oso de peluche y en la oscuridad. Automáticamente me acordé de todo lo que había vivido cantando esas canciones, en los conciertos, pogueando en la plaza San Martín cuando se presentaba Leusemia, los amigos, los enemigos, los que quedan y los que -menos mal- ya se largaron, las buenas cosas, los errores de los que supuestamente se aprende. Lloré para adentro nomás, porque mucho roche en la oficina, pero después me fui al baño y ahí sí con furia. ¿Cómo es, no? a veces una canción, dos minutos y medio de letra y melodía, te hacen sacar lo más profundo de tu ser, cosas que pensabas que ya no sentías porque era muy estúpido todo aquello en esas épocas. But you're fucking wrong, bro.

 Todo vino a mi mente, me senté en el water tapado, cogí papel higiénico y empecé a cantar, solita como imbécil, todas las canciones, y cada una de ellas me transportaba a un día, hora, mes y año diferente. Lloré hasta que alguien entró al baño y se metió a mi costado. Agarré más papel, me sequé la vida entera, respiré profundo y volví a mi silla. Y no paré de escuchar, masoquista yo, todas las canciones. Me siento caca. Encima me dio una alergia jodida y todo el día he estado estornudando. Encima me toca mate más tarde.


*Con ustedes, the wonder years.


miércoles, 31 de octubre de 2012

riposa in pace, Carlos.

 Hoy me levanté un poco extrañada, todo el día he estado en otra. Hoy tuve un sueño rarísimo (para variar) que me dejó bastante pensativa, y estuve todo el día buscando en google qué significada soñar lo que soñé. No encontré lo que buscaba, pero una noción me dio, al menos, la página esta. Hoy soñé con don Carlos, un señor que falleció hace un año, y a quien, curiosamente, nunca en mi vida conocí. 

 Un buen amigo mío tuvo hasta hace poco una enamorada súper linda, se le notaba buena onda, y por el simple hecho de hacer feliz a mi amigo, la adopté como amiga mía. La agregué al facebook, y solamente la vi en persona una vez, y hablé por teléfono con ella también una vez, luego siempre fue virtual nuestra pequeña comunicación. Ella siempre colgaba fotos de su papá, de joven, de niño, con ella, etc, y cuando le pregunté a mi amigo si ya conocía al señor, a su suegro, supe que ella había perdido a su padre el año pasado; y hace poco menos de un mes, buscando en la web cosas X, me topé con el blog de ella, y ahí pude leer cómo ocurrió todo ese horrible día, me conmovió demasiado leer  cómo relataba cuando subía y bajaba por las escaleras, cuando tomaba su mano, su pulso, que lo vio morir. 

 En mi sueño estaba yo en una salita pequeña, en una casita bien acomodada y muy limpia, era su casa. Jugábamos monopolio en el suelo, y luego ella me dijo que tenía que vestirse porque vendría su papá y a él no le gustaba verla toda sucia jugando en el piso. "No entiendo" le dije, y ella solo me sonrió tiernamente y abrió sus ojazos de búho. Subió como una niña naturalmente alocada porque viene su papi, su héroe. Yo me paré y traté de acomodar las fichas, los billetes falsos y mi ropa arrugada, cuando sentí que movían el picaporte de la puerta principal, y luego, con débiles golpecitos, tocaban. Me acerqué y abrí, y me di con la sorpresa de que era el señor Carlos, muchos años más joven, pero era él. Me miró extrañado y me preguntó qué me pasaba, me preguntó si estaba bien y le dije que sí, me dio un abrazo fuerte y me preguntó por su bebé. Subí de inmediato a buscarla y ella me dio una grabadora de vídeo, y me dijo "Filma todo desde ahora, para que cuando se vuelva a ir no nos olvidemos" Así que agarré la vídeo grabadora y empecé a filmar. Ella se había puesto un vestido negro de flores y unos zapatos chatos, pero ya no parecía de la edad de ahora, era más chiquita, como de trece o catorce años. Me dijo "ponte esto" y me lanzó unas ropas negras. Bajó las escaleras corriendo, yo detrás, filmando. La filmé reencontrándose con su padre, en un abrazo infinito que nada podía romper, él la cargó, le dio vueltas y luego la bajó y nos dijo que comiéramos la comida china que había traído.

 Mientras almorzábamos (o cenábamos, no sé) Padre e hija conversaban de las cosas que habían pasado en todo este año, de lo bueno y lo malo. Yo dejé la grabadora en un punto fijo para que siguiera con su trabajo por sí sola mientras yo comía, y de vez en cuando participaba en la conversación. Fue muy rápido todo, terminamos y salimos a caminar, yo filmando y ellos hablando, tomados de la mano. Las calles estaban vacías y eran bastante raras, no parecíamos estar en Lima, ni en Perú. Seguimos caminando un largo tramo hasta llegar a un parque casi irreal, con cisnes, caballos blancos, pájaros. El dijo que se quedaba porque tenía cosas que hacer, ella lloró. Yo le dije que dejemos que su papá hiciera sus cosas tranquilo, que ya volvería, pero don Carlos me interrumpió con un movimiento negativo de cabeza. Ambas sabíamos que ya no volvería. Le pidió a su hija que estuviera feliz, que como ella misma escribió en su blog, en Abril de este año, la verdadera muerte es el olvido, y de alguna manera, ellos siempre estarían juntos. Nos tomó de la mano a las dos y nos dijo que había pasado el mejor momento de su vida, que nunca lo olvidáramos.

 Vimos como Don Carlos Caminaba tranquilo por el pasto verde, sin zapatos. Volteó sólo una vez y, sonriente, nos dijo adiós con la mano. Ella estaba más tranquila, de pronto la volví a ver grande, ya no como una niña. Dimos la vuelta y caminamos en dirección contraria, y de pronto toda la ciudad volvió a ser la ruidosa y gris Lima. Era la salida de un cementerio.

 Mientras caminábamos, abrí los ojos de golpe. Me faltó el aire. Cogí mi inhalador... uno... dos... y ya no dormí, estaba amaneciendo.

 Descanse en paz, señor Carlos. Aunque nunca lo haya conocido, hoy rezaré por usted.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El cazador.

 Desperté en una cama con sábanas rosadas, almohadones de plumas y amplia, muy amplia. Tenía al lado un banquete inmenso, y yo, fiel a mi estilo, me empujé todo lo que vi hasta quedar satisfecha. Me paré de la cama un poco desconcertada y me di cuenta que estaba en un lugar que no era el mío, y lógicamente, me asusté. Lo primero que vino a mi mente fue "me han violado", pero no. En lugar de estar calata y con moretones, estaba muy limpia, con un vestido precioso y de color crema. Me dirigí al espejo y ahí estaba yo: con un vestido raro, unas botas militares (¿ah?) y un peinado precioso. Algo no me cuadraba, sin embargo, así que salí de la habitación.

 La casa era inmensa y muy preciosa, pero estaba oscura y sucia. No había nadie, hasta donde yo pensaba. Caminé y caminé, en busca de alguien con quien conversar y pedir explicación, cuando de pronto, una voz proveniente de unos parlantes en el techo, me dijo, fina y educadamente, que yo era una perra cochina y que jamás saldría del castillo (Ah, no era una jato, era un castillo). Por obvias razones, yo me empinché, porque a mí nadie me dice que no puedo salir del castillo -Porque lo de perra lo escucho cada dos o tres horas por parte de la perra mayor, así que, de alguna manera, no me afecta, JA. 

 Entonces, retomando la historia: empecé a gritar con todas mis fuerzas que quería salir, que por la putamadre, que quién mierda te haz creído, que esto no es blancanieves y el cazador, y un sinfín de lisuras y cosas raras que no hacían más que provocar carcajadas -realmente escalofriantes- por parte del hombre del parlante. Me traumé y rompí en llanto, intenté buscar la salida, corría por todo el castillo y no hacía más que tropezarme y caer de cara en suelos fangosos, toparme con animales horribles, ratas sin cabeza, aves, conejos ensangrentados, mientras la voz en off seguía insultándome y repitiendo cada vez más fuerte: "NUNCA VAS A SALIR DE AQUÍ". Yo lloraba y lloraba, mi vestido estaba sucio y yo estaba cansada por haber intentado buscar salidas en el castillito de mierda, cuando una nueva voz, luego de insultarme (¡¿Por qué todos me insultaban?! carajo) me dijo que las puertas de acceso se cerrarían en 1 minuto, que tenía que ubicarlas si quería escapar, así que corrí y corrí y vi a lo lejos una puerta verde que empezaba a cerrarse. La alcancé y con todas mis fuerzas la traté de volver a abrir, y me rompí un dedo en el intento, puesto a que estaba demasiado pesada la porquería esa. Llorando y con la mitad de mi dedo colgando, seguí corriendo, y así detenía cada puerta antes que se cierre completamente. Me rompí cuatro dedos en total. 

 A medida que seguía corriendo para que ninguna puerta se cerrara, en el suelo aparecían raíces y avanzaban rápido, como intentando cogerme los pies. Tropecé con una de ellas y me empezó a jalar, pero me zafé y pude llegar a la última puerta. Cuando la detuve y la abrí, pude ver luz, la ciudad era muy extraña, pero por alguna razón sentí que ya había estado ahí. Vi a lo lejos a cuatro hombres, y me acerqué corriendo, dejando el castillo atrás. Cuando me acerqué por completo a ellos, me di cuenta que yo los conocía: eran nada más y nada menos que los técnicos de mantenimiento de mi chamba: Don Mario, Marco, Alberto y Elkin. Me tiré al piso y me aferré a la bota de Elkin, agradeciendo a la vida por haberlos encontrado, pero los tres primeros me empezaron a golpear y me tomaron de los brazos para regresarme al castillo, mientras Elkin les recordaba quién era yo, y les decía que no me traten así, que me dejen ir. Yo peleaba contra tres hombres y ellos me arrastraban de los cabellos de vuelta al castillo, mientras me decían entre insultos y golpes que "mi cazador" no me dejaría salir jamás, y que ya lo iba a conocer... 

Abrí los ojos de golpe; estaba en el medio de mi cama y mi cabello estaba como en punta, hacia arriba. Me vi las manos y mis dedos estaban hinchados  y me dolían. Eran las 5:37 de la mañana de hoy, 17 de Octubre. No volví a dormir. Pendejo sueño, ¿no? 

martes, 9 de octubre de 2012

Nuevo ciclo, nuevas caras.

 Parece que soy la única persona que se pone nerviosa por volver a clases. Me tiemblan las manos, el cuerpo... como si estuviera en el colegio. A lo mejor me emociona el local que está prácticamente a la vuelta de mi casa,  ese local por el cual pelearon tanto y que huele a nuevo, a limpio, por cada uno de sus rincones. Ese local que tal vez se caiga a pedazos en el primer sismo grado siete que azote Lima.

 Tal vez mi emoción/nerviosismo o lo que sea, se deba a que ya me había aburrido de huevear luego de dejar un ciclo entero. Confieso que me siento ansiosa y tengo miedo porque sé a quienes me voy a encontrar, miedo porque ya vi el aula virtual y ya vi con qué gente me toca estudiar. Si, bueno, en realidad tengo miedo porque no tengo a mis amigos, miedo porque Mate I, Finanzas y Contabilidad son tres cursos difíciles para mí, porque soy un asco en los números y los viernes me tocan esos tres cursos juntos. Miedo porque voy a ver a una persona dos veces a la semana, y no sé qué carajos le voy a decir si me lo llego a cruzar. Sé que para mi curso de Ofimática (vamos, ¿quién estudia ofimática?) me tocará una profe que ya conozco de antes, que me da miedo porque en primer ciclo casi me jala; porque tendré a todas las personas que no quiero y que no me quieren, ahí, entre unas mismas cuatro paredes. Y todo empieza hoy.

Tal vez hoy la profesora nos haga pararnos y decir nuestros nombres, nuestras edades y nuestro "para qué soy bueno". Sé que me pondré nerviosa y trataré de ser lo menos notoria posible. Gracias a todos los dioses del olimpo, en especial a Apolo, mi papi, que me toca mi curso favorito a primera hora: Comunicaciones. Al menos no sufriré hasta las nueve de la noche, cuando me toque el curso del excel con esa profe y esa gente. Espero hacer amigos, aunque no sé por qué lo dudo demasiado. Ojalá no me hagan bullying, ese es mi miedo mayor.

Muy bien, me aburrí, y ya me tengo que ir a tomar mi metropolitano hasta Benavides y de ahí caminar como peregrina hasta Cibertec. Tal vez de acá a dos días (que pase mi shock) escribo sobre mi primera semanita en clases. Si no escribo nada es porque me fue bien.