jueves, 31 de agosto de 2017

Hoy empiezo porque sí

Es 31 de agosto y aquí me tienen, sentada y decidida a hacer uno de mis -tantísisisisisimos- sueños realidad.

Hace ya algunos años que tengo, escondido bajo mil llaves, algunos cuentitos. Son pequeños, son tontos, son antiguos. Pero son míos y quieren ver la luz. Y creo que a mis 27 años ya estoy muy vieja para esas cojudeces de sentir vergüenza. ¡Escribo cuentos para niños! Entérense y ríanse mucho. Bajo este cuerpo caribeño metalero cumbiambero, hay una mujer sensible :v

A veces los escribía y pensaba “a algún niño, de alguna manera, le gustará esto”. Ahora, me entusiasma muchísimo la idea de leerlos a mi sobrino cuando crezca. Que me vea, me escuche y me diga “qué bonito”.

Espero no tardar, pero hoy empiezo porque sí.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los viejos

Hay viejos que están locazos. Mientras menos te conocen, más te están contando de su vida y de sus cosas alucinantes, aunque no los escuches y ni siquiera los estés mirando, ahí están: contándote cómo se sacaron la entrechucha hace cincuenta años mientras manejaban una Harley Davidson desde Petit Thouars rumbo a Chorrillos solo para hacerle la cagada a la gente de un barrio. Cómo se sacaron la entrechucha contra un árbol del parque de Barranco para luego señalarte en qué parte del cuerpo tienen aluminio y terminar diciéndole a tu novio que las motos son más valiosas que las mujeres, en tu cara. Hay viejos que están locazos porque vivieron un montón de cosas chéveres y a tu edad ya tenían 7 hijos y te sacan en cara que hace cincuenta años no habían celulares y "¿cómo yo sí podía llegar a un sitio y encontrarme con mi chica sin necesidad de llamarla cada cinco minutos?". 

Hay viejos que están locazos porque sus vidas fueron más increíbles que la vida que jamás viviremos, porque nos da miedo ir de Petit Thouars rumbo a Chorrillos si no tenemos a qué gente de qué barrio hacerle la cagada, porque no nos sacamos la entrechucha contra un árbol, ni tenemos aluminio en nuestros cuerpos y tenemos que usar Waze para ubicarnos porque se nos olvidaron las calles y tenemos que llamar cada cinco minutos a una chica que jamás llegará porque se olvidó que tenía una cita contigo. Porque nos aterra tener hijos y nos aterra aún más tener 7 hijos y no podemos ni podremos decirle nunca a ninguna chica que, efectivamente, una moto es más valiosa que una mujer, porque desataríamos la furia de miles de mujeres que nos tildarían de machistas, y que el patriarcado, y que mil cosas más para las que a las justas tienes tiempo, porque prefieres ver memes. 

Hay viejos con los que vale la pena juntarse a charlar, para recordar que es bacán burlarse de la vida y seguir siendo de putamadre. Aún con una placa de aluminio en el tórax. 

*Escrito en 2016




martes, 16 de mayo de 2017

Un buen árbol

A veces, en las noches cuando vuelvo a casa, veo un árbol y me pregunto cuántas palomas se habrán posado en él o cuántos hombres ebrios le habrán orinado encima. Cuántos insectos habrán comido sus hojas y cuántas personas agobiadas se habrán apoyado en él, buscando alivio. Me pregunto cuánta gente habrá escritos sus enamorados nombres en su cuerpo y cuántos perros le habrán cagado los pies. Me pregunto cuántas cosas habrá visto en su vida, cuántas parejas pelear, cuántas personas correr. Cuántos besos, cuántos abrazos y cuántas lágrimas. 


Y no puedo evitar pensar en que, a pesar de haberlo visto, olido, sentido, sufrido todo, sigue y seguirá siendo un gran árbol. 




*Texto de noviembre 2016

jueves, 6 de octubre de 2016

Sin título

Mientras encuentro inspiración para escribir la tesis, aquí me tienen de vuelta. (Mierda, ya es octubre)

Hace tiempo que no pasaba por aquí. Me daba un no sé qué volver a escribir e inclusive dejé pasar el aniversario número 5 de este blog... supongo que, en algún momento, simplemente dejé de lado de este espacio. Le echaré la culpa a la convivencia xD. Han pasado tantísimas cosas en estos meses... ¿Por dónde empezar?

Me mudé con mi chico, cambié de trabajo. Volví a cambiar de trabajo... y volví a cambiar de trabajo Entre cambio a cambio, descubrí que sé cocinar y sé lavar ropa sin desmayarme en el intento. Empecé clases, mi último año con suerte y conocí gente chévere. Conocí también gente hasta las huevas, como en todos lados. Abril, mayo y junio de pura felicidad en casa.

En julio todo pasó tan rápido como pasó mi cumpleaños en medio de gente hermosa y olor a carne oxapampina y pasó tan lento como pasó la muerte de un gran amigo y, a los pocos días, la muerte de una mujer alucinantemente genial, a quien siempre recuerdo. Agosto me trajo el recuerdo de que hacía un año todo había ido verdaderamente hermoso en la vida y me trajo la convicción de que las cosas mejorarían. De que a pesar de los 50% de probabilidades, lo que se hereda no se hurta. Me trajo, de algún modo, resignación.

Eliminé mi cuenta de Facebook, una cuenta con 846 personas -contaditas- y hace una semana vivo menos amargada cada vez que vengo a trabajar y me toca abrir la red social para monitorear mis páginas.

Espero nunca eliminar este blog. Eso fue todo por hoy...

viernes, 1 de abril de 2016

"Mi amor, dame un besito"

Han pasado casi tres meses desde que dejé mi casa y vine a vivir con mi chico. Casi tres meses de levantarme más temprano de lo habitual y casi tres meses de soportar el tráfico de la avenida La Marina para ir a trabajar. Casi tres meses de incursionar en la cocina y los quehaceres compartidos. Casi tres meses de sonreír todos los días y ser feliz.

Para algunas personas, puede verse raro el hecho de dar un paso tan importante y alucinante en la vida pero ¿saben qué? llega un momento en el que tomar una decisión como esta resulta muy fácil. Cuando tomar decisiones es sencillo, sabes que realmente importa. Es ahí cuando las opiniones de terceras personas no tienen influencia en tu decisión. (Bueno, la verdad es que jamás me ha importado la opinión de nadie excepto mi familia y amigos cercanos). Y, para ser sincera, esta vez no presté atención absolutamente a nadie, jeje.

Las cosas que hiciste antes, las decisiones que tomaste y las personas que conociste y en las que confiaste se vuelven recuerdos diminutos y estúpidos. A veces me siento a pensar en cómo pude ser así o cómo pude decir/ hacer tal cosa. Me alegra un montón ver cambios en mí y en mi carácter: soy, sin dudas, una persona más feliz y más consciente. Y el entorno en el que vivo influye un montón.

Gracias por los cuentos, por los ceviches, por llevarme de viaje a lugares hermosos y por ser mi gran amigo y compañero. Lo único que espero ver y abrazar al finalizar el día y por tu paciencia cuando reniego por loca. Gracias también por darme besitos cuando te los pido. Ah, y por tus bailes raros... gracias.



Contamíname, mézclate conmigo, 
que bajo mi rama tendrás abrigo.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

1995

En 1995 tenía cinco años y me quería morir. Y esos deseos tal vez no son normales en alguien de cinco años, pero yo me obsesionaba mirando al vacío desde aquel piso 3 o 4 que, a mi edad y tamaño, parecía un piso 50. Recuerdo que armaba bolitas de papel y las lanzaba, calculaba cuánto demoraban en caer y pensaba que yo demoraría igual, volaría igual y caería igual, intacta. Pero yo quería realmente morir. Ni siquiera llegaba a asomarme bien a ese balcón, solo sabía por alguna noticia de Panorama que la gente podía perder la vida si se lanzaba de algún lugar alto.

Y yo quería eso.

Los motivos los recuerdo a la perfección, pero una parte de mí ya los olvidó. Los días eran muy cálidos y yo era, la mayor parte del día, una niña muy feliz. Sin embargo, tenía pensamientos muy profundos acerca de la razón por la que yo estaba viva exactamente en ese momento. Me preguntaba demasiadas cosas sobre mi entorno (no hay mucho en la vida de una niña de cinco años como para ponerse tan intensa). Pensaba en la niña que me había empujado en el nido, en el niño que me dio un pico. Pensaba en mi papá, en mi mamá y hermana y siempre me preguntaba qué rayos hacía yo ahí, sentada viendo Star Trek. Hasta pensaba en que cinco años de vida se olvidarían de inmediato. Pensaba que no había vivido mucho, por lo que mi muerte no afectaría a nadie.

Veinte años han pasado desde aquellos pensamientos. A veces cuento cosas raras y la gente me dice: "mátate". No me gusta cuando lo hacen, porque me acuerdo que yo quería hacerlo antes de que fuera mainstream y probablemente antes de que muchos de ellos nacieran.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Más respeto, que soy tu enamorada

Después de leer "más respeto, que soy tu madre" de Casciari, me siento como una Mirta Bertotti joven, a la mitad. Qué tal libro para sacarme lagrimones. Ayer lloraba despacito para no despertar al joven, mientras pensaba en lo triste que es envejecer y en cómo los hijos son una extensión de los padres, o los padres de los hijos. Da igual. Poco a poco, con el tiempo, no seremos más "Fiorellas" ni "Pepitos", ni "Juan Carlos", seremos simplemente "la mamá de...", "el papá de.." o con suerte "la señora Fiorella". Esto de perder tu identidad con el paso de los años es algo que no me termina de convencer. 

Abrí una hojita en blanco acá con un nudo en la garganta y me acordé de algo chistoso de ayer. Después de llorar con ese capítulo, me quise hacer la cojuda e irme a limpiar. Buscaba y buscaba la bendita escoba y nada. Volví a preguntar por ella y no me quedó más remedio que despertar al bello durmiente. "¿Has visto la escoba? No está por ningún lado" -preguntaba yo, escondiendo mis mocos en la oscuridad. -"¿Por qué? ¿ya te vas?" me pregunta el huevonazo. Y esto merece la pena ser contado, porque son cosas que te alegran el día significativamente. Esta felicidad es buena, amigos. 

sábado, 5 de septiembre de 2015

Dormir

Dormir contigo es un ejercicio purificador. Es despertar y no saber ni el día ni la hora, pero despertar sonriente. 

Dormir contigo es dormir rugiendo y despertar maullando. Es pensar en las camas grandes que separan gente y en lo conveniente que es tener una cama pequeña, para tenerte cerca. 

Dormir contigo es saber que afuera hace frío, aunque contigo al lado no se sienta más que calor. Es envolverte en abrazos y saber que no hay nada más hermoso que ser correspondidos, que tus brazos abracen y abracen fuerte.

Dormir contigo es esperar un fin de semana, saber que nunca más hay que estar triste y pensar en dibujar tu boca. Es un cuento y una historia, historia que quiero escribir contigo.

Dormir contigo es un poema en la piel, unas nubes gigantes y un clima cálido. Es abrir una ventana y darle los buenos días a una ciudad que desconocemos, pero que nos ama. Es caminar empolvando mis zapatos y saber que también te amo, aunque no te lo diga. 

Dormir contigo es eso y mucho más. Mucho más que vendrá. 




viernes, 21 de agosto de 2015

4 largos años

 He abandonado esto por mucho tiempo, lo sé. En realidad no es que me arrepienta tampoco, he estado en otras. Sin embargo, hoy este hermoso espacio cumple 4 largos años y, ya que tengo cero inspiración en estos momentos, he venido a hacer un recuento de lo más lindo, lo más gracioso y -por qué ño- lo más estúpido que me ha pasado desde que pisé por primera vez este lugar y tuve frente a mis ojos un gran y vacío cuadro blanco de texto. 

No ha sido sencillo elegir entre las 100 entradas que aquí habitan pero hice un gran esfuerzo. Solamente queda decirles lo mismo que les digo siempre: ¡Nos seguimos leyendo! :)


Cómo olvidar la primera entrada de este blog, un 21 de agosto del 2011 :D
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2011/08/administrando-mi-vida.html

Y cómo olvidar cuando me hacían bullying: 

O cuando me enteré que venía Rod Stewart:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2011/07/el-dia-en-el-que-el-noble.html

...y cuando estuve por fin frente a él:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com.es/2011/10/tonight-im-yours-rod.html

Cómo olvidar cuando tuve un día de mierda:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2012/08/pie-izquierdo.html

O cuando, de la nada, empecé a recordar un pincho de cosas mientras comía óreo:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2012/11/memoria-de-elefante.html

¡O cuando tuve por fin en mis manos aquel libro por el que tanto había pedido!
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2012/11/la-ladrona-de-libros.html

Cómo olvidar cuando replanteé mi vida y mi futuro profesional a raíz de un 00:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com.es/2012/03/cero-cero.html

o cuando me hicieron el corte de He-man ¬¬
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2012/12/la-peluquera.html

Cómo olvidar cuando esta canción me llegó al orto y quise expresarlo porque yolo:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/02/por-que-senor-por-que.html

putamadre, cómo olvidar cuando mi mamá cocinó a mi pollo:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/04/el-tallarin-con-pollo.html

JAJAJAJA cuando, gracias a mí, un grupo de alumnos descubrió su homosexualidad: XD
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/04/la-actuacion.html

o cuando casi muero porque en mi colegio olía a puta:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/05/quien-huele-puta.html

... O también cuando les conté todo lo que sufría en el colegio:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/06/mi-problema-con-las-mujeres.html

o cuando escuché cómo cachaban a mi costado. JAJAJA ok, no estaban cachando:
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/07/lo-que-uno-tiene-que-escuchar.html

Me acordé también cuando era un chibolito :)
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/08/mi-chibolo-interior.html

Y cuando conocí a mi hermano.
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2013/08/hermano.html

... Y cuando se jodió la navidad :)
http://fiorellanoquieresalir.blogspot.com/2014/12/se-jodio-la-navidad.html



Espero que les haya gustado este pequeño homenaje. Ahora sí, nunca más abandonaré este lugar.

Dejo esta imagen y me voy lentamente...


sábado, 7 de marzo de 2015

Todos los sábados del mundo

 Se me van las vacaciones, se me acaban. Increíble pero cierto: han sido las mejores vacaciones de la vida. Las noches en el malecón con amigos, amigas. Las noches de películas al aire libre, las conversaciones en el parque. La playa y las piedras, la arena. El sol yéndose, el sol llegando un par de días. Las canciones nuevas, las bandas,  las chelitas, los puchos y las conversaciones infinitas. Las lágrimas de felicidad al reconocer, en los ojos de alguien más, la amistad y la alegría a pesar de la tristeza. Todo eso no se termina, pero se termina el tiempo. 

 Los fines de semana se me hicieron más cercanos, uno a uno, llegaban cada vez más rápido. Mis días se fueron como chispas. ¿Que el tiempo vuela? Sí que lo hace. Desde hace muchos sábados, la tranquilidad me inunda y la soledad de casa me es amigable. Adoro estos momentos: cocinar para mí, limpiar sin que me digan nada y escuchar el mismo disco, todos los sábados del mundo. Pronto entraré a clases y saldré menos entre semana, pero de algo estoy segura: Mis sábados seguirán siendo perfectos y en soledad. Seguirán siendo míos hasta que llegue alguien o algo que intente desordenar lo que me ha costado un poco volver a ordenar: mi vida a solas. 



lunes, 16 de febrero de 2015

Vaivén

 Hace unos días estuve en un parque muy lindo, el Reducto n°2. Tendí un trapo (nada hipster) y me puse a leer y meditar un poco. En ese pequeño momento de soledad, entendí millones de pequeñas cosas que rondaron mi cabeza durante las últimas semanas, durante estos meses. Me pregunté si había valido la pena crear un blog "anónimo" y tenerlo ahí por meses y decidí, tras muchas vueltas y haber eliminado uno que otro post que ya no valía la pena, revivirlo a modo de 'colectivo'. Espero les guste, somos aprox. unas 13 personas (no todas son 100% activas) pero, cuando se puede, le metemos punche a este espacio que, estoy segura, nos ayuda a liberarnos de nuestros demonios de vez en cuando.


Con ustedes: Vaivén

domingo, 18 de enero de 2015

A las 11

 Estábamos en círculo conversando, con un vaso de gaseosa en la mano. Todos reían y, delante de mí, mi padre explotaba en carcajadas mientras hablaba con mi padrino. Yo no sabía exactamente qué hacíamos ahí, pero escuchaba al señor que, a mi lado, me contaba sobre mi papá y su adolescencia loca y divertida. No vi a mis hermanos, ni a su esposa, ni a mis tíos ni tías. Éramos mi padrino, mi papá y muchos desconocidos. 

 Escuchaba atenta las historias hasta que el señor que me hablaba me preguntó cómo me sentía al saber que mi padre moriría. Me sentí confundida al respecto e interrumpí la amena conversación para preguntar qué estaba pasando. Mi padre, con una sonrisa en el rostro, se me acercó entre la multitud de amigos y me dijo que le quedaban cuarenta minutos de vida, que moriría a las 11. Miré a todos, buscando respuestas en sus miradas de sorpresa pues, al parecer, yo era la única que no sabía tan devastadora noticia. Lloré y maldije a todos los que estaban ahí, maldije sus sonrisas y su alegría. ¿Cómo estar alegres y celebrando si alguien iba a morir en menos de una hora? Mi padre me habló:

 -"Estamos celebrando porque quiero morir tranquilo. Quiero morir rodeado de mis amigos y la gente que me ama. He vivido intensamente cada día de mi vida y hoy estoy cansado. ¿Tú me amas, hija? Sé que sí. Si me amas, por favor déjame ir. No te haré falta pues, todo lo que soy, lo eres tú también. Sabrás encontrarme en tu forma de ser, de caminar, de reír y de hablar. Hasta de pensar, eres mi vivo retrato. "

 Se dio la vuelta y siguió compartiendo con sus amigos. Yo veía el reloj y cada vez faltaba menos. Entré en pánico y salí, vi la noche más estrellada de mi vida y de mis sueños y lloré. Lloré hasta que pude entender y volví. Los amigos de mi papá estaban dejando los vasos a un lado y, uno a uno, se acercaban a darle el último abrazo. Unos le decían cosas hermosas; otros, le agradecían por los consejos. Alguno le dio una carta; una mujer le dio una rosa. Dos señores desconocidos le dieron las gracias por haberles perdonado; otros le pedían perdón y él perdonaba. Sin darme cuenta, yo era la última de la fila y no podía dejar de ver el reloj. Estaba pensando en qué darle a mi padre, pues no había llevado nada excepto lo que tenía puesto. Ni siquiera podía decirle algo lindo, me sentía muy triste.

 Llegó mi turno y mi papá me pidió un abrazo. Eso hice y, mientras nos abrazábamos, su corazón latía más lento. Yo lloraba desconsoladamente, lloraba y desperté con mi hermana al lado, estaba llorando al despertar. 

sábado, 17 de enero de 2015

Para un desconocido/a

 ¿Tienes buenos amigos con quienes conversar? Y no me refiero a aquellos con quienes pasar el rato, me refiero a los de verdad. Esos que están contigo de noche y de día, los que te conocen casi a la perfección y, con sus consejos y palabras, te hacen realmente reflexionar.

 ¿Odias a alguien? ¿Qué se siente? Tal vez alguna vez te hicieron mucho daño pero, vamos, nada es más jodidamente agradable que ser y sentirte feliz a pesar de todo. Entregarle una sonrisa a esa persona que te hizo sentir mierda alguna vez te hace sentir demasiado cool para todo. Es la mejor sensación del mundo. 

 ¿Te sientes tranquilo/a con tu soledad? Siempre he dicho algo así: "para estar acompañado, hay que aprender a vivir solo". No busques en una persona compañía si tú solo no te aguantas. Es bueno pasar tiempo con uno mismo y conocerse, es divertido y cada día te sorprende más. Descubres hobbies, música, eres tú para ti y para nadie más. Te da seguridad para que, cuando quieras a una nueva persona, le entregues realmente esa "mejor versión de ti" de la que tanto hablan. Sabrás que es difícil, pero vale la pena. 

 ¿Te has trazado objetivos para este mes, año, para esta vida? ¿Luchas por algo realmente? No quisiera que seas de esas personas que viven por vivir. Es horrible, y me ha pasado. Es normal estar así por temporadas, pero no siempre. Si sientes que te está pasando, ¡Despierta! Llena tu existencia de algo apasionante. Eres joven, todo te va a salir bien y si no, qué paja es intentar. 


 Ha sido precioso conocerte, desconocido. 



<<Desconocido, espero tus problemas se acaben y así volver a la senda del bien. Desconocido, dobla tu energía en partes iguales y todo va a estar más o menos bien>>



jueves, 15 de enero de 2015

¡Hola!


¡Felices fiestas! -Aunque tarde, es válido y si no, pues qué importa-. He tenido el mejor año nuevo de mi vida, definitivamente se empezó bien este 2015 y, aunque el 2014 dejó ciertas cosas malas, de todo se aprende y eso me hace inmensamente feliz.

 Me han pasado cosas rarísimas estos días (¿Qué mejor forma de empezar el año que con cosas raras para este pericotito?) Me siento muy feliz y no son las drogas, debe ser toda esa buena vibra que me dieron en año nuevo. Espero todo vaya de acuerdo a lo planeado y no cagar nada en el camino. #SoyUnaNuevaPersona ok, no.

 Fui a ver a una persona importantísima en mi vida. Fui solo a cerrar las cosas viejas y a conversar como gente civilizada. Me salió bien, me sorprendió mi forma de asimilar y el poder verle a los ojos sin sentir más que muchas cosas lindas por los recuerdos. Es la mejor manera de seguir adelante para mí: afrontar o "apechugar" como Tilsa (mátenme por eso). Agradezco infinitamente tener a mi alrededor personas de buen corazón que me motivan a actuar de buena fe, no me arrepiento de nada con respecto a ese día. Y a ti, que sé que me lees, gracias por aceptarme en tu casa y por conversar conmigo. No seremos los mejores amigos nunca más pero las cosas, cuando ya no hay sentimientos ni buenos ni malos de por medio, se hablan y se curan así.

 No he tenido días más intensos excepto aquel día lleno de ron y malecón. Fue rarísimo y, a la vez, hermoso. En cuanto a eso no puedo decir mucho pues ni yo me lo explico todavía y, en realidad, me guardo lo mejor para mí. Siempre.

 Que este año sea hermoso para todos mis 53 seguidores (gracias, hasta el año pasado eran 52 xD) y como siempre: ¡Nos leemos mucho!



Mi playlist del momento



sábado, 27 de diciembre de 2014

Se jodió la navidad

Se jodió <MAL>, como diría el buen Arthur.


Se jodió la navidad, en serio. Sé que suena mal pero, de hecho, tuve la mejor navidad de mi vida. Y no precisamente por mis regalos o mi cena o mi unión y bla, sino porque la pasé demasiado divertido y todo eso gracias a las casualidades de la vida.

Me levanté temprano, desayuné pavo, panetón y chocolate y fui a casa. Me la pasé, literalmente, haciendo nada hasta la hora de almuerzo. Vi que uno de mis amigos de Cibertec ofrecía comida (¿Se imaginan? ¡Ofrecía su casa para almorzar!) Definitivamente, un gesto tan hermoso y no esperaba menos de él. Fui a su casa en Surquillo y me maté de risa con él y su hermanita, comiendo pavo y ensaladas raras. Bailamos, cantamos, nos divertimos demasiado. ¿Saben qué es lo más lindo de la navidad? Compartir. Es todo lo que me gusta de ella. 

 Después de tener una tarde tan divertida con los hermanos Wk, me fui a casa. Estuve como un pequeño hongo sin saber qué hacer y con un deseo inmenso de largarme pero nadie parecía hacerme caso hasta que, de la nada, encontré a Arthur en línea. Mi idea era salir a comprar zapatos pero, ni idea cómo ni por qué, terminé con él en el Óvalo de Miraflores. 

 Caminamos un poco, nos fuimos a comer, nos deseamos Feliz Navidad y conversamos de la vida. A decir verdad, la gente fuera de casa un 25 de diciembre lo está porque, definitivamente, algo anda mal (a menos que anden en familia, ¿no?) En fin, no me molesta reconocer que algo está mal conmigo. Pero ¿saben qué? No éramos los únicos. 

Salimos de comer y tomamos un micro de regreso al Óvalo de Miraflores. Me reía demasiado con las cosas que decía Arthur, es demasiado ocurrente (es yo en masculino ¿?) todo un caso. Es del tipo de personas con las que no debes sentirte limitado para expresarte. 

 Una vez en Berlín, buscamos algún bar con música chévere para bailar... terminamos en la calle de las pizzas (I regret NOTHING) bailando como locos. No contentos con sudar al ritmo de todas las canciones del momento, salimos y nos dimos cuenta de que otra discoteca estaba abierta. Nos quedamos bailando y mandando un poco a la mierda a la hora y al qué dirán. 

 A la salida de todo y ya cansados, caminamos a mi casa. Esa media hora fue crucial para mi vida porque, a parte de conversar de mil cosas, conocí linda música. Linda música y lindas historias que había ya escuchado en Larcomar. Fue una agradable caminata pensando en gatitos y escuchando canciones de lunas. Definitivamente se jodió la navidad, así no nació Jesús, amigos, así no. La pasé tan excelente que, si pudiera repetirlo todo, lo haría sin dudas. Todo pasa por algo, yo conocí a un noble muchacho que, con sus diferencias, se parece demasiado a mí. Y él, como yo, merece ser muy feliz. 

¡Gracias, Arthur! 

viernes, 26 de diciembre de 2014

Un niño y su libro

 No me emociona la navidad. Los fuegos y las sonrisas son igual de artificiales, todo es tan vacío y triste que, desde hace unos años, preferiría quedarme dormida en lugar de 'celebrar'. Es por eso que siempre salgo los 25. Donde sea, de verdad, donde me lleve el viento. 

 El 23 tuvimos una cena muy linda en el trabajo. Sentada ahí, escuchando a mi jefe hablar, me puso triste pensar que era mi primera navidad lejos de mis amigos de GSS, después de seis años. Me acostumbré a sus abrazos y sus deseos navideños. Ha sido todo un año nuevo para mí, definitivamente haber llegado a la agencia ha sido un cambio radical y ese día, rodeada de los chicos, lo sentí más que nunca. Levanté la mirada y vi gente nueva y, en sus rostros, mi nueva vida. Agradezco mucho por eso. No saben cuánto. 

 El 24 me levanté demasiado tarde. No tenía ganas de nada, sentí que iba a ser un mal día pero todo se arregla simplemente llamando a alguien. No tenía mucho plan, quise ir a Barranco a comprar algo y terminé en la tienda de un amigo bebiendo pilsen y escuchando MamaLion. Excelente tarde al lado de Jano y el Yisus. Me compré dos discos geniales, "ropa hipster" y un collar (soy tan sencilla para ser feliz). Después, de la nada, llegó Víctor. Agradezco a la vida por haberme puesto a Vic en el camino, de verdad que ese niño es un buen amigo. Sabes que le importas a alguien cuando viene desde tan lejos solo para caminar, conversar o hacer nada. 

 Salimos de El Anexxxo (así se llama el local, mal pensado) y caminamos Víctor y yo en dirección desconocida. No había mucho de qué emocionarse, total, noche buena y mis pelotas. Fuimos a una feria cercana y vi a mi ex -ex, ex- y me quedé impactada no solo del susto, sino de lo extraño y wtf que fue verle después de cuatro años. Básicamente me pellizcó el brazo, me dijo "hey" y yo "hola" y volteé a seguir con mi vida. Debí ser más educada y al menos decirle "feliz navidad" pero de verdad me vale madres. Seguí caminando con Víctor y encontramos un stand de libros. Muy lindos todos, no tenía mucha plata pues, de lo contrario, me hubiera llevado varios. Pero algo en mí despertó.

 Vi al pequeño Víctor rodeado de lo que más le gusta -creo-: los libros. Él es un tipo tan inteligente y buen amigo que, habiendo venido desde tan lejos, el corazón se me hizo pasita y decidí hacerle un regalo muy lindo por navidad. Resulta que, quien atendía el stand, era nada más y nada menos que el autor de uno de esos libros, Germán Atoche. Él fue tan lindo que nos explicaba de qué iba su obra y nos decía que entremos al fanpage, la verdad que un chico bastante sencillo. Ya se imaginarán qué hice yo: le dije a Germán que le compraba un libro y, cuando me preguntó sobre la dedicatoria, dije el nombre de mi acompañante amigo. Se lo merece por ser tan lindo con esta loca tira caca. En serio.

 De esta manera sentí que podía retribuirle a este gran amigo las pocas pero valiosas cosas que hemos compartido juntos. Darle la vuelta a la página e intentar ser felices desde nuestros puntos débiles y crecer en conocimientos, experiencias y más. Gracias, sobrino. Espero que seas muy feliz.



sábado, 13 de diciembre de 2014

¡Vacaciones!

 Estoy demasiado contenta *bailando el waka waka* ok, no. ¡Pasé invicta! -Sí, me alegro porque de hecho pensé que jalaría Sociología- En fin, se acabó el ciclo y con él un año más de aprendizajes y muucha diversión. Vacaciones a mí. 

 No dormí cuatro noches seguidas, literalmente pegué el ojo dos noches por 20 minutos cada una. Fue muy difícil terminar mi plan de Marketing y mi proyecto de Sociología pero lo conseguí. Ahora solo quiero dormir y quién sabe, tal vez ir a la playa o a alguna reunión; tal vez, solo caminar y tomar una chela. Solamente quiero disfrutar de mis vacaciones porque, a diferencia del año pasado, esta vez sí las necesito. 

A mi mente vienen recuerdos de hace un año, de unas vacaciones bien divertidas y fuera de lo común. La pasé bonito. Este año me toca afrontar todo yo sola pero voy positiva y bueno, ya tengo planes para todo mi verano. Será un verano divertido, o eso espero. 

 Con respecto a toda la coyuntura navideña, no diré nada. Espero poder hacer mi post con el recuento de los momentos más importantes de mi 2014, ¡Nos leemos pronto! 

martes, 9 de septiembre de 2014

Salud por Timoti Huever

 Cuando uno es chibolo, todo le parece nuevo y genial. El gobierno es una mierda, la sociedad apesta y Dios no existe. Cualquiera sea tu género musical favorito, siempre quieres estar en todos los lugares del momento, con esa gente chévere con la que te rodeas. Esa gente que comparte tus gustos y tus modas. A todos nos ha pasado, a todos nos han sorprendido tal vez las mismas cosas y las mismas canciones, en su momento, nos han hecho sentir lo mismo una y otra vez. Todos hemos llorado con amigos, todos hemos saltado y hemos pensado que esas amistades son sinceras, para siempre y lo mejor que nos ha pasado. 

 Sucede que, mientras estás en ese vaivén de la vida, te enamoras. Sabes que así es pues dejas de hacer algunas cosas, ya no frecuentas a la misma gente y cambias uno que otro hábito por pasar más tiempo con aquella persona. Te enfrentas a comentarios de amigos y amigas, te enfrentas a que te digan pisada o pisado, y un sinfín de tonterías que, a la larga, agradeces. Recuerdo haberme encontrado yo, a mis veinte años, en una escena parecida. Era, en aquellos tiempos, una chiquilla bastante tímida, amante solamente de la música punk y todo lo nuevo que veía en los afiches de jr. Quilca. Tenía amigos, tenía gente con la que me encontraba siempre para ir a todos lados y amigos con los cuales me encantaba compartir. Algunos siguen hasta hoy, algunos menos mal que no. 

 Estaban de un lado mis ganas de vivir la vida loca y seguir envuelta en ropas negras y gritos locos en los conciertos del centro y, por el otro, mi deseo de estar con este muchacho pues, valgan verdades, se estaba ganando mi aprecio y a veces hasta pena me daba no incluirle en mis borrachosos planes. "Hay que tener fuerza de voluntad", escuché una vez. Fuerza de voluntad para no cagarla y volver donde, la persona que te quiere, te espera tranquilo, dispuesto a escuchar todas tus aventuras después de un concierto. Pensé que lo estaba haciendo bien, pero no. Sí la cagué y aunque no hice nada malo, hice daño. Me arrepiento feo y no por él, sino por mí. Hay oportunidades y oportunidades, algunas no las tomé y qué bueno; algunas, las vi pasar y las hice mías. Preferí seguir en mi chibolada, él se fue.

 Ahora me enfoco más en cosas -digamos- trascendentes (solo digamos, imaginemos que es así). Sé que lo importante no es cuántos amigos te digan "que te entienden", sino que una sola persona te diga que te quiere. No importa cuántos coreen la misma canción mientras saltan en un concierto, me importa más quién me dice que cociné rico, que lo hago feliz. 


No extraño estas épocas, porque ya no forman parte de mi vida.

No me reconocerán jamás :D 





sábado, 19 de julio de 2014

La música tiene vida propia

Para mucha gente, la música es solo un conjunto de sonidos que sirve para entretener y nada más; Para Omar Rubio, creador del colectivo “No Música”, esta tiene vida propia.

*Entrevista para el curso de Redacción Periodística (2do ciclo) 


Cuéntame Omar, ¿Qué es No música?
No música es un colectivo abocado a la exploración de la música desde una perspectiva diferente. Nosotros creemos firmemente que ella es más que sonidos y que, además, tiene poder. En ese sentido, exploramos su poder a nivel personal y social; esa es nuestra misión en el mundo, que las personas puedan escuchar la música desde otro lado y que entiendan, sientan y reconozcan que no es un adorno, sino, que sirve para muchas cosas: para identificar a un pueblo, para mover a un país, para emocionar, levantar, matar, vivir; es decir, la música sirve para todo. Es un arte, tiene vida.


¿Cómo nace este proyecto, con quién decides formarlo?
El proyecto nació por una necesidad personal a finales del año 2012. Yo tenía la necesidad de hacer catarsis a través de la música. Esto que te digo sobre el poder que tiene la música yo lo he experimentado con las ganas de expresar lo que he sentido a través de ella. Literalmente yo sentía que la música me desbordaba y explotaba dentro de mí, por lo que yo necesitaba materializarlo de alguna forma, y la forma que encontré para expulsar esos demonios fue escribiendo, compartiendo lo que sentía. Como no encontraba el lugar donde hacerlo, creé la página. Nació por eso, por una necesidad mía pero, puntualmente, por una canción que me llenó de tal manera que me motivó a pensar en todo lo que te digo y a hacer este colectivo.


¿Y cuál fue esa canción?
Fue “The drugs don’t work” de The Verve. Las otras no funcionaron (risas).


¿Cuáles son tus influencias musicales? Sabemos que también formas parte de una banda…
Sí tengo una banda, hacemos covers por lo pronto pero nuestra meta es tener nuestras propias canciones. Con respecto a las influencias, son muchísimas pero de todas maneras me voy a lo que yo llamo “no música”, la música que no sirve solo para entretener. En ese sentido, me gustan los cantautores que tienen conceptos dentro de sus discos, por ejemplo Spinetta o grupos como Pink Floyd. Ellos claramente entienden que la música les sirve para seguir vivos, por eso que recrean su vida, crean conceptos fuertes. Me gusta, más que escuchar canciones sueltas, escuchar discos completos. Para resumir el tema de mis influencias, me gusta mucho David Bowie, creo que es un ejemplo de siempre hacer lo que quieres hacer. La música se trata de hacer catarsis y él ha experimentado miles de estilos, miles de formas, lo que siempre le nació hacer. También me encanta Spinetta, me parece un ejemplo claro de explosión a través de la música. Esos serían mis más grandes influyentes.


¿Qué es lo nuevo que hay en el colectivo?
 En un mes vamos a relanzar la página porque, como te conté, nació como una necesidad mía, pero con el pasar de los meses he ido viendo la necesidad de seguir haciendo punche porque la música sea cada vez más difundida y entendida de otra manera, no solo como te comenté. Y siento que eso tiene que ir más allá de solo una persona porque, como siempre se ha manejado no música, escuchando una canción, explotando a través de ella, sintiendo todo lo que puedas sentir, lo escribes y lo compartes en la página. Así ha ido funcionando con los seguidores, con la gente que se ha animado a compartir su emoción, su sentir. Justamente en la nueva etapa que viene queremos explorar también ese carácter de poder que tiene la música pero no solo a nivel de individuo, sino también a nivel de sociedad, a nivel cultural. Algo más orientado a una sociología de la música; el entender cómo la música es un actor dentro de la sociedad, cómo se mueve dentro de las relaciones humanas, etc. Esto para ver que está viva, que tiene un poder que va más allá de simplemente escucharla un rato en la calle, sentirte feliz y nada más. 


¿A qué te refieres con “sociología de la música?
 A entender la música como un actor social, como un ente, una manifestación de arte humano que maneja sus propios códigos de interacción. De hecho las personas se juntan en conciertos no solo para escuchar música, sino a botar todo lo que sienten a través de, por ejemplo, un pogo, que a muchos les puede parecer algo tonto el golpear el cuerpo contra otro, es un ritual que nace a partir de seguir un estilo musical y la cultura que está detrás de ese estilo. Hay que entender eso, que la música en sociedad no es solo sonido, no es solo el “yo escucho esto porque me gusta y se acabó”. Es el “yo escucho esto porque tengo una forma de comportarme según lo que escucho”. Hay estereotipos, maneras de vestir, hasta de hablar, identidad a través de la música, grupos que se forman, música que está relegada como la música andina que no se conoce o se le pone mala cara a veces pero que en verdad son nuestras raíces. Entender todo ese juego de que la música es la forma de conocer a una persona, a una sociedad a nivel de explosión interna, es para mí sociología de la música. 


¿Cómo traduces todo esto a un nivel físico? 
  Bueno, la forma en la que nosotros nos hemos ordenado para acercarnos a esta gran misión que es que la gente escuche la música de otra manera, es a través de tres grandes ejes. El primero es la exploración, donde investigamos ya sean documentos, trabajos, procesos y demás hechos que brinden una evidencia clara de que la música tiene poder. Entonces tenemos, por ejemplo, trabajos que hablan concretamente sobre la sociología de la música, trabajos de música afroperuana, de identidad, etc. Todo el material documentado y no documentado que nos dan una evidencia clara de que la música es más que solo sonido. Al segundo eje lo nombramos “explosión”, que es lo más ligado a lo que te conté al inicio sobre no música, porque la música tiene el poder de liberarte a través de notas, letras y queremos seguir compartiendo todo esto pero a un nivel más íntimo. No se trata de compartir una canción y dejarla ahí, sino es ir un paso más allá, es compartir lo que esa canción produce en ti, lo que genera, lo que hace para mover a una persona en particular. Lo que te motiva a levantarte cada mañana, etc. Es un lado mucho más interno, de catarsis, exploramos letras y cómo reflejan el interior de los músicos al  momento de crear canciones. Para terminar, el tercer eje es ya netamente dedicado a difusión y producción de eventos, y es transversal a los primeros. Vamos a hacer eventos orientados al primer eje que es más informativo y de exploración – investigación; como conversatorios, círculos de debate, proyecciones de documentales, etc. Lo principal es llevar a cabo nuestras sesiones “No musicales”, donde hablamos con músicos y los invitamos a tocar. Justamente exploramos el lado interno de este músico cuando hace su canción, su disco y todo en general. No solo es invitarlo a tocar, sino también conocer y saber cómo ven a la movida musical en el Perú, etc. Todos los temas que vayan más allá que solo tocar e irse. 


Y, para ti, ¿Todos los géneros musicales entran en este espacio de “No música”?
 Por supuesto. Entran todos los géneros musicales, y ese es uno de nuestros principales valores: la apertura. Nosotros creemos que, si vamos a dar un discurso sobre el poder de la música en todo nivel, no podemos limitar su impacto en otros géneros. Tal vez a ti te lleve a explotar, a sentir mil cosas, un “reaggaeton” y es completamente válido. La música no es más que un conjunto de sonidos organizados de una manera armónica con un objetivo. Entonces, para cerrar el tema, es un género completamente bienvenido en la página, así como cualquier otro. 

              ********************************************************************************************************

PD:
-Gracias amigo Omar, gracias a ti saqué buena nota en mi final :)
-En serio, es lo máximo este proyecto, se vienen cosas bravazas, les dejo el link: (EL LINK)



viernes, 18 de julio de 2014

Cambios everywhere

 Tengo la cabeza en otro lado. No, no sean mal pensados. Mayo fue un mes de aquellos en los que todo te pasa de golpe y casi ni te deja reaccionar. Cambié de trabajo, jalé dos parciales, me encontré con amigos que no veía de años, nacieron más bebés...¡CAMBIÉ DE TRABAJO DESPUÉS DE SEIS LARGOS AÑOS! ¿Ya lo dije? Perdón. Terminé el ciclo y, de pronto, ya es Julio. ¿En qué momento la vida se me pasó taaaan rápido? No lo sé, solo sé que abandoné mis actividades, amigos, blogcito y hasta programa de radio por internet. Lo dejé todo, he pasado por muchos cambios. En fin.

 Quiero contarles sobre mi nuevo trabajo. Es alucinante, así: A-LU-CI-NAN-TE. Ok, no me hace alucinar, tampoco es que trabaje en ácidos, pero es muy chévere. Cambié de la típica oficina seria administrativa a un lugar cómodo, donde puedo ser quien siempre quise y bueno, estar feliz. Feliz era en el otro lado pero... no era lo mío. ¿Saben? Ser Community Manager es recontra divertido. Ya les contaré.

 Espero no perderme más por este mundo blogger. He estado leyendo algunos posts amigos y creo estar en condiciones para volver a escribir y compartir mis experiencias que, aunque un poco locas, sé que leerán. Hola de nuevo, amigos.