martes, 19 de marzo de 2013

La bolsa de basura

 Era domingo (5 de Julio del 2009 para ser más exactos) y yo caminaba por una avenida de San juan de Miraflores. El frío era espantoso y yo apresuraba el paso cuando, de pronto, vi esa bolsa de basura tirada en una esquina. Era de esas bolsas que no le importan a nadie; y no me hubiera importado si es que esta bolsa no se hubiera movido cuando yo me acerqué. Al principio pensé que eran solo intrusas cucarachitas que buscaban su festín entre los restos de la basura pero, al alejarme, escuché un debilucho maullido proveniente de esa misma bolsa. Sin pensarlo dos veces me acerqué, me arrodillé  y puse un dedo en el plástico y, como era de esperarse, una uñita se me incrustó inmediatamente. Me pareció haber visto un lindo gatito.

 Desgarré el polietileno barato y una cabecita de no más de diez centímetros de diámetro se asomó, y lo primero que hizo al ver mi cabello suelto fue ponerse a jugar con él, y conseguir arañarme la mitad de la cara. Estaba con todos los pelos erizados y las pupilas dilatadas, prácticamente muriendo de hambre, porque la delgadez de su cuerpito dejaba sus huesos a la vista. Me quité la chalina que traía y envolví al hambriento gatito, mientras el desgraciado no paraba de jugar "michi" con mi cara. Lo llevé a donde estaba yendo, lo alimenté, lo abrigué y seguí permitiendo que juegue conmigo y me di cuenta, al levantarlo para ver si tenía pulgas, de que se trataba de una linda gatita. La observé con detenimiento y me enamoré de ella al instante. Sus ojos eran verdes, su pelaje era marroncito con negro y un poco de rubio, atigrado. Estaba muy sucia, extremadamente sucia y yo me llené de ira por la injusta condición en que la había encontrado, pero tenía que pensar en cómo hacer para conservarla, porque en mi casa me iban a botar con todo y gata. No lo iban a permitir. 

 Compré en un mercado cercano una bolsa de alimento para gatito, pedí otra bolsa un poco más grande y ahí metí mi chalina y a mi nueva amiga, con su bolsa de comida al lado y me subí al carro que me llevaría a mi casa. En todo el camino se durmió, agotada, y yo le rascaba suavemente la pancita mientras más de uno me miraba enternecido y me pedía permiso para tocarla un poco. Ella ni se inmutaba, estaba durmiendo de lo más tranquila. Así estuve todo el camino.

 A medida que me acercaba a mi casa, mis nervios crecían porque no sabía cómo reaccionaría mi mamá, mi padrastro, mis hermanos. Ya estaba pensando en hacer un anuncio vía Facebook o Twitter o algo para darla en adopción, o dejarla en una veterinaria. Me puso triste pensar que nunca volvería a sentirme tan feliz después de haberla rescatado para darla en adopción, me parecía ridículo pero tenía que resignarme SI o SI, porque en el edificio lo menos que querían era una mascota. Llegué y ella de lo más tranquila sacó su cabecita por la bolsa, dándome un aspecto Paris Hilton con su perro en la cartera (ok, mi vecino me dijo eso y se burla de mí cada vez que lo recuerda). Subí las escaleras despacio con mi vecino al lado diciéndome "ya te cagaste, la van a mandar a chincha" y demás incoherencias que sólo incitaban en mí un deseo de asesinarlo y colgarlo de pelotas en un cable de alta tensión. 

 Abrí la puerta y estaba mi mamá. Vio a la gata y me dijo que salga y vuelva a entrar porque no podía creer lo que estaba viendo. Ok, cerré la puerta, volví a entrar y mi mamá me dijo "desapareces mañana ese gato". "Mañana" me pareció un tiempo prudente, porque ya eran como las nueve de la noche y hacerme "desaparecerlo ahora" se me iba a hacer imposible. Entré a mi cuarto y mi hermana también me botó. Salí a la sala y mi hermanito se sentó a mi lado a acariciar a la gata mientras sonreía, de lo más feliz y contento. Y ahí se me ocurrió la mejor idea de mis, en ese entonces, diecinueve años de existencia. 

 Al día siguiente era cumple de mi pequeño hermano, seis de Julio del 2009. Me levanté temprano, puse a la gata en una cajita de zapatos y le dije que no hiciera ruido, y ella me obedeció. Tapé la caja un poquito y entré al cuarto donde estaba mi hermanito, su papá y mi mamá. Grité ¡FELIZ CUMPLEAÑOS JORGITO! y abrí la caja. La gata sacó la cabecita, mi padrastro me miró como diciendo "tú estás bien huevona..." y mi mamá me abrió los ojos como diciendo "vete mierda o te saco la conchh...". Mi hermanito dio un gritito gay y se lanzó a la caja. Ambos padres se miraron y mi hermanito les jugó el sentimiento con su pregunta de "¿Puedo conservarlo? por fa, si si... ¿siiiii?". Sus caras eran de indecisión total, pues a él jamás le han negado nada en la vida (infeliz). Mi hermano agarró la caja, sacó a la flacucha gatita y se puso en modo veterinario, pidiendo (exigiendo) que le compren comida, que la bañen, que la cuiden. Papá y mamá me miraban, yo me encogí de hombros y me fui a trabajar, de lo más feliz.

 Desde ese día han pasado ya tres años y ocho meses, a la gatita decidí ponerle de nombre "bolsa" en honor a su lugar de "nacimiento" pues para mí ella nació ese 5 de Julio. A los seis meses decidí operarla para evitar que sus hijos pasen por lo que ella pasó (no es por nada mamá, pero creo que de haber tenido hijos mi gata tú los hubieras matado a todos) y mi hermano decidió "devolvérmela" cuando se enteró de que la comida de gato costaba más de lo que le daban de propina en un mes, así que yo la mantengo hasta el día de hoy (bueno, ahora mi mamá la ama y también colabora para las galletas de gato). Y ahora que en casa solo vivimos mi hermana, mi cuñado y yo, ya mi gorda no tiene el miedo que le tenía a mi padrastro, que aprovechaba cualquier momento para meterle terror, o para llamarla "la hija no deseada". Mis mañanas son insufribles gracias a sus pelos y a mi alergia crónica combinada con mi asma, pero no hay duda de que mi cachorro de lince me alegra la vida. Les dejo tres fotos que resumen estos tres años a su lado. 


*El día que la encontré, toda cochina y despeinada. Su cabeza era más grande que su cuerpo♥


*En drogas. El día que la operaron y le pusieron la anestesia. 


*Qué rápido crecen. Todos la confunden con una gata preñada o con un cachorro de lince.


domingo, 10 de marzo de 2013

Historias de guerra y de cómo te conocí


 "Era sábado, un sábado de Setiembre, era el día perfecto para morir y matarlos a todos en la guerra. Recuerdo que yo usaba todas las técnicas posibles por mantenerme fuerte en aquel campo de batalla donde la vida y la muerte eran más o menos la misma cosa. Algunos de mis camaradas habían sido derrotados y, en venganza, también nos llevamos la vida de varios de nuestros adversarios. Estábamos en ventaja, pues éramos más que ellos y teníamos todas las de ganar. Los chalecos rojos debían salir victoriosos de aquel combate.

 Luego de haber hecho hasta lo imposible por mantenerme con vida, junté todas las fuerzas que me quedaban y logré arrastrarme por unos cinco metros sobre el terreno arenoso. Subí sigilosa a una especie de base que me permitía tener una vista más panorámica del enemigo. Mi corazón latía a mil por hora y mi compañero Cornejo estaba tirado pecho a tierra, mirándome desde abajo, dándome coordenadas y pidiendo que dispare aquí o allá. Más allá, la camarada Ana Lucía hacía diversas piruetas para pasar de un lado al otro sin ser observada. Nos valíamos solo de nuestras balas y nuestra sed de gloria y victoria.

 Yo tenía mi objetivo en la mira, por un pequeño agujero hecho a propósito a un lado de la pared de la base. Giré un poco, vacilante, y levanté el arma un poco temblorosa por la adrenalina y el miedo que recorría mi ser y levanté la cabeza para ver bien a quién le daba. Me dispararon directo a la cabeza. Caí rendida al suelo de madera y derrotada me saqué el casco y lancé mi arma. Lloré del dolor y la impotencia y quise darme por vencida, pero el camarada Cornejo me dio palabras de aliento. Aún las recuerdo: "Lalo, no llores... párate, vamos Lalo, dispara... ¡DISPARAAAA!". Me volví a poner el casco aún con lágrimas en los ojos y un pulsante dolor en la cabeza, cogí mi arma y disparé, disparé y disparé. Creo que maté a dos. Mi sed de venganza se volvió incontrolable. Salté de la base y corrí a dispararle a uno de los enemigos combatientes, y lo matamos. Sus gritos de dolor solo nos daban placer y a pesar de ya haberle disparado bastante, no paramos hasta matarlo. El guerrero enemigo fue sacado del campo de batalla, nosotros ya estábamos cada vez más cerca de la victoria. 

 Una vez que acabamos con él, solo quedaba una persona en el campo enemigo. La camarada Josselyn protegía celosamente la bandera azul, esa bandera que, de ser nuestra, nos coronaría como victoriosos en la guerra y la misma que, a su vez, marcaría el tan ansiado regreso a casa. No reconocí a mis compañeros, todos estaban con cascos, solo sé que nos miramos todos y, al grito de "¡¡¡¡YAAAAAAAAAAA!!!!" corrimos y en cuestión de segundos teníamos al rival rodeado y suplicando piedad, aunque esta palabra era la última que recordábamos. La matamos en instantes. La bandera fue nuestra. Habíamos ganado la guerra..." 

...

 Salimos del campo de paintball todos hasta las huevas, demasiado cansados y sudando como cerdos. Pregunté quién carajos me había disparado en la cabeza, pero nadie dijo nada. Seguía con un dolor profundo en el cerebro pero con ganas de seguirla con mis brothers, así que caminamos por Chorrillos en busca de comida y terminamos regresando al centro y metiéndonos a un restaurante turístico llamado "los aires peruanos", donde comimos y nos tomamos una que otra cerveza. Había una orquesta y también nos lanzamos a la pista de baile a hacer el ridículo al ritmo de las cumbias del momento.

 La pasamos muy chévere, pero era hora de irnos y todos estaban cansados (sobretodo los que habían recibido más balas), así que nos fuimos a la empresa donde trabajamos, porque algunos querían entrar al baño y ponerse más o menos decentes, y a la salida todos se fueron despidiendo. Gracias a la vida que se quedó él, y, a pesar de que todavía no lo conocía, yo quería ir a tomar a algún bar del tan agradable centro de lima. Le dije que, ya que éramos los únicos sobrevivientes, vayamos por ahí a tomar algo y él aceptó. Nos subimos al legendario bar Planeta, conversamos, conversamos y conversamos. Al día siguiente estaba en San Borja, visitándolo para seguir conversando, conversando y conversando. Hace pocos meses supe que había sido él quien me había baleado el cerebro. 


No se atrevan a decir que somos de combate

sábado, 16 de febrero de 2013

¿Por qué, señor, por qué?

 No tengo nada personal en contra de las canciones de moda, es más, quienes me conocen, saben que yo bailo de todo, en todos lados y por cualquier cosa; todo el mundo sabe que me encanta bailar. Sin embargo, hay cosas que no aguanto y no tolero, y no porque sea una amargada de mierda como quienes reniegan porque Justin Bieber sacó disco nuevo o porque los pasivos de One erection grabaron un vídeo en el mismo sitio donde Blink 182 grabó All the small things, esas son huevadas, pero ya hay cosas que se pasan para el carajo y no lo dejan a uno vivir en paz.

 El año pasado empezó a sonar una canción en todas las radios. Era la historia de una pobre mujer que se quejaba de que su macho no la quería y que siempre le hacía sufrir pero ella siempre le creía cuando él le decía que la amaba, pero que ya estaba superada y juraba por Arjona que esta sería su última canción y que no derramaría más lágrimas por esa cagada de hombre porque él siempre se iba corriendo (¿?) y que lo ha hecho ya y la verdad le da igual y etc. ¿El título de la canción? CORRE CORAZÓN. Y no es que quiera hacerle mala fama, ni nada, es más, la chibola tiene una voz bonita y su hermano... pues su hermano si parece una lesbiana pasiva condiscípula de Bieber, pero bueno, que gozan de fama y fortuna, además de gran talento, nadie se los va a discutir. Lo que me injuria psicológicamente es tener que escuchar esa canción a toda hora, en todo sitio y en toda versión, porque no les bastó con sacar su canción y prostituirla por todo el mundo, sino que también tuvieron que hacerle versiones en timba, chicha, bachata, pop, electrónica y no me sorprendería que hasta en axe, con coreografía y todo. Solo faltaría un mix con Pitbull con mezclas de DJ Tavo. Todo un éxito.

 De lunes a viernes, de nueve a seis, la escucharé un promedio de treinta y cinco veces, contando todas las versiones. Eso sin contar que fue el ringtone del celular de una compañera por casi tres meses y medio (sí, estuve muy pendiente de cuándo lo cambió) y sin contar que más de una vez me he topado con un taxista/chofer romántico/emo que ponía la misma radio de siempre, donde la misma voz sensual decía que el amor une, que el amor perdona, que el amor todo lo puede, que el amor es el idioma universal, para, acto seguido, poner esa canción y lograr así que medio millón de mujeres alrededor del Perú se suicide por amor.

 Ahora, ¿Es cierto que una canción romántica te relaja? Una vez leí, buscando información psicológica para el mal que aquejaba a las mujeres en mi oficina (tres personas en simultáneo: una con Arjona, otra con aventura y otra con corre corre corre corazón, eso no es normal) y leí que, efectivamente, las canciones lentejas y melosas relajan a las personas. Eso no sucede conmigo, yo me relajo escuchando algo mucho más fuerte y hasta leo libros escuchando rock o cualquier otra cosa menos eso. Seguiré con mi investigación al respecto mientras, en estos momentos, escucho corre corre corazón proveniente del cuarto de mi hermana. ¡¿POR QUÉ, SEÑOR, POR QUÉ?!







jueves, 14 de febrero de 2013

Cupido me ha escupido

 Rayos, llegó este día. Seguro hoy la oficina estará infestada de rosas y peluches, es lo típico en una oficina con más de seis mujeres. Y seguro, para remate, pondrán ritmo romántica. Gracias a Apolo que tengo audífonos. Yo, una vez más, forever alone en estas fechas, pero más feliz que nunca de estarlo. Ya no me preocupo por mi soledad, ya no lloro por mi suerte ni porque me dejaron o engañaron. En todo este año que ha pasado he aprendido a sobrellevar muchas cosas, y desde luego a superar todo lo malo. Porque sí, me han pasado cosas horribles, y la más grande de ellas está, como para recordármelo siempre, trabajando en mi mismo trabajo, todos los días del año. 


 A veces, en un día como hoy, experimento diversos estados de ánimo. Por ejemplo hoy, ni siquiera me había despertado y mi mejor amiga Kelly me llamó para decirme un montón de cosas que no me acuerdo  porque jamás me acuerdo cuando hablo durmiendo (¿?) pero que de seguro eran bien bonitas y bien dulces como ella siempre sabe ser. Eso, al menos a una persona como yo, le hace inmensamente feliz, aunque seguramente mi felicidad transmute a ira y asco más tarde, cuando salga a jirón de la unión y vea la felicidad impregnada en los ojos de cada pareja... un momento...carajo, creo que después de todo si guardo cierto resentimiento con la vida. Intentaré ser lo menos notoria posible con mi mirada de reprobación en la calle, y en Cibertec solo espero que nada extraordinario suceda en pleno examen final de comunicaciones de negocios II, porque sí, estamos en finales. Ahí viene otro tema, me encanta tener examen final, disfruto con el sufrimiento de esas parejitas que no podrán tener una salida glamorosa porque tienen exámenes finales en Cibertec (Envidia, ¿donde?) ay.

 Sé que amistad nunca me faltará, y soy muy feliz con eso. Siempre he preferido un buen grupo de amigos con quienes conversar y beber que a una sola persona para besar y agarrar de la mano por la calle, y creo que por eso me dejaban últimamente. Desde un punto exacto de mi vida que no relataré, empecé a convertirme en un pequeño iceberg, y a veces siento que ya nada me conmueve, aunque en el fondo todavía desee que un ramo de rosas llegue a mi oficina o que alguien haga la mitad de todas las locuritas estúpidas que hice yo cuando estaba enamorada, porque, aunque usted no lo crea de Ripley, yo era una leyenda de las cartas de amor, los detalles y los regalitos hechos a mano. Pero bueno, dejando de lado la cursilería, sinceramente puedo vivir tranquila sabiendo que tengo amigos y de los buenos caminando a mi lado, y eso me llena de alegría. Veamos cómo cambia mi sonrisa con el pasar de las horas.

¿Catorce de febrero? ¿Dónde queda ese barrio?

domingo, 10 de febrero de 2013

Testamento

 Hoy limpié mi cuarto (qué milagro) y entre papeles viejos, sobres extraños y demás, encontré algo que escribí a los dieciséis años (lo reconozco por la letra horrible y mi piraña manera de escribir). Se trata de mi testamento. Alguna vez pensé que moriría cuando me dio un ataque de asma en el Fanning, así que, con ayuda de una compañera, escribí a manera de joda esto de lo cual no me arrepiento. Pondría la foto, pero me da mucha vergüenza porque el papel está todo viejo y horrible, así que preferí sólo transcribirlo y agregar sus actualizaciones. Veamos:


  1. Le dejo mi ropa a mi mamá, porque a ella siempre le gusta vestirse como chibola.
  2. Le dejo a mi hermanito Jorge todo lo que quiera coger de mi cuarto, menos mis carteras porque eso lo haría parecer bastante gay.
  3. A Jenny, mi hermana mayor, le dejo todo lo que pueda rescatar de mi humilde cuarto. También le dejo mis periquitos para que cuide de ellos. Por favor, Jenny, que jamás les falte alimento.
  4. A mi padre le dejo lo poco que tengo. Papá, perdóname por morir tan joven y sin plata.
  5. A mis hermanos César y Lilia, les dejo todos los juguetes que quieran sacar de mi caja de juguetes y recuerdos.
  6. A mi amiga Sofía le dejo todos mis parches de bandas punk, mi morral del colegio y todos mis hilos de bordar. 
  7. A mi amiga Dessireé le dejo todo lo que quiera para cuando vuelva de EEUU.
  8. Ahora que me acuerdo, tengo veinte soles en el segundo cajón de mi ropero. Mami, cógelos tú.
  9. Mi colección de lapiceros de colores se los dejo también a mi amiga Sofía porque ella más que nadie comprende mi amor por el arte. 
  10. A mi profesora de Educación Física le dejo la faja que mi mamá me regaló. Espero le guste, miss.
  11. La bomba marca ACME que guardo debajo del colchón se la dejo también a Sofía, para que en el primer descuido haga volar el colegio.
  12. A Alex le dejo el peluche que me regaló cuando cumplimos un mes. Perdóname por morir y no estar a tu lado, algún día tenía que pasar. Fue lindo mientras duró.
  13. Mi slam se lo dejo a quien lo quiera, ya no importa, pero terminen de llenarlo y píntenme la camisa.
  14. Tengo un álbum de stickers de pokémon, Jorge, creo que te lo puedes quedar. Pero con mi muñeco de Gokú si que me entierren, por favor.
  15. Mis barbies se las dejo a mi prima, igual siempre supe que se las llevaba sin mi permiso.
  16. Mi CD de Leusemia se lo dejo a Ana Paula, para que siga cantando "demolición" y nunca se olvide de mí.
  17. A mi profe Choque le dejo un fuerte abrazo nada más. Gracias por ser tan buen profesor y enseñarme tanto de la guerra de Perú y Chile, aunque jamás le entendí nada.

Para el 2013:
  1. Mamá, aún puedes coger toda la ropa de chibola que te guste de mis cajones.
  2. Jorge, hermanito, creo que ahora puedes llevarte mis all stars ya que ahora sí te quedan. Por favor, te vuelvo a pedir que no te lleves mis carteras. Recuerda que se te verá bien cabrito.
  3. Jenny, ya no tengo periquitos, pero recuerda que en el patio habita una gata del tamaño de un lince, y sí, te la dejo para que la mantengas y la quieras mucho. Aliméntala por favor.
  4. Padre, sigo pobre, pero esto ya es por mi culpa. Espero que cuando muera te dejen a ti cobrar mi liquidación. Llévate lo que puedas. Es tuyo.
  5. César y Lilia, hermanos, supongo que ya no quieren jugar con chucherías, así que tómense la libertad de escoger en mi cuarto lo que más les guste. Lilia, tendrás que pelear con mi mamá por mi ropa, eso sí.
  6. Mis parches punk, mi morral del colegio y mis hilos de bordar, si es que aún los quieres, estarán en mi casa, Sofía. Pero solo recuerda que debiste venirme a visitar antes de morir. Qué mal, qué mal.
  7. Dessireé, siempre esperé el momento para volvernos a ver, sinceramente pensé que volverías de EEUU. Si lo haces, reclama lo que te de la gana, si no te lo quieren dar ya no es mi problema.
  8. Mami, ya no hay veinte soles en mi cajón, pero supongo que se encargarán de darte toda la plata del seguro, AFP, y las demás huevadas que se encargaban de quitarme mi plata mes a mes. 
  9. Mi colección de lapiceros de colores, plumones, colores y demás creció en un 250%, pero ya no te las quiero dar, Sofía, sorry. Mejor amiga Kelly, ¡son todas tuyas!
  10. No sé si la profesora de educación física aún necesite mi faja, pero creo que Jhosy, tú le darás un uso más sexy. Toda tuya, mi vida.
  11. Lo de la bomba ACME solo fue una historia que inventé para alocar a las masas. 
  12. Alex, después de todo creo que sí te devolveré tus cartas y tus canciones (el peluche me dio alergia y tuve que envolverlo y mandarlo al olvido). Gracias por haber estado conmigo por casi cuatro años. Aunque nunca te dije, sí te quise mucho. Ya, chau. Morí.
  13. Mi slam se lo dejo a Jair, para que lo lea y se burle de lo amixer que era. Ya todas lo llenaron, ya me pintaron la camisa. No me arrepiento de nada.
  14. Mi álbum de stickers de pokémon lo botó mi hermana hace varios años, lo siento Jorge. Insisto: entiérrenme con el muñeco de Gokú que está en la caja de recuerdos. Mami, encárgate de eso por favor.
  15. Las cuatro barbies que me queda de las como treinta y cinco que tuve, mami, dónalas a algún albergue. Yo nunca me atreví, porque soy muy sensible y hacer esas cosas solo me entristecen más. Dona todos mis juguetes, pensándolo bien.
  16. Mi discografía ahora COMPLETA de Leusemia, seguirá quedando para Ana Paula, Rana, cuando quieras.
  17. A mi profe Choque, le sigo dejando solo un abrazo. Nuevamente, muchas gracias por lo de la guerra.

Y nada, terminé de limpiar mi cuarto y me maté de risa transcribiendo este testamento. Ahora sí, a dormir.

viernes, 8 de febrero de 2013

"Préstame dos soles"

 El Martes me regresé del trabajo temprano porque me sentía muy mal. Fui a mi casa, tomé mis medicinas y me dormí. Lamentablemente tuve que levantarme a la media hora porque recordé que debía ir al banco a ver el tema de mi deuda, y renegando con mi vida me paré y me fui. Ya saben cómo es eso del banco: las colas, la gente, el calor y la cólera por tener que ir a pagar. En fin. 

 A la salida del banco me puse a caminar rumbo a Cibertec, medio enojada y con ese sentimiento de que en el banco me meten la rata cada mes, cuando al cruzar la pista me interceptó una chica de poco menos que mi edad, con una cara de preocupación de esas que parece que no le viene la regla y solo tiene catorce años, así de preocupada. Me dijo que por favor la escuchara, y me detuve en la esquina a hacerlo. Me contó que había tenido un día de diversión en la playa, con sus amigos y amigas, pero que estas mierdas de la vida le habían jugado una broma pesada, escondiendo su billetera sabe Dios dónde, y que encima, la habían dejado abandonada, solo con su mochila, su toalla y su ropa. Subió a pie desde la bajada de armendáriz y solo buscaba a alguien que le prestara dos soles para regresarse a su casa, que no entendí si era Surco o San Isidro. 

 Al principio, y con el reciente susto que había tenido un día anterior con el robo de mi celular, vacilé un poco y le hice una que otra pregunta solo para cerciorarme de la legitimidad de sus palabras. Ella se mostró asustada, perdida, y en sus ojos azules me pude ver a mí misma en esa situación, y creo que a nadie le gustaría tener amigos tan basuras y encima ser tan engreída e hijita de papi como se le notaba que era ella, como para no saber cómo regresar a su casa desde Miraflores. Por último, ni sabía dónde estaba, no se guiaba para nada. 

 La tranquilicé, le dije que le daría poco más de dos soles, para que llame a su casa y cuente lo sucedido, y a ella le pareció una gran idea. Caminamos un poco más, conseguimos un teléfono público y ella explicó a la persona que estaba al otro lado de la línea lo mal que se sentía y la situación en la que se encontraba, y yo solo la miraba mientras ella hablaba y un gesto de "voy a ponerme a llorar" tomaba forma en su cara. Y lo hizo. Lloró en el teléfono, y pidió que alguien le pagara el taxi de regreso. Colgó y me dio las gracias, me contó que le había contestado su hermana mayor y que la habían puteado. Otra vez me recordó a mí misma, cuando volví de viaje de Huancayo, con el labio roto, sin DNI, sin tarjetas, sin plata y encima sola, sintiéndome un pedazo de caca de perro en el universo, y mi hermana en lugar de abrazarme y hacerme sentir bien, me reclamó con cosas como "¿Ya vez? ¡Para eso te vas!" y junto con mi mamá me gritaron y me hicieron cargamontón, como si yo hubiera tenido la culpa de mi suerte. La abracé fuerte, le dije que se sintiera mejor y la embarqué en un taxi más o menos con pinta confiable. 

 Crucé la pista, entré a Cibertec y sentada en la ventana que da a la calle, pensé en tantas personas que en la calle se hacen pasar por desesperados, tristes, o cualquier otra cosa solo para poder robarte o engañarte, y, al mismo tiempo, personas como esta chica de ojos bonitos, que solo son víctimas de las circunstancias, y ahora me digo a mí misma, si el Lunes dije que no confiaría nunca más en nadie, me equivoqué, porque al día siguiente ya la vida me estaba poniendo a esta chiquilla en el camino, para darme cuenta de que no todos son iguales, y la gente buena también -y todavía- existe.

jueves, 7 de febrero de 2013

Lo que el choro se llevó

 Siempre he sido una persona muy confiada, a pesar de los consejos tan simples de la gente como "No tengas tu celular a la vista", "Cierra bien la ventana", "No camines por ahí tan tarde" yo nunca hice caso, porque siempre me he considerado una persona con suerte, jamás me ha pasado nada. Me consideraba inmortal, un ninja, un pokemon salvaje a quien nada ni nadie podía siquiera amedrentar. Pero me equivoqué. Soy un simple mortal asustadizo que todavía confía en el prójimo, que todavía piensa que todos tienen la misma fe que uno, que nadie me hará daño. 

 Recuerdo que mi primer celular en perderse fue en el concierto de los RHCP, cuando a la salida del estadio la gente estaba tan pegada que cuando quise llamar ya no lo encontré en el bolsillo de mi camisa. Luego, en el concierto de los Rock and Roll All Stars, se lo di a un amigo para que lo guarde en su bolsillo pensando que éste sería más seguro, y el muy huevón me lo perdió (me debes un celular). Después en la oficina, pagando utilidades, dejé el celular en un lugar muy visible, y entre idas y venidas, sacar copia por aquí, hacer firmar por allá, a la hora que quise irme, bye bye celular. No estaba por ningún lado, y ya lo habían apagado. También me robaron en el cine, en la colaza para ver "La era del hielo" cuando me senté en la butaca y quise ver la hora. En Huancayo tuve menos suerte, porque regresé a Lima sola, sin celular, sin documentos, sin plata y con el labio roto, pero de eso no quiero hablar porque me traumo y nadie quiere leerme traumada (vamos, siempre escribo traumada) en fin.

 El Lunes tomé mi micro en tacna, me dirigía a Cibertec muy feliz pensando en ver a los pastrulos de mis compañeros y a mi profe Jorgito. Había estado con el castor en uno de estos bares del centro de Lima donde la vida es más o menos lo más cercano a la perfección, y donde nos habíamos puesto de por sí ya bastante felices. Estaba por la avenida Arequipa, pasando Risso y conversando por el whatsapp con todo el mundo, cuando la ventana se abrió, y solo sentí que me arranchaban algo. Tardé varios segundos en darme cuenta de que no tenía el celular, y que tenía los audífonos colgando de la oreja, mas un fuerte dolor en el cuello. Mi reacción fue en ese momento lanzar insultos por doquier, para luego ponerme muy nerviosa. Un señor que estaba sentado me prestó su celular para llamar a quien quisiera, pero no podía recordar el número de absolutamente nadie. Pasamos el puente y me bajé en San Isidro, tomé un taxi y me puse a llorar con el taxista, contándole un poco más mi vida entera. Se cruzaron muchos sentimientos y cosas malas en mi mente, yo no dejaba de llorar.

 Obviamente no fui a clase, llegué a mi casa y solo pude seguir llorando. Entré al Facebook para comunicarme con mis amigos de Mate, Pecho o Mija, y encontré al segundo. Le conté todo, avisé a todos, y apagué la laptop. A la media hora llegaron mi hermana y mi cuñado, y yo seguía mal. Y fue ahí cuando me puse a pensar bien en todo, y ahora sí, no confiaré en nada ni nadie ¡Nunca más!. Tendré más cuidado por donde vaya, a la hora que vaya y con quien vaya. Es la segunda vez que me trauman así, no quiero más. Y si tú, que me estás leyendo, eres ratero o amigo/pariente cercano de gringasho, solo espero que alguien te atrape y te corte un testículo.


sábado, 2 de febrero de 2013

Los nuevos amigos - Un post que me obligaron a escribir :(


                                                     Ok, en realidad no me obligaron, pero por ahí me metieron presión para que hable de ellos. Ya pues, qué queda, empecemos.


 Cuando volví a Cibertec después de un ciclo entero de vagancia, sinceramente pensé que no tendría nuevos amigos. Pensé que sería una llanera solitaria en la oscuridad, en el rincón, y qué, como dije en un post antiguo, me harían bullying. Sinceramente, después de casi cuatro meses y a punto de terminar el ciclo, debo decir que me equivoqué. La verdad no pensé conocer tanta gente chévere, y sobretodo, no pensé conocer tan buenas personas y tan buenos amigos.

 Empecemos con mi salón de mate, mi curso favorito (sarcasmo detected). Este, en particular, era un salón completamente indiferente para mí, con gente de primer ciclo y los jalados como yo. Me demoré bastante en entablar conversación con alguien, y bueno, el primero fue Jorge Mija, al que le hice el habla cuando le pregunté "Oe, el de adelante es bien gay, ¿no?". A partir de ahí, nos sentábamos siempre atrás, a molestar a todos, hasta al profesor. Luego de unas tres o cuatro clases, se unió a nosotros nuestro papi, nuestro riqui, nuestro rey: Luis Pecho. Los tres somos lo máximo, y los tres somos bica (llevamos el curso por segunda vez) aunque ellos dos, obvio que por brutos (JAJA). En fin, luego de un tiempo, conocimos a Carlitos Ubillús, con quien últimamente andamos para todos lados (claro que él es más inteligente, él no será trica) y bueno, la niña a la que le hago bullying recién hace dos semanas, Ruth y su amiga que no sé cómo se llama. Y casi al final del ciclo, pude por fin hablar con el grupo de adelante, un chico al que le decíamos Toby por hacerle bullying, César, Camilo y Giuliana Peña, con la que pensé que jamás me iba a hablar, pero con la que me llevo bastante bien (podría decir que casi-casi tenemos el mismo sentido del humor). Recién hablamos hace un par de semanas, y ayer ya nos fuimos a tonear en mancha al final del examen. Estudiaré como loca para mi final, quiero pasar este curso y encontrármelos en Abril. ¡AGUA!

 De mi salón de Comunicaciones de Negocios también rescato gente muy chévere. Empezaré por Patricia Zavalaga, mi profesora. Desde un inicio, siempre marcó distancia con todos los alumnos del salón, y eso me parece bastante respetable. Uno de esos días en los cuales no sabía qué hacer con mi vida, estaba medio depre en el salón y a la salida me acerqué, le pedí unos minutos de su tiempo y tuve con ella una charla tan bacán, que se lo agradezco aunque no me esté leyendo. Me inspira demasiada confianza, siempre un lingüista me inspira confianza, y más cuando es todo un profesional en su campo. Me encanta.
 Por otro lado, mis compañeros, Antonella la celibata (esto es una falacia) y Hectorcito, con quienes siempre hacemos grupo y sacamos buenas notas (no sé qué haría sin ustedes -otra falacia-). También está Kalep, que siempre nos hace reír a todos con sus ocurrencias, Walter, a quien conozo de primer ciclo y... pues los demás. Mentira, tú también, a ti también te quiero.

 En los demás cursos, tengo a mi súper grupo de bebezitos emozitos: Elsa Medrano, Gian Lozano (que siempre me pone unas chapas más alucinantes que las que me ponían en el Fanning), La bebé Ximena, el otro bebé Diego, mi Krillin bello precioso (o GianMarco sin HD), Brenda la mamasita rica apretadita, Freddy Mantilla, que siempre me malogra con sus comentarios; Jonathan Lavado, o LAVABO como le dice Gian; el DJ culisuelto de Yamir, Girard Meza, y por último pero no menos importante, mi Luisito Sara, al que Elsa y yo malogramos siempre con eso de que tenemos sueño. Nuestro salón es un escándalo, y siempre los profes de los diferentes cursos nos paran callando o pidiendo que nos comportemos. ¿Cuánto tendremos en actitudinal? -Averígualo en el próximo capítulo titulado: "Este viejo me jaló".

¿Qué rayos hace Giancarlo en el baño?

jueves, 31 de enero de 2013

Susti corazón

 Dentro de pocos días terminan las clases en Cibertec y yo ya saqué mis cuentas académicas. Ayer me inscribí vía intranet para dar tres exámenes sustitutorios. Si, tres. Para nadie es noticia que yo apesto en el mundo del estudio, bueno fuera por bruta y hueca (sería más entendible, claro), pero yo apesto por floja. ¿Hay que leer la constitución política del Perú para el próximo sábado? -Meh, aburrido- ¿Hay que hacer treinta y cinco ejercicios de ecuaciones? -Meh, aburrido- ¡AHÍ ESTÁ PUES! jalada. Ah, bueno, en el otro curso tengo que defender mi honor, porque fui a dar el examen parcial... digamos... que... un poco... "enferma" y saqué 09, pero así la profesora Patricia me diga que no lo necesito, voy a dar mi susti y voy a pasar comunicaciones con la buena nota que me merezco.

 No sé cuántos días me den de vacaciones antes de que empiecen las clases de adelanto, y no sé si pasaré mate, espero no llegar a ser trica. Te felicito, lector, si nunca has sido trica en un curso, debe ser jodido, supongo, porque a la cuarta dicen que te botan (roche), pero no creo que llegue a ese extremo. Como decía (tengo la manía de irme por las ramas cuando hablo de algo), no sé cuántos días me den de vacaciones, tal vez un par de semanas, no lo sé, pero quisiera poder aprovecharlas al menos un poquito e irme de viaje, a algún lugar lleno de pasto, animales y montañas, y poder pensar bien algunas cosas que incluyen el seguir o no en Cibertec. Mi futuro ahí es algo incierto. Ojalá todo me vaya bien, supongo que así será solo si yo lo quiero.

 Por ahora solo me queda ponerme a practicar mate, porque mañana tenemos examen, y aprobarlo es lo que me motiva en estos momentos. Ya estoy más tranquila, voy a seguir comiendo mi empanada de jamón y queso. Ñam.


Ay Mija... 

viernes, 25 de enero de 2013

ME DESESPERO


  • Me desespera la gente impuntual. Odio cuando me dejan esperando parada como traca prosti en la calle.
  • Me desespera el sol, más cuando tengo que ir al bcp de mierda a pagar y tengo que hacer cola. 
  • Me desespera el profe Recuay, que no entrega las notas el día que debería.
  • Me desespera abrir el correo de Cibertec y tener diez correos de lo mismo.
  • Me desespera tener hambre y no tener comida.
  • Me desespera cuando me estoy bañando y de la nada sale agua fría.
  • Me desespera cuando estiro una liga y se rompe en mi mano.
  • Me desespera mi gata, cuando maúlla como si la estuvieran matando.
  • Me desespera el curso de ofimática. Me desespera cuando me pierdo y no sé qué más sigue. Me desespera tener que estudiar ese curso.
  • Me desespera cuando estoy en el paradero y me gritan ¡BENAVIDES/CAMINOS DEL INCA/BOLICHERA/SAN JUAN!. Me desesperan los cobradores.
  • Me desespera el señor cambista del jirón Ocoña y sus piropos de mierda todos los días al llegar del trabajo. 
  • Me desespera tener tantas ideas y no tener donde apuntarlas. Me desespera cuando ya... ya no me acuerdo qué idea tenía. 
  • Me desespera la gente con su tema de la revocatoria. Me desespera que no asuman su responsabilidad por haber elegido ellos mismos a la tía Susy. Me desespera Fabiola Morales.
  • Me desespera lo que twittea @Miraflores24h, pero los sigo porque me gusta trollearlos.
  • Me desespera el noticiero de las mañanas. Me desesperan sus noticias de muertes y accidentes. Me desespera cuando no encuentro el control remoto para cambiar esas sonseras.
  • Me desesperan los Lunes. Solo porque son Lunes.
  • Me desespera la tarada con la que me tengo que cruzar en Cibertec. Me desespera su cara de asco y su tinte de mierda.
  • Me desespera que me esté picando la espalda y que mi gordo brazo no llegue. Me desespera que en este preciso instante alguien más tenga que estarme rascando con sus uñas largazas y me haga doler. Me desesperas mierda, ya lárgate.
  • Me desespera que mi "rascadora oficial" me acabe de mandar a la mierda y me siga picando la espalda.
  • Me desespera que nadie más me quiera venir a rascar.
  • Me desespera el calor de mierda que hace en el C.I de Cibertec. Me desespera que no tengan plata para poner un equipo de aire acondicionado. Me desespera que el chico de mi costado esté oliendo a una mezcla de cuates, huevo, betarraga, medias sucias y shampoo sedal .
  • Me desespera no tener con qué amarrarme el cabello. Me desespera tanto calor, carajo.
  • Me desespera que tenga examen de matemática y no haya practicado nada. Me desespera mi procrastinación. 
  • Me desespera la gente imbécil que sale por la puerta de emergencia del segundo piso de Cibertec, cuando ahí dice grandazo NO SALIR POR AQUÍ O SE ACTIVARÁ LA PUTA ALARMA. Me desesperan lo que lo hacen solo para joder. Me desesperan, chibolos de mierda.
  • Me desespera estar de tan mal humor. Me desespera estar con la regla y que nadie me engría un día como hoy. Me desespera estar tan sensible y querer tanto un abachito/bechito :(
  • Me desespera la estupidez que acabo de escribir arriba. Me desespera ponerme tan imbécil en días como estos.
  • Me desespera que mi celular no cargue en esta máquina. Me desespero... voy a tener que cerrar todo e irme a otra máquina. 
  • ... (momento desesperante)...
  • Me desespera que en esta nueva máquina tampoco cargue mi celular. ¿Qué rayos te pasa? 
  • Me desespera escuchar "Este es el ritmo de peter la anguila, peter la anguila, peter la anguila" por el audífono del chico de mi costado. Me desespera que este chico también apeste. 
  • Me desespera estar tan desesperada por irme de paseo mañana.
  • Me desespera tu cara de aburrido leyendo este post.
  • Me desespera... ya me tengo que poner a estudiar.

viernes, 18 de enero de 2013

Una Fiorella que no conoces

 Me corto el pelo cada dos meses porque crece rapidísimo; me como las uñas cuando veo algo emocionante en la tele (película/programa) y me maquillo casi siempre porque de chiquita me traumaron con eso de que "una mujer con maquillaje es más bonita" lo que ahora considero una completa falacia, una mentira, una metida de rata, porque yo, al menos, más bonita que antes no estoy; estoy peor. Bueno, en realidad... Nah, si, estoy peor. 

 Desde los quince años soñé con abrir un bar rockero y poner las canciones que a mí más me gustaban (ahora que ya he visitado varios, quiero y deseo abrir mi bar más que nunca). No uso tacos al menos que la situación lo amerite; ODIO caminar siete, nueve o doce centímetros arriba de lo normal, por eso siempre ando con ballerinas. Me baño con agua caliente hasta  en verano porque el agua fría me da -lógicamente- frío, y siempre pensé que iba a morir de asma si me bañaba con agua fría. Soy asmática desde que tengo memoria y uso lentes desde los doce.

 No sé lo que es tener "reuniones familiares" porque toda la familia de mi mamá vive far far away y de la familia de mi papá solo sé que viven en La Victoria, creo que los he visto a lo mucho tres veces. Soy muy solitaria de vez en cuando y muy sociable otras veces, y disfruto mucho de eso. Tengo dos mejores amigas, una hermana mayor que me cuadricula la vida por mi bien, tres hermanos menores (dos de quince y uno de dieciséis) que me imagino este año me traerán flaco/flaca (no me traigan cualquier huevada please, no sigan mi ejemplo), y una madre que es un cague de risa (véase el baile del caballo). Tengo a mi padre lejos desde que tengo dos años, pero que me hace muy feliz cada vez que lo veo. Tengo una familia partida en mil, pero la tengo y a todos los quiero mucho.

 Le tengo miedo a las monjas, no voy a la iglesia desde los trece (excepto matrimonios, que no superan las 2 o 3 visitas) y no hice la confirmación, a pesar de que de niña fui del coro de la iglesia Santa Rosa en Lince. No me quiero casar por iglesia, no aguanto a nadie como para pensar siquiera en convivir, pero creo que algún día cambiaré. Mi sueño es tener gemelos, y si no, quisiera tener dos hijos y una hija, y ponerles nombres raros para que se burlen de ellos en el cole/universidad/trabajo.

 Me aburre mi distrito, me aburren sus actividades sociales, me aburren las viejas cucufatas que lo habitan, me aburren las calles muertas a las tres de la madrugada (aunque bastante seguras por cierto). Me aburren mis vecinos y me llega altamente el serenazgo de Miraflores. Solo me gustan sus parques y la seguridad que mencionaba. Pero igual, espero algún día irme a vivir a otro lado más chévere y ser feliz.

 No tomo quaker porque una vez escuché que les hacía daño a los asmáticos, no hay comida que no me guste, yo como todo. Mato por el ají de gallina de mi mamá y el caldo de mote del restaurante de Quilca, a donde voy siempre a la hora de almuerzo en la chamba. No me gusta el chocolate, y como cancha con gelatina. Amo comer, por eso jamás consigo serle fiel a una dieta. Aunque, vamos, ni lo he intentado.

 Me encanta bailar, dibujar y pintar. Colecciono juguetes y chucherías. Tengo los cuadernos del colegio y mi slam de quinto de secundaria. Guardo recuerdos en una caja y siempre que limpio mi cuarto me quedo pegada mirándolos todos. Soy sentimental y me gusta ser así por momentos. Soy fanática de los stickers y la pintura para tela, y siempre me la paso pintando un jean o simplemente mis sábanas. Mi color favorito es el azul (seguramente se nota) y el color que jamás uso es el marrón porque una vez me dijeron que parecía que estaba calata. Mi curso favorito es comunicaciones y no aguanto las matemáticas. Sufro de pesadillas siempre y no puedo dormir boca arriba porque me ahogo y me desespero.

 Me gustan las fiestas infantiles y los payasos siempre (misteriosamente) me hacen bullying en las fiestas. Amo a los niños, me encanta que sonrían y que vivan tan jodidamente despreocupados. Pero eso sí, los odio cuando lloran como si les estuvieran marcando el poto con un fierro caliente. Me dan cólera las madres estúpidas que agarran a sus hijos en la calle y les dan de alma, porque pienso que ellas mismas y su falta de educación y planificación familiar son las culpables de la malcriadez de sus hijos. ¿No saben que a un niño no se le corrige así? Malditas idiotas.

 Soy alérgica a casi todo en esta vida y no hay mañana que no me levante estornudando por el simple hecho de que amaneció. Miraflores es un distrito muy húmedo, moriré ahí, lo sé. Me compré mi primera bicicleta a los diecinueve y aprendí a manejarla en el parque Melitón Porras, antes de que un carro casi me atropelle y me cause uno de mis tantos traumas en la vida; gracias a eso ya no puedo manejar bicicleta en la calle y menos en pistas. La última vez me emocioné tanto que fui a toda velocidad y una de mis amigas me gritó "IZQUIERDA" y yo me fui de frente. Casi me pongo a llorar cuando paré y no las vi, y yo con una bici en una avenida transcurrida, sola y asustada.

 Ah, y por si no sabías, me llaman Lalo.



miércoles, 16 de enero de 2013

Fragilidad

 Hoy viajaba un poco tarde en el metropolitano rumbo al trabajo, parada y aplastada para variar, viendo a toda la gente sudar como cerdos y pensando que la vida dentro de ese medio de transporte no valía nada. Me pegué por el lado donde entran las sillas de ruedas y me quedé ahí, escuchando mi música y de vez en cuando mirando a la gente aplastada cuando la vi: Era blanca como la leche, preciosa y con una bebé igual o más hermosa que ella entre sus brazos. La niña tenía unas converse rojas y un vestido de flores, y tenía el cabello oscuro, precioso. Se chupaba el dedo mientras miraba asustada a su alrededor. Su madre tenía un tatuaje en la muñeca que decía Fragilidad en letras corridas y el dibujo de un corazón. La niña me miró y me sonrió, yo le sonreí y la mamá igual. Y así nos quedamos la niña y yo, mirándonos por largo rato.

 Me puse a pensar en la tranquilidad que la mirada de esta niñita me producía, de pronto ya no renegaba por estar aplastada/punteada en el metropolitano. De pronto me sentía bien, en paz. Extendí mi mano hacia sus pequeños dedos y ella me sostuvo fuerte mientras me miraba fijamente. Se puso a jugar con mis dedos y mis pulseras, y yo me reía de sus ocurrencias. Parecía la niña más tranquila de todo el mundo, sinceramente pensé que la única niña tan dulce y pacífica era la hija de mi amiga Elena, que no se inmuta ni siquiera para llorar, pero esta blanca bebé se llevó el premio. Me imaginé por unos segundos a mí misma con una hija, y me cagué de risa porque pensé que de hecho la mía sería un loco calato jodiendo a todos en el carro y tratando de huir por la ventana de emergencia. Sin mencionar el hecho de que jamás la vestiría con vestiditos de flores.

 Me hubiera encantado quedarme con ella jugando, pero ya había llegado a Colmena. Ya me tenía que bajar.


jueves, 3 de enero de 2013

Mi 2012

 Hola, ¿Qué tal? ¿Todo bien? ¿Qué tal el año nuevo? ¿Mucha chela? JAJAJA, bueno, en fin, el mío estuvo buenísimo, pero no les voy a contar detalles de año nuevo, don't worry.

En fin, a lo que iba: El 1ero de Enero, mientras iba en la combi que me llevaba a una sureña playa, escuchaba en una radio de moda algo así como "el recuento de las más sonadas del 2012" y bueno, nada, se me ocurrió hacer algo parecido, como que un recuento personal de las cosas que marcaron mi año, y... aquí les va.

LA BANDA.
 Por fin pude formar mi banda, recién en Diciembre, pero lo conseguí. Publiqué un estado en facebook diciendo que quería formar mi banda rockera, que estaba emocionada con la idea y todos me trollearon diciendo que sería realmente una banda de asaltantes o marcas. Solo uno de mis contactos facebookeros le dio importancia, nos imboxeamos, me consiguió baterista, guitarrista y a la semana nos estabamos encontrando en el parque Kennedy para nuestro primer ensayo. Todo fue muy rápido, pero desde ese día soy un poco más feliz. Fue genial.

LA CASA.
 A finales de año pasó por mi mente la loca idea de mudarme con mis amigos de Cibertec María y Perri, a alguna casa o depa en alquiler, solo para ver qué tal nos iba en la vida si decidíamos vivir forever alones, pero me lo impidieron. Yo no quería irme por siempre, solo quería irme como que "de viaje" por motivos que no mencionaré. Pero igual no se pudo.

EL LIBRO
 A principios del 2012, exactamente el 29 de Febrero si no me equivoco, conseguí el mejor libro de mi vida, la historia de Liesel Meminger contada por nada más y nada menos que la muerte. La muerte, ¿no? lo venía buscando desde el 2006, y a la fecha, ya lo he leído cuatro veces. Y las cuatro veces lloré como huevona. Si te dio flojera abrir el link, el libro se llama LA LADRONA DE LIBROS. Y no, no lo robé.

LOS BEBÉS
 Sobrinos por doquier. Nació la bebé de mi hermano, la bebé de mi amiga, el bebé de mi jefa, el bebé de mi primo, la bebé de mi otra amiga, los bebés gemelos de mi amigo. Fue el año de los bebés y los baby showers. Y me falta conocer a la mayoría. Ups.

CIBERTEC
 El primer trimestre del 2012 me dediqué a beber con mis amigos de Cibertec. Conocí a muchas personas, hice amistades más fuertes y me peleé con una que otra persona dentro del aula. Jalé un par de cursos, saqué muchos veintes en otros, tuve el peor trauma educativo de mi historia, pero aprendí un montón y olvidé también un montón. Bastante provechoso mi primer año en Cibertec.

EL TRABAJO
 Meh, no hablaré del trabajo. Lo siento.

LOS CONCIERTOS
 Entre el 2011 y el 2012 he ido a un huevo de conciertos y he gastado más plata que la mierda. Me encantó ver en Marzo a Morrissey, en Abril a todos los Rock'n'Roll all stars, y, bueno, sé que no es del 2012, pero me da la gana de mencionar a Paramore (no me juzguen), los Red Hot Chilli Peppers y a mi amado, mi papi, mi riqui, mi rey: Rod Stewart. Aparte, claro, de todas las tocadas punkekes, los conciertos caletas en el centro de Lima, etc.

LAS VACACIONES
 En Setiembre, y gracias a una amiga que quiso incluirme en su plan, pude viajar a Orcotuna, Concepción de vacaciones. Fueron 5 días geniales donde no solo comí como un cerdo, sino que también conocí las costumbres y las festividades de todo un pueblo lleno de gente tan buena onda como mi amiga y sus familiares y amigos. Me encantaron esos días, aunque tuve que volver sola JAJAJA.

EL RUSTIBAR
 Mis constantes visitas a este bar del centro de Lima solo lograron que me enamore de él cada vez más. La anécdota más bacán fue cuando serenazgo me quitó la chela de las manos al intentar hacer su batida, y otra fue conocer a los miembros de una banda, que ahora son patas míos y de mis amigas.

LINCE
 En Marzo volví a ver a todos los chicos con los que "crecí" en mi antiguo barrio de Lince. ¿Ya, y? bueno, nada, solo quería contarles.

LOS SUEÑOS
 Todo el año sufrí de parálisis de sueño. Mis noches se convirtieron en auténticas pesadillas, literalmente hablando. Insomnios, horribles presentimientos y visiones extrañas. La mayoría de las noches sufría de rarísimos sueños, entre muy estúpidos y fantasiosos hasta bastante atemorizantes y terroríficos. Creo que me hicieron algún tipo de brujería.

LOS BAILES
 En el 2012, aprendí distintas coreografías de moda. No es que sea la reina de la pista de baile pero hacerlo es algo que me gusta desde siempre, por chongo y otras veces en serio. Lo que jamás entenderé es por qué me moví al ritmo de un grupo de delincuentes de la parada que decían que querían tirarse un paso, un grupo de amixers del fanning que juraban que todo el mundo les tenía envidia, un caballo coreano, el hijo de slenderman y su paso de la anguila. Aunque de niña me gustaba hacer el paso de la mona sensual y el baile del perro, la sopa de caracol y bailar como Melody con los gorilas con las manos hacia arriba y las manos hacia abajo. Este año todo cambiará.



*Aquí serenazgo intentando cancelarnos el Rock en el Rustibar.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

La peluquera.

Hace una semana, fui muy feliz y contenta a la peluquería, quería cortarme las puntas mi cabello estaba maltratado y toda esa huevada importante para las mujeres. Quería, sinceramente, ser atendida por el papi el riqui el rey de la peluquería, pero él estaba ocupado y me pidió por favor que deje mi rubia cabellera en manos de una señora bastante amable, a la que le repetí cada cinco palabras que quería que me corte las puntas, y solo las puntas. 

 Esta tía me lavó, me secó y me sentó como niña buena en la silla giratoria. Comí un caramelito y dejé que ella hiciera su trabajo. Lo que me extrañaba era que me mirara por todos lados, como viendo por dónde cortar. "Qué raro, si solo quiero las puntas" pensaba yo, e ilusa, confiada dejé que la señora hiciera lo que tenía que hacer, mientras yo miraba mis pies y y hablaba por whatsapp con un pata. Pasaron muchos minutos, yo sentía tijeras por todos lados y me animé a preguntarle a la prima hermana de Monique Pardo qué carajos estaba haciéndome, y ella me dijo así, sin anestesia, "te estoy emparejando el cabello, como me pediste" ¡¿QUÉ?! Sabía que quedaría como Dora la exploradora, así que le imploré a Alex (el papi, el riqui, el rey) que me atendiera, y él dio un grito de horror cuando vio lo que me habían hecho. Se me acercó y despacio en el oído me dijo "voy a arreglarlo, ¿ya? por favor no la culpes, es nueva" Yo iba a matar a alguien ese día, pero decidí tranquilizarme y ver cómo Alex solucionaba lo irreparable. 

 Después de varios minutos más, entré en pánico al ver que mi cabellera no solo estaba demasiado corta, sino que Alex seguía cortando. Le pedí que se detuviera y que emparejara lo que pudiera, y él me pidió perdón en las mil formas posibles. Me secó el cabello, me cepilló y al ver mi cara de enojo me ofreció un descuento. Odié a todos ese día y salí de la peluquería como Willy Wonka. 

 Sin embargo, una de las cosas positivas de todo esto, es la rapidez que tiene mi cabello para crecer. Así que esperaré pacientemente un par de meses y todo volverá a la normalidad. Por ahora solo me queda plancharlo para que no se vea tan corto y lavarlo adecuadamente y jalarlo desesperadamente cuando me vea al espejo y me de mi ataque de nervios. Ya pasó una semana, y ha crecido alguito. Eso quiero pensar. 

Bienaventurado seas, Manolito :(


sábado, 8 de diciembre de 2012

Mis amigas

"Un amigo es alguien que conoce la canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra. Los amigos desarrollan en nosotros nuestras virtudes potenciales; una persona sin amigos corre el riesgo de no llegar jamás a conocerse. Cada amigo es un espejo que nos refracta desde un ángulo distinto. Cada amigo crea en nosotros una zona de contacto, un campo propicio al desarrollo de un determinado tipo de amistad. Es por ello que podemos tener dos amigos íntimos que no lleguen jamás a comprenderse entre sí." - Fragmento de "La tentación del fracaso" de Julio Ramón Ribeyro♥.

 Una de las cosas que más sorpresa me ha causado en mis cortos veintidós años (iba a poner dieciocho pero ya nadie me cree) es cómo he podido lograr tener una amistad tan fuerte con dos personas con las cuales hace años no me llevaba para nada bien. Cada una por su lado; una del colegio y la otra del instituto de inglés, ambas me caían bomba cuando las conocí. ¿Quién diría? ahora son mis dos mejores amigas: Raquel y Jhosellyn. Mis dos mejores amigas. 

 En el 2005, cuando regresaba de turno tarde, temerosa de que me hagan bullying en el salón, conocí chicas bastante amables. Una de ellas, Jhosellyn, parecía ser amable también, pero nunca nos dimos tiempo suficiente para conocernos dentro del aula. Pasé tres años con ella, pero jamás hablábamos lo suficiente, yo tenía mi amiga por un lado, y ella tenía sus amigas por el suyo. Me caía bien hasta cierto punto, porque luego me parecía un poco pedante y creída, aunque iba a su casa para hacer tareas y andábamos juntas por temporadas, jamás fuimos las mejores amigas en el Fanning. Y peor, cuando salimos del colegio creo que ni la tenía en el Hi5.

 Cuando ingresé al Icpna, pensé que no conseguiría amistades tan fuertes ahí, porque solo veía ese instituto como que de paso. Y pasaron como dos años desde mi ingreso hasta que conocí a Raquel. Toda pinky y medio creída, tampoco me cayó bien cuando nos conocimos. Se le notaba el odio hacia mí con cada mirada y algo me decía que debía alejarme de ella. Nos reuníamos siempre con nuestro grupo de Icpna's friends (César, Joel, Leslie, Anaís) pero de todos, era ella la que menos me hablaba.

 Con Jhosellyn empecé a conversar de la nada, cuando fuimos a casa de las gemelas a verlas por su cumpleaños. Fui al cumpleaños de ella también, y como que nos unimos más. Nos volvimos a alejar como que por un año y definitivamente nos volvimos a unir en el 2010, cuando fui a verla a su casa para su siguiente cumpleaños, y me enteré que para el mío había sido internada en la clínica. Todo esto si mi memoria no me falla y me trollea. Luego empecé a visitarla mucho más, y más, y más. Las reuniones en su casa cama adentro siempre fueron mis favoritas. La comida de su mamá, su hermanito que de la nada creció como mierda y me hizo sentir el ser más anciano del planeta, su papá que me trató como a otra hija y su gato que siempre dormía en el mismo cuarto que yo, y que por su culpa nunca pude gozar de buena respiración en esa casa.

 Un buen día que ya no me acuerdo, Raquel (A.K.A Kelly) y yo nos metimos una loreada de como cinco horas en el parque de mi casa. Caminamos, dimos vueltas al Melitón Porras y hablamos de mil cosas. Yo creo que fue en el 2010 también, y desde ese día me empecé a dar cuenta de que no era tan chinche como pensaba, y ella dejó de odiarme a mí y a mis chistes sin sentido. Salíamos a todos lados juntas, era mi amiga, siempre le contaba todo, nos emborrachamos mil veces en mi casa en esas épocas en las que vivía sola porque mi hermana no andaba en casa. Se enteró de mi vida en una noche, cuando nos tomamos la primera botellita de ron de nuestras vidas. Se cayó y se sacó la misma mierda en mi sala, cuando con Jacky grabamos un pogo con una canción de los guns'n'roses. Todo era un cague de risa, las fiestas, sus consejos sobre el amor, las huevadas que hablaba. Pero sentía que tenía a las dos personas más geniales del mundo separadas, yo quería unirlas, presentarlas y dejar de repartirme entre una y la otra. Y lo logré...


 Me da flojera relatar cómo fue nuestra vida de ratas una vez que las uní, solo puedo decirles a manera de resumen que definitivamente todo fue lo máximo. Tengo suerte de tenerlas en mi vida, y de que hayamos encontrado la manera de entendernos, porque las tres tenemos un carácter de mierda, una más que la otra, pero creo que hemos encontrado el balance perfecto.




Las tres, rockeando como siempre lml

sábado, 1 de diciembre de 2012

Mis raras amistades y yo.

 Estemos ebrios o sanos, comiendo o durmiendo, en un restaurante, la calle, el paradero, sus casas, mi casa, el instituto, el trabajo, vía Facebook, vía telefónica, siempre habrán conversaciones anormales que hagan que me sienta dichosa por tener amigos como estos.

*
-Fiorella: "♫Ritmo... a go gó, diga usted, nombres de... Animales...♫ por ejemplo:"
-Jhosy: "Moisés"
-Moisés: "Fiorella"
-Ximena: "Jhosy"
-Fiorella: "perro...jueguen bien, pe"

*
-Fiorella: "Juguemos a Sigue la Historia, Moisés, empieza"
-Moisés: "Había una vez..."
-Fiorella: "una cabrito y una vaca..."
-Ximena: "Que fumaban pasto..."
-Jhosy: "¿En la selva Peruana?"

*
-Moisés: "Estoy pensando en una película... empieza con 3"
-Jhosy: "¡3 METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR!"
-Fiorella: "Es 3 metros SOBRE EL CIELO, IMBÉCIL, SOBRE EL CIELO!"

*
-R: "¿qué tipo de música toca Terremoto?"
-Fiorella: "Es TERREVIENTO, ¡¡TERREVIENTO!!"

*
-Melissa: "Chicos hay que caminar despacio"
-Todos: "¿por qué?"
-Melissa: "porque ahí en la pista dice disminuya su velocidad"

*
-Joaquín: "¿De dónde viene tu apellido, Cox?"
-Fiorella: "De mi viejo"
-Joaquín: "estúpida"

*
-Fiorella: "El concierto es el sábado"
-Carlos: "¡Ah ya, antes del viernes!"
-Fiorella: "DESPUÉS del viernes, al menos que vengas del futuro"

*
-Mary: "¿Vas el viernes al tono de B?
-Fiorella: "No puedo, tengo que estudiar"
-Mary: "Anda tírate un paso, ¿o nos tienes envidia?"

*
-*El señor del paintball explicándonos la mecánica del juego*
-Magda: "Señor, ¿cómo sé si ya me morí?
-Fiorella: "¿Puedo morir muchas veces, o solo una?
-Alguien: "Si muero salgo del juego, ¿no?"
-Magda: "¿no voy a morir de verdad, no?"

*
*En el paintball*
-Evelyn: "Ay ya quiero entrar a tirar"
-Todos: ¡¿Qué?!
-Evelyn: "A tirar... balas"

-Evelyn: "¡ya quiero entrar al matadero"
-Todos: "¿cómo?"
-Evelyn: "al matadero, a matarlos pues..."

*
-Miguel: "Es importante tener un blog, yo no tengo :("
-Fiorella: "JAJAJA, pero puedes crearte uno"
-Miguel: "Claro, pero más rato, ando limpiando mi hermoso cuarto, más sucio que la mierda, un kilo de tierra ya voy"

*
-Todos: "♫Juguemos en el bosque, mientras que el lobo está, lobo está, ¿lobo qué estás haciendo?"
-M (El lobo): "Ahorita en drogas, ¿y ustedes?"

*
-Luis: "¿De cuánto es la bolsa?
-Yo: "Medio kilo"
-Luis: "Eso le durará a tu gata dos meses"
-Yo: "Le dura dos DÍAS, seguro tú le darías una bolita diaria"
-Luis: "Claro pues, si no engorda"

*
-Diego: "Lanza tu pedido mami, estoy de DJ en Radio ******"
-Fiorella: "Ay, tú también en esa radio... yo quiero ser DJ, ¿Cómo hago?
-Diego: "SACUDELO"

*
-Jorge: "Oe Cox, mis 15 lucas"
-Fiorella: "Ay verdad, ahí los tenía, me olvidé"
-Jorge: "Ya mañana me pagas, si no, te busco con mi gente y te metemos punta"

*
-Matías: "¿Entraste a la chamba solamente con la secundaria completa?"
-Fiorella: "Si, es que era momentáneo, supuestamente solo me quedaba tres meses"
-Matías: "Igual, eso ya no es vara, ¡Es báculo!"

*
-*En clase de Derecho*
-Profesora: "¿Alguien sabe hasta qué altura se considera territorio Peruano en el espacio aéreo?
-Alguien del salón: "¡hasta el cielo!"
-Otro alguien del salón: "¿Hasta el infinito y más allá?"

*
-J.Pierre: "¿Oe, si uno de estos días te invito a salir, qué me dices?
-Yo: "Como las weas porque eres mi brother además qué me invitas oe, yo pago mi plato"
-J.Pierre: "¡así me gusta carajo, gente positiva, no como las demás mierdas!"

*
-*Kathy amenazándome de muerte*
-"Mira esta galleta, no te olvides de mi cacharro, ah, te meto chaira con toda mi batería de la parada" 

*
-Yo: "¿Soñaste conmigo ayer?"
-Daniel: "Si"
-Yo: "¿Qué soñaste?"
-Daniel: "lo único que te puedo decir es que estás embarazada"

*
-Jhosy: "no te olvides de pagarme, que estoy rota"
-Yo: "¡¿Rota?!"
-Jhosy: "Broken, broke, ¿cómo se dice en inglés?"

*
-Fiorella: "Entonces él abrió la puerta y yo me escondí en su casa, luego salí y lo habían matado"
-Mijael: "Entonces Mujica apareció en tu sueño por las huevas"
-Fiorella: "Claro, ni me defendió"

*
-Fiorella: "Ya, Juan, ven estamos en la playa"
-Juan: "en una hora llego... espera... UVA ITALIA, UVA ITALIA"

*
-Fiorella: "¿Aquí habrá baño?"
-Brian: "No, mami, aquí todos se aguantan"

*
-A: "¿Cómo se les llamará a los que viven en la punta?"
-B: "¿Punteños?"
-Renzo: "¿Puntañenses?"
-A: "¡Putas!"
-B: "Ah, entonces, ¿Renzo es de la punta?"

*
-Beto: "Mi flaca me terminó, soy un mal hombre"
-Fiorella: "Asu, lo siento mucho, ¿Cómo te sientes?"
-Beto: "Ahí pues... tengo hambre."



Entiende a tus amigos, tienen problemas.

viernes, 23 de noviembre de 2012

La ladrona de libros

 No recuerdo si era Julio o Agosto del 2006. Estaba en cuarto de secundaria, en esas épocas cuando ya no me hacían bullying, pero igual leía en un salón vacío porque, bueno, algunas costumbres se nos quedan. En fin, estaba en este salón con una revista, ojeando y al parecer sin encontrar algo interesante, hasta que llegué a una página donde recomendaban autores y libros. Ahí vi un título que me llamó la atención: "The book thief” (La ladrona de libros). Leí el pequeño resumen de un párrafo y me enamoré por completo de la historia, quería leer ese libro a como de lugar. Un acordeón, un judío, una niña que escribía su propia historia y la mejor narradora: la muerte. A cualquier chiquilla de dieciséis le conmueve eso, ¿no? Ok, no a las de ahora. A mí me estremeció.

 Decidida y con los miserables veinte soles que pude juntar en casi tres meses (en el cole esos veinte soles te hacen sentir millonaria), un frío día de Noviembre me fui a Quilca, lugar que yo conocía por ser el barrio de una de mis amigas del salón, y donde recordaba haber visto millones de libros. Me fui para el boulevard de la cultura, y me pasé uno por uno, puesto por puesto, preguntando, con mis dieciséis años, mi morral punkeke y mi chompa del Fanning, si alguien tenía, de casualidad, semejante librazo. Uno de ellos me dijo que podía bajármelo de internet, pero no quise. Yo quería el original (claro, ilusa yo, pensaba que me alcanzaría con veinte soles). Así que con indignación, me fui a casa. Pero era terrca, terca como una mula. xD. 

 Pasaron algunos años desde que descubrí la obra, en internet iba leyendo fragmentos o comentarios, pero no conseguía ubicar el maldito libro en ningún lado, a pesar de que me había paseado por las librerías del óvalo de Miraflores, por las del centro de Lima, ninguna me daba siquiera una pista de donde podría ubicarlo. Ya me estaba resignando a nunca leerlo, a nunca tenerlo en mis manos, pero... como me dijeron por ahí, Maktub, "estaba escrito" que lo encontraría el día menos pensado. 

 Febrero, 2012: Salí con "Pancracio" a comer, nos fuimos al óvalo Gutiérrez y entramos al Friday's, a tragar como cerditos y a conversar de la vida. Creo que ya le había comentado sobre la búsqueda intensa que llevaba, no lo sé, pero salimos del local, caminamos un poco y nos fuimos a una conocida librería que hay por ahí. Yo, a modo de molestar, le pedí al muchacho que nos atendía que se fije si tenía el libro. Mientras él buscaba en su base de datos, yo le decía a Pancracio algo como: "jajaja, nunca lo encontrará". "Dame un minuto" me decía el chico, mientras sacaba libros de libros de un estante, ante mi mirada nublada y el sentimiento de desvanecimiento que tenía en esos momentos. Uno a uno, los iba sacando y, mientras decía cosas como  "por aquí lo vi" o "claro, el de la niña echada, el del judío", mi sonrisa burlona se iba borrando. El joven me estiró un libro medio empolvado, lo puso en mis manos y no fue hasta que le di la vuelta, que descubrí que era, original y sellado, LA LADRONA DE LIBROS de Markus Zusak. Esos instantes que uno guarda para siempre como "el momento más importante de mi vida", y puede darse en muchas oportunidades, ¿captan? Eso fue. Hasta que le volví a dar la vuelta y me di cuenta de que tenía que ahorrar para comprármelo. Pero la astucia de Pancracio me voló el cerebro.

 Dejé el libro a un lado, rogándole a Chacalón el ángel del pueblo que nadie se lo lleve hasta que yo vuelva y pueda pagarlo. Me fui a pasear por la librería, mientras mis ojos cansados no podían creer lo que habían visto y mis manos temblorosas no podían creer lo que habían tocado. Pancracio paseaba por otro lado, y la verdad, jamás pensé en mi vida que haría algo así, pero cuando nos juntamos para ir a ver más libros, me extendió una bolsa y, cuando la abrí, era mi libro: él me lo había comprado. Luego de eso no recuerdo más, solo mi extrema felicidad y mi retraso para entender que realmente estaba pasando eso. Gracias Pancracio, donde quiera que estés. 

 Ya en casa pude abrir el libro, presa de la emoción, y ese día no dormí leyendo el primer capítulo. Desde el primer momento, la historia me envolvió como mosca en telaraña, de principio a fin. Otra vez descuidé estudios, por eso también fue lo del cero cero que marcó mi desgracia en Cibertec. En fin, leí el libro en tiempo récord y me encantó. Hoy lo empecé a leer de nuevo (claro, la más idiota, en semana de parciales) pero es que me gusta más leer La ladrona de libros que leer las ppt's de administración, no me juzguen. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

En la oficina

 Lunes, 2:36 de la tarde. Acababa de llegar de almorzar con mi batería seria con mis amigos de Control de Gestión (¡¿qué es eso?!) y encontré todas las luces apagadas en la oficina. Pensé que estaba sola y que las demás estaban aún de refrigerio y entré gritando "¡AMA SUA, AMA LLULLA, AMA QUELLA!"  y bailando tecktonik mientras prendía la luz, y descubrí que no solo NO estaba sola, si no que mis compañeras habían estado durmiendo plácidamente la siesta reparadora de las 2:30 de la tarde, y yo las había despertado. Empiezo a sospechar que me odian, porque pusieron su salsa a todo volumen. 

 Una de las cosas que más disfruto de estar aquí (si es que no es la única) es mi libertad. Mi libertad para poner mi música y escucharla sin que me jodan, mi libertad para gritar y/o decir idioteces, mi libertad para bailar (sí, puedo ponerme a bailar). El trabajar sin presiones es lo que más me gusta. Soy la única que trabaja así de tranquila, tal vez sea mi cargo, o tal vez mi flojera (no, eso no), pero hago mis cosas con tranquilidad desde que llego hasta que me voy. O sea, nadie me mete terror aquí (salvo excepciones que no valen la pena de ser mencionadas). Y bueno, mi hermana también me mete terror (¿les conté que a parte de ser mi hermana desde que nací, también es mi jefa de lunes a viernes de nueve a seis?) Harto terror.

 No voy a mentirle al Perú diciendo "I ♥ my job" o "qué paja trabajar aquí". En realidad, me aburre un poco la rutina, y a pesar de que tengo mil cosas que hacer e implementar y por las cuales debería sentirme orgullosa, he pensado seriamente en el retiro. Lo he pensado cinco minutos y luego me he dicho a mí misma que no puedo, todavía, irme de este lugar. Necesito terminar al menos un año más de estudios para lanzarme a la vida dura, para lanzarme a la calle, ya que en otros lugares será muy difícil conseguir todos los engreimientos que me dan aquí, sobretodo mi jefa (no mi hermana, mi gerenta) ya que ella es un amor de persona y siempre hace hasta lo imposible porque yo me sienta bien. Podría decir, en todo caso, I ♥ Rosario. Pienso que nunca, nadie, me tratará tan bien como ella. 

 Ahora, sentada en un cubículo de Cibertec, emprenderé un viaje por las PPT's del curso de Derecho, que hoy empiezan mis parciales. Tengo que romperla este ciclo, si no, nadie nunca me contratará y tendré que vender mi cuerpo en las frías calles de la avenida Arequipa. See you


De la época en la que escaseaba el agua en la oficina.