sábado, 24 de marzo de 2012

Cero cero

Todos estudiamos para ese examen. Yo estudié como cojuda. Leí, subrayé, resumí, hice mapas conceptuales, me rompí el cerebro (a última hora, pero lo hice). Maldito profesor metalero, con su panza desafiando a la gravedad y los botones de su camisa a punto de salir volando. Maldito profesor con sus audífonos y su ipod a todo volumen escuchando Master of Puppets de Metallica. Maldito profesor con su jueguito en la mesa, simulando la batería de la canción y tu tarareo. Maldigo tu panza, tu ipod, tus dedos de olluco y tus malditas ganas de hacer las preguntas más inesperadas en todos tus putos exámenes. Me enseñas de Incoterms y me preguntas de Cristóbal Colón. Me enseñas verde y me preguntas fucsia. Encima fui un domingo a las ocho de la mañana, por ti, maldita sea; porque quería aprender, porque no quería jalar tu curso, porque hasta me caías bacán. Hasta te tenía respeto porque teníamos los mismos gustos musicales y me encantaba hablar contigo de Led Zeppelin. Igual pasó, viejo gordo.

Estábamos todos sentados esperando nuestra segunda evaluación continua. Yo ya tenía un 08 en la primera, que según yo fue porque no había estudiado lo suficiente. Una cagada total. Estábamos sentados, entraste y pusiste tus gordos brazos en la mesa. Empezamos con clase, yo estaba segurísima de que este examen iba a ser más fácil que bailar Rock'nRoll. Nos entregaste las pruebas vacías y vi todo en chino mandarín. Escaneé todo el examen, pregunta por pregunta, opción tras opción. "¿Qué mierda es esto?" pensé. El cerebro no me daba. Miré a mi costado, alguien escribía como loco. Al otro lado, otro se golpeaba el mentón con el lapicero. Miré al techo, a ver si Dios o alguien me iluminaba y Cibertec se incendiaba, para poder librarme de ese examen de mierda. Hasta deseé que Fujishima se desmayara de nuevo, como en aquel examen de Marketing, donde el profe se la llevó al tópico y nosotros plagiamos como en el infierno. Pero nada de eso pasó. 

Intenté recordar todo lo que me habían enseñado, mi mapa conceptual, mis temas subrayados, mis resúmenes, todo. Era en vano, tenía la mente en blanco, sudaba como un chancho y encima estabas sentado en frente de mí, y encima me distraía porque en tu maldito Ipod sonaba Heartbreaker de Zeppelin. No podía concentrarme, cantaba la canción, movía mis dedos al ritmo de la batería, me miraste, y señalaste mi examen, como diciendo "Resuelve tu prueba, mierda, acá el que canta soy yo" miré nuevamente el examen, las preguntas, las opciones. Puse mi nombre, cualquier huevada en una pregunta y marqué dos opciones que me parecieron coherentes. Terminó la canción, me paré y te entregué la prueba. Me miraste con decepción y me fui. 

Después de una semana nos devolviste los exámenes, y a pesar de que tenía ciertas esperanzas, ya lo veía venir, panzón. Dijiste mi apellido, me paré y me dirigí a tu sitio. Tenías una mirada extraña, me moviste la cabeza de un lado a otro y me preguntaste "¿Qué pasó?" te dije "no se, creo que fue la canción, usted me distrae con su música profe" y te reíste, pero luego te pusiste serio: "no, en serio, mejora esto, porque vas a jalar" y me estiraste el papel doblado. Esperé a estar bien sentadita en mi silla y segura que ninguno de mis amigos me vea para abrirlo y ver algo que nunca en mis 21 años había visto. Grandote, y pasado varias veces con lapicero rojo, como quien dice "¡mira, por cojuda!" estaba mi 00, ¡CERO CERO! Me cagué de risa, lo doblé en varios cuadraditos y lo metí en mi cartera.

 Creo que no sirvo para esta carrera de mierda. 

domingo, 18 de marzo de 2012

Una luz que nunca se apaga - Morrissey en Lima

 Salí de vacaciones justo para que coincidiera con el día del concierto, ya lo tenía todo planeado. Hice unas cuantas cosas en la mañana, dormí como un chancho,  y plan de cuatro de la tarde me dirigí al Jockey Club, Forever Alone como siempre voy a todo concierto, a hacer mi cola bajo las inclemencias del verano para -por fin- luego de casi cinco años de haberme convertido en una "Chica The Smiths" ver en vivo y escuchar la voz de la que me enamoré con There is a light that never goes out, en un salón del Icpna.

 Estaba ya en la cola, con un calor de mierda que me sancochaba el cerebro, cuando por fin empezamos a avanzar. Alguien por ahí regresaba diciendo: "no están dejando entrar cámaras, los están regresando" Bah, no hice caso y seguí avanzando. Mi corazón latía cada vez más rápido a medida de que la gente de mierda avanzaba e iba entrando. Estaba por toquetearme el V.I.P. Llegué donde una tía y ella prácticamente me exigió que abriera mi carterita. Lo hice, me revisó y me dijo mirándome fijamente a los ojos: "las cámaras no entran" -¡¿Qué?! ¡¿QUÉ VOY A HACER AHORA?! -"Déjala en el grifo, ellos te la cuidan" -"Si, claro, ni cagando la dejaré en el grifo... piensa, Fio, piensa". Mi cabeza lanzaba millones de ideas: en el sostén, debajo de la axila, en la media, escondida entre mi melena, pero ninguna de esas ideas eran viables, el tiempo se acababa, y yo estaba en la esquina del Derby con dos chicas que, como yo, tenían el problema de la cámara. Me apoyé inconsolable en el muro, muriendo de calor, prácticamente con lágrimas en los ojos, hasta que una de ellas lanzó una idea completamente descabellada -y dolorosa, a primera impresión- Ella dijo, con los ojos abiertos como plato: "Póntela en el calzón, nadie te va a tocar abajo, yo lo hice para el concierto de Oasis hace uff... jajajaja" La otra chica y yo nos miramos sorprendidas, y sin decir nada, mientras una hacía de campana, y la otra tapaba, yo estaba metiendo una Canon entre mi ropa interior y mi pantalón negro.

 Caminamos las tres nuevamente hacia la tía, cagándonos de risa mientras veíamos que una de ellas la estaba pasando terriblemente jodido, pues su cámara era de modelo antiguo, y ligeramente grande, y sus pantalones eran muy ajustados. Caminábamos hasta las huevas, quejándonos de dolor cada dos o tres pasos, riéndonos como estúpidas por la locura que habíamos cometido (ay si, qué locura). Cuando por fin llegamos donde la vieja del mal, nos toquetearon, y nos revisaron las carteras. Nuestras caras de incomodidad eran demasiado notorias, pero la tía nos dijo: "Pasen", la palabra mágica del día. Entramos como pudimos, y mientras todos, absolutamente todos corrían como dementes para encontrar una ubicación, nosotras tres caminábamos como escaldadas. Qué cague de risa.

 Llegamos como pudimos a la fila, nos quedamos paradas mientras esperábamos que avance. Habremos estado paradas aproximadamente cuarenta minutos, los peores de mi vida. Ellas se me perdieron, me quedé sola y conocí en la fila a otra chica. El dolor en las entrepiernas se me hacía insoportable, y seguía avanzando de a pocos. Una vez que pudimos entrar por fin al lugar, luego de haber pasado por el clásico túnel y haber caminado por un campo gigantesco de pasto, esperé a estar bien rodeada de gente, lo suficiente como para no poder respirar y metí la mano en mis pantalones, saqué la cámara y me alivié de semejante dolor en las entrepiernas.

 El calor era insoportable, todos sudaban, los olores de la gente me atolondraban y no había probado alimento desde la una de la tarde, y ya eran casi las seis y media. Moría de sed, sentía que me desmayaba. Estaba en la primera zona, pero tanto aplastaba la gente que tuve que retroceder de la primera fila a casi la novena, y seguir aguantando empujones, olores asquerosos y alientos putrefactos. Mi vida no valía nada hasta ese momento. Siguieron pasando las horas, el calor era más y más insoportable, ya oscurecía y no podía moverme de donde estaba, porque eso implicaba perder mi ubicación, así que me quedé parada, aguantando el hambre. Se apagaron las luces, yo ya no sabía ni la hora ni el día, solo sabía que había pasado más de seis horas sin comer ni beber, y que quería desmayarme. Vi a alguien trayendo un teclado, escuché gritos de la gente, miré al cielo a ver si llovía, miré a mi costado, nadie tenía una puta botella de agua, nadie. La cabeza me iba a explotar, apareció una mujer vestida de blanco, cantó unas cuantas melodías borrosas, le tomé unas cuantas fotos, pensando que era una burla su presencia en el escenario. Mil disculpas a los que realmente les gustó Kristeen Young, a mí no me gustó un carajo. Luego de eso, más oscuridad, más desvarío, más hambre, más sed y más ruegos porque todo esto termine ya. 

 Pasaron vídeos de Elvis Presley, de Shocking Blue, etc, etc, etc. La gente estaba extremadamente impaciente, yo aún más, hasta que aproximadamente a las nueve, POR FIN salió Mozz, haciendo que yo me ponga a llorar como demente (no por él, por mi, moría de TODO en ese momento) Casi me desmayo, la gente aplastaba a más no poder, era una porquería. Tomé fotos como demente, él dijo que le encantaba estar aquí, que esta era la ciudad de los reyes, y etc. Estuve tan cerca, canté con el pulmón en la mano (y el estómago en el cerebro) y con toda la emoción del mundo, me sumergí con los demás en la onda Mozzera, coreando todas sus canciones, llorando por otras, saltando con una más y grabando lo que la tembladera de la multitud me permitía grabar. Fue una hora y media aproximadamente llena de sentimientos encontrados, el recordar cuando escuchaba sus canciones, en la playa, en el trabajo, en el Icpna. Lloré todo el concierto, ya no podía más. Cantó las que yo quería que cante, en fin, fue muy emotivo el concierto. Yo sentía que luego de eso, iba a morir. 

Luego, al salir, compré dos gaseosas y me las tomé en el acto, me mojé la cabeza con una botella de agua a medio terminar que encontré en el piso, a la salida me compré una cerveza y también la terminé. Caminé como peregrina para encontrar un carro, pero logré salir de ahí con vida. Me cansé de escribir.




-Ahora... ¡LASFOTOSDELCONCIERTO! 


*Aquí toda la gente del concierto, impaciente y hasta aburrida, como el señor barbudo. Qué asco, todos están sudando.



*La Kristeen Young, una loca calata. Se agachó y le vi el calzón, qué asco.



*Mi amado Morrissey, con la luz sobre su cabeza. 



*Aquí el ex baterista de Leusemia, ahora baterista de la mitad de las bandas subterráneas de rock, punk, etc: Raúl Loza. Me lo encontré entre la multitud Mozzera. PD: qué asco el tío de rojo. Calor de mierda.



*Al final del concierto, todos los músicos (BABA)
 



*A la salida, con la chela que me pareció la última bebida del desierto



*Todo lo que me quedó después del concierto: Mi Flyer, mi entrada y mis monedas (:ForeverPobre:)



sábado, 28 de enero de 2012

Hola, me dicen Lalo.

Siempre me ha gustado todo lo contrario a lo que hago. No, no te atrevas a decirme que mi vida es triste. Desde chiquita he pensado en eso, yo quería ser bailarina de ballet, o cantante, ser descubierta a lo Connie Talbot en algún programa de talentos, pero no. Me metieron al colegio. Y encima al Fanning. O sea, no me quejo de haber estudiado en el Fanning, es más, gracias a eso y a todo lo que padecí en ese rosado colegio ahora puedo tranquilamente sacarte la mierda - sí, también me bulleaban - pero de haber podido levantar la voz de protesta y decir algo, hubiera dicho "¡carajo, yo quiero ser cantante, o bailarina, o artista. No necesito saber sumar!" Aunque igual no me hubieran escuchado. 

Mientras estaba en el colegio, no me gustaba nada, no hacía mis tareas, era una lacra, evadía clases para irme a leer tranquila "El amor en los tiempos del cólera" en algún salón vacío (en realidad evadía clases porque me hacían Bullying). Me fui al turno tarde, volví al turno mañana y me volví paulatinamente en la basura que soy ahora, porque si soy conchuda y hasta las huevas, es por todo el maltrato que recibí en el cole. Así que volví al turno mañana y me relajé como me dio la gana. Nada realmente me gustaba excepto los idiomas, el arte, la danza, la música, y las aves. Pues bien, un buen día, después de haber llevado a mi casa a más de 5 cuculíes en estado moribundo, y luego de que todos y cada uno de ellos hayan muerto en mis manos, indagué y decidí que quería estudiar Ornitología. Añoré y deseé con todo mi ser poder ir a cualquier universidad del planeta donde tengan esa carrera y estudiar a todos los pájaros del mundo. ¿La respuesta? NO. Entonces decidí estudiar cualquier mierda que tenga que ver con el arte. NO. Entonces decidí no estudiar ni mierda. Y fue entonces que decidí empezar aunque sea el Inglés, en quinto de secundaria.

Un buen día a la salida del Icpna me dieron un volante que decía "busco profesora de Inglés (Inicial - Primaria) - Conocimientos intermedios". Yo tenía conocimientos intermedios, tenía 17 años, había estudiado algo de atención infantil en el colegio y era joven, proactiva, amorosa con los niños y tenía paciencia de santa (aquellos tiempos) Así que fui, y me aceptaron al toque. La pasé genial, me encantaron los niños, amé el puesto, amé ser profesora sin haber estudiado un carajo de cómo ser profesora. El único problema era la directora del colegio: era una loca de mierda. Les gritaba a los niños de 4 años como si fueran sus hijos, dejaba sin lonchera a mis corazoncitos de 3 añitos por decirle yellow al verde, entraba a mi clase de 5to de primaria y preguntaba si habían aprendido algo, el que no respondía bien, no tenía recreo. Mis pequeños lloraban y yo moría de pena. ¿A quién reclamarle? ¿Con quién quejarme? Esa bruja era la más más del colegio, y encima era particular. Y por si fuera poco, cuando le dije en su cara pelada que pensaba que ella era una loca y que no me parecía su manera de tratar a los niños, me botó, y no me dejó despedirme de ninguno de mis alumnos. Me fui muy triste ese día. 

Ahora, a mis veintidós años, estudio administración de empresas en un instituto, porque, según yo, no tengo capacidad suficiente para rendir un examen de admisión, ni capacidad ni plata ni tiempo. Cosas fundamentales. Trabajo de 9 a 6 y estudio normalmente de 6:30 a 11 de la noche, así que voy a clases casi con el mismo entusiasmo con el que uno va a -no sé- votar, cagar, etc. Cansada, con hambre, con sueño, pero voy. Tampoco me quejo, es divertido. Siempre que podemos con los chicos jodemos en el salón,  salimos a comer, tomar, bailar, reír y pasear. Ahí conocí buenísimos amigos, me encanta el lugar. Mi carrera no me apasiona con locura pero me la tomo muy en serio. Más en serio de lo que piensan todos.


Como estoy de buen humor, les dejo unas fotos que describen todas las etapas que les acabo de contar de mi aburrida vida.


*Mi loro, Maceta. Lo encontré en la azotea del edificio un día, en la maceta gritando, con su alita chancada y visiblemente con hambre. Por eso le puse un nombre tan estúpido. A escondidas y con una propina que me dieron buenamente en mi casa, lo llevé al veterinario y me lo curaron al toque. La jaula que aparece detrás de él no era más que pura finta, porque él volaba hacia un árbol cercano, se quedaba ahí hueveando todo el día y cuando quería comer entraba a la jaula, comía y bebía como Pedro en su casa, y se volvía a largar, hueveaba un rato más, hacía amistad con otras aves miraflorinas y regresaba a dormir. Hasta que un día lo vi con otro lorito igual a él, y jamás regresó.
 malagradecido :(



*Yo en el rico Fanning, lacra como era en esas épocas. Llegaba tarde y mi compañera Katherine Díaz me dijo "la evidencia de tu tardanza" y lanzó su flash, por eso mi cara de imbécil. Un momento, siempre tengo esa cara.



*Mis alumnos de 5to grato, de atrás para adelante: Fernando,  el aplicadito de al fondo; Diego, el piraña que está parado seguro jodiendo e incitando a todos a abandonar el salón e irse a comer choripan; Julio César, también piraña y malcriado, pero muy aplicado y uno de mis alumnos más inteligentes; Leonardo, tapándose la cabeza con su casaca mientras gritaba "no quiero foto pe miss Fiorella, chamare" y al fondo, preguntando si el que terminaba podía ir comiendo lonchera, el desconocido. Jamás me acordé su nombre.



*Esta soy yo, la papa a la huancaína de la derecha, en pleno ejercicio financiero. La que alza el brazo en son de protesta -y además limpia solapamente con su axila la pizarra - es Melissa Fujishima. Búsquela en Facebook,  y Stalkeela, sin roche. También tiene tu twitter, su Hi5 y su Fotolog. Es ponja, por eso está en todas. 


*Aquí María Arroyo, mi buena compañera de salón, haciéndose la intelectual con su laptop -pero está comentando fotitos calientes en facebook- y yo, visiblemente desesperada ante la amenaza de un ejercicio matemático que iba más allá de mis conocimientos. Tal vez una suma de fracciones o el desgraciado de Ruffini.




*Para terminar, un videíto de aquellos que marcaron mi infancia (En realidad tenía 14, pero era ñoña a comparación de las perreadoras compulsivas de mi salón) Pues bien, Michael Astudillo me hizo el favor y cantó lo que yo quería expresar de niña. Si pueden véanse más videos de 31 minutos, son un cague de risa (Y si no se ríen, entonces yo tengo problemas). 


sábado, 14 de enero de 2012

Mis SuperZapatillas

 Me gustan mis zapatillas de Superman, me las compré en Agosto del 2011 en el Saga de Jirón. Recuerdo que fui toda faite donde el chico de la sección converse y le dije: "quiero estas en 38". Él me lanzó la "mirada de desprecio Saga 2011" y me dijo: "pero estas son de hombre" -Fuera mierda- las quería igual.

 Dispuesta a llevármelas de cualquier forma, me fui a sección "Junior" y vi que un púber que me doblaba el tamaño - yo soy chatita - le decía a su viejo "mira papi, estas son bravazas". Inmediatamente, presa del pánico y del temor a que ese estúpido wachiturro me gane y se las lleve, me acerqué y le dije "préstamelas". Me saqué la taba cochina (otra converse) y me  probé la masculina zapatilla de Superman. ¡No! me quedan a las justas... qué importa, otra vez donde el brother "¿tienes en una tallita más?" otra vez la mirada de desprecio: "¿son para ti?" qué te importa, maldito, dame una talla más. "no tengo, son las únicas" - ¿Qué hago? me ajusto nomás, me pongo medias delgadas, o no me pongo medias, me corto un pedazo de dedo, guardo las garras, ya que chú - Mi cara de felicidad era única cuando el brother este me entregó la cajita, esa bendita cajita que me costó luego de varios meses un asunto judicial con el Banco Falabella, por no poder pagar ya que justo para Agosto me metí a estudiar - Esa es otra historia - Así que me las llevé en el Metropolitano, y aunque estaba apretado a más no poder, era la persona más feliz, y mi estúpida cara de felicidad me duró aproximadamente un mes y medio. 

Ahora, varios meses después, están hechas una cagada las pobres, no las lavé jamás, porque claro, Superman es así, guerrerazo! él no necesita bañarse (vuelve la cara de imbécil) Aquí dejo una foto de  ellas... Y si se preguntan si estoy con medias, la respuesta es ¡NO! si no, no me quedarían. 



domingo, 16 de octubre de 2011

Tonight I'm yours, Rod.

 Ayer me levanté temprano, tomé desayuno y me bañé. Mientras me jabonaba el pie, pensaba: "Hoy es el gran día". Había esperado mucho tiempo por esto. El día estaría cargado de actividades, ya que tenía primero que ir a casa de un muy buen amigo de mi adolescencia a quien considero mi hermano. Era su cumpleaños. La pasamos genial, comimos como cerdos, pasé un lindo momento con mi amigo. Lo jodido -realmente jodido- llegó al momento de decirle que me tenía que ir a alistarme para un concierto: me miró con desprecio y me dijo "Si te vas, te jodes conmigo. Hoy es mi cumpleaños" Me quedé fría. Toda la gente de la casa me miró, como esperando mi respuesta. Tal habrá sido mi cara de imbécil que mi hermano me abrazó fuerte y me dijo "Diviértete, otro día chupamos hasta morir" Así que saqué la vuelta inmediatamente.

 Llegué a mi casa como a las cuatro o cinco de la tarde. Me bañé, me cambié, puse mi entrada en el bolsillo y salí de mi casa como a las siete y media de la noche. Nunca en mi vida había ido a un concierto en el Monumental, me cagaba de miedo ir sola a mi segundo concierto multitudinario (el primero fue Paramore... por favor no me juzguen...) No sabía ni qué puto carro tomar. Llegué a Javier Prado y mi instinto me hizo tomar una combi cuyo cobrador me gritó prácticamente en el oído que iba al ovalo de no se dónde carajos, pero me sonó cerca al estadio. Ya subida en el vehículo del demonio ese, le pregunté al buen muchacho si su horrible carcacha si quiera se acercaba a mi destino. "Shi, amia te dejo a una cuadra pe porque hay concierto creo no dejan pashar los carros pe". Excelente. Le di las gracias y esperé, paciente, a que me llevaran por la dimensión desconocida. 


 Luego de casi media hora, el amixer cobrador me dijo que ya habíamos llegado y que era su último paradero. Bajé, caminé y en pocos minutos me encontré con el mar de gente que venía como yo al concierto. Me sentí grande, inflé mi pecho y me dirigí a la puerta de PLATINUM, me revisaron y oí a un chico decir entre risas: "No, huevón, fácil su viejo está adentro" volteé inmediatamente y llena de orgullo le dije: "No, brother, yo vengo sola" y me metí.


Una vez adentro me encontré con mi jefa y su esposo, que estaban tres o cuatro filas más atrás. Nos fuimos a comer, no había problema porque los asientos estaban numerados. Qué paja, csm, mi sitio estaba justo en frente del escenario. Lo único malo era que catorce putas filas me separaban de mi amado y, además, habían colocado una reja de mierda a partir de la fila quince. ¿Qué carajos? se suponía que estaba en la misma zona que todos ellos, ¿por qué una reja? ¿por qué JUSTO a partir de MI fila? ¿Por qué? Bueno, no me iba a quejar, al menos podía trepar y gritar como loca. Terminamos de comer y compramos cerveza, me fui a mi sitio y me senté, como niña buena, a esperar pacientemente a que mi querido Roderick David Stewart apareciera para por fin desatar mi locura. 

 A mi lado se sentaron dos señores y empezaron a comentar lo mucho que les entusiasmaba estar ahí, que todo estaba de la putamadre, y que puta huevón, ni en nuestros sueños, y que bla, bla, bla. Entablé una amigable conversación con el señor que estaba a mi lado, en el asiento 19, y me pasó la misma huevada de la puerta: "¿Y donde está tu papá? Digo, por que con él has venido seguro" Le expliqué amablemente al contemporáneo de mi viejo que yo había venido sola, que mi gusto por Rod había nacido solo y etc. en un tono más educado, por supuesto. Inmediatamente la cara del señor cambió por completo y le pasó la voz a su compañero de sitio. Ambos me quedaron mirando como quien mira a un pollito recién salido del cascarón o a un gatito. Me sentí adoptada por esos buenos hombres. Empezamos a conversar de Rod, de cómo así me había llamado la atención, les sorprendió que me conociera tantas canciones y todos sus discos. El señor A y el señor B eran hermanos y ambos tenían hijos de mi edad y les parecía increíble que yo, con mis veintiún añitos, esté ahí y que, además, haya ido sola y sin saber cómo llegar. Creo que les caí recontra bacán porque me empezaron a contar sus experiencias RodStewarteras de los finales de los setentas y ochentas y yo estaba como idiota escuchando y pensando "¿Cómo no nací en esas épocas?. Se nos pasó rápido el tiempo mientras conversábamos y soñábamos con que nos cante una u otra canción, cuando llegó el momento en el que de la nada aparecieron los músicos de Stewart, el mejor momento de mi vida estaba por empezar.

 La gente gritaba, yo estaba fuera de mí, me trepé a la reja, grité que amaba a Rod, abracé a mi amigo cuarentón y le dije que estaba feliz, él me abrazó fuerte y me dijo que también lo estaba. Rod salió y yo me quedé inmóvil por aproximadamente 2 minutos, viéndolo caminar por el escenario, escuchándolo hablar, y me sentía en uno de mis mejores sueños. Tantos años de haberlo visto por YouTube, tantos años de haber esperado... no lo podía creer. Rompí en llanto para la sorpresa de mi padre adoptivo, que me abrazó como consolándome. Tomaba fotos como una demente, coreaba todas las canciones con el pulmón en la mano, gritaba incoherencias como "TAKE YOUR SHIRT OFF! "(quítate la camisa) o "I'VE BEEN WAITING FOR YOU ALL MY FUCKIN' LIFE!" (He estado esperando por ti toda mi puta vida) y más cojudeces que ya no recuerdo. Una, tras otra, tras otra, todas sus canciones me las sabía y las cantaba. Lloraba y gritaba trepada en la reja, era la única estúpida que hacía eso, las señoras me miraban con ternura y los señores me miraban con desprecio, no me importaba.

 Cuando toda la locura del concierto terminó, caí en la cuenta de que no habían tocado MI canción. No puede ser, ¿y Young Turks? ¡No! Grité con todo mi pulmón "I WANNA HEAR YOUNG TURKS!!!!" nadie me hizo caso. Mi padre adoptivo y su hermano renegaron porque faltaba esa canción, no era posible, era la canción de la chibolada del 81, todos la estábamos esperando, pero Rod se había ido. Las luces estaban apagándose y con ellas toda mi esperanza de escuchar ESA canción que lo inició todo, esa historia rebelde de Patti y Billy, esos chibolos enamorados locamente el uno del otro, que se escaparon de sus casas porque sus viejos no les prestaban atención. Pobre Billy, solo tenía un dólar en el bolsillo y la cabeza llena de sueños, y Patti lloró como descocida cuando le dio un besito de despedida a su hermanita. ¡¿Dónde mierda quedó esa historia tan conmovedora?! Me quedé con todas las ganas del mundo de gritar "COME ON BILLY!!!" antes del solo de guitarra.


 Me puse muy triste, y así, con mi cinta amarrada al cuello, mi vaso de chela a medio terminar y mi garganta, piernas y corazón destruidos, salí a encontrarme con mi jefa y su esposo, para irnos a nuestras casas. Ya todo había terminado. Esta entrada también ha terminado.



Aquí les dejo algunas fotos para el recuerdo:

*Esta soy yo con mi vaso de chela, super contenta (se me nota ¿no?) contra la reja de mierda que me pusieron. Nótese la cara de "Chibola de mierda, quiero pasar" del tío.




*Así se veía desde mi sitio, el escenario en todo su esplendor antes de la gran aparición de Rod. Envidiaba con todo mi ser a la gente que estaba al otro lado de la reja.



*El buen Rod, en pleno concierto. Qué viejito y lenteja está, igual lo amo xD




*Cantando una canción preciosa: "You're in my heart" del genial disco "Foot loose and fancy tree" Yo lloraba como Magdalena, cantaba como loca y agarraba del brazo a mi padre adoptivo porque sentía que me iba a desmayar en cualquier momento. Un cague de risa para la gente que me rodeaba.




*Mis padres adoptivos, el de azul, y el que no sale. Lo máximo estos tíos. Nunca supe sus nombres.


Por último, y porque este es mi blog y me da la gana de escribirlo, la letra de LA CANCIÓN



Young Turks

Billy left his home with a dollar in his pocket and his head full of dreams
He said "somehow, some way, it's gotta get better than this"
Patti packed her bags, left a note for her mom, she was just seventeen
There where tears in her eyes when she kissed her little sister good-bye
They held each other tight as they drove on through the night, they were so excited
"We've got but one shot at life, let's take it while we're still not afraid
because life is so brief, and time is a thieve when you're undecided
And like a fistful of sand, it can slip right through your hands"

Young hears be free tonight
time is on your side
don't let them put you down, don't let them push you around
don't let them never change your point of view

Paradise was closed so they headed for the coast in a blissful manner
They took a tworoom apartment that was jumping every night of the week. 
Happiness was found in each other's arms as expected - yeah
Billy pierced his ears, drove a pickup like a lunatic
wuu uhh...

Young hears be free tonight
time is on your side
don't let them put you down, don't let them push you around
don't let them never change your point of view



(aquí viene el COME ON BILLY!!! - Seguido del solo de guitarra) 

Young hearts, be free tonight... 
time is on, on your side...

Billy wrote a letter back home to Patti's parents, trying to explain
He said "we're both real sorry that it had to turn out this way,
 But there ain't no point in talking when there's nobody listening so we just ran away
Patti gave birth to a ten pound baby boy"
YEAH T_T!!!!

Young hears be free tonight
time is on your side
Young hears be free tonight
time is on your side
Young hears be free tonight
time is on your side



...............................................................................


*Y aquí, una foto de Patti haciéndole el piercing a su amadísimo Billy =)
"Billy pierced his ears, drove a 'pickup' like a lunatic..."

sábado, 17 de septiembre de 2011

Rojo, caliente y picante - Los RHCP en Lima

 Hace unos días fue el concierto de los Red Hot Chili Peppers en Lima, al que fui con Maribel, una amiga de la oficina. A pesar de que me soplé el nuevo disco, la verdad que no me gustó mucho; yo iba más por mis recuerdos de la chibolada. Como no me considero gran fanática de ellos, y porque ya tenía una deuda gracias a la entrada más significativa de mi vida, la de Rod Stewart, decidí adquirir la entrada de la última zona y poner mis mondongos a buen recaudo, para estar tranquila y no poguear. Permítanme contarles mi experiencia roja, caliente y picante.

 Salimos de la oficina un poco temprano para llegar al Estadio nacional. Habíamos quedado con David, un amigo mío que compró las entradas con nosotras, y lo encontramos en la puerta 18, luego de dar la vuelta olímpica para poder llegar. Hicimos la cola y luego del respectivo toqueteo por parte de los V.I.P's, pudimos por fin entrar (Por cierto, quedé enamorada del remodelado estadio nacional :3) y ubicarnos en nuestra zona, tan lejana al escenario. Nos sentamos a esperar, caminamos, dimos vueltas, tomamos un vaso de chela que nos pareció la última bebida del desierto (estábamos demasiado cansados) y tomamos fotos. Todo parecía muy lejano, como en todo concierto, esperar se hace eterno.


 La gente seguía llegando y para esto nosotros nos habíamos ubicado en la cerca que separaba nuestra distante zona con las dos primeras. Un V.I.P nos hacía bromas referentes al hacernos pasar si le dábamos cuarenta lucas entre los tres, a los que nosotros (encima botados) contestábamos con "Ta huevón este tío", "¡¿Qué se cree?!", etc, aunque muy por dentro queríamos darlo todo por pasar. Pasaban los minutos, los segundos, yo moría de hambre y de ganas de que todo esto termine para irme a mi casa. Nos pusimos de acuerdo los tres y le dimos al señor sus cuarenta soles, pasamos desapercibidos y muy seguros, me metí a un baño para ser solapa, miré el techo, uno, dos, tres, y cuando salí estaba del otro lado, estaba muy feliz. Vi a Maribel y a David y corrimos hacia adelante -O lo "adelante" que pudimos, porque estaba casi lleno- David dijo "ya vengo" y se fue no sé a dónde, la cosa es que no lo volvimos a ver sino hasta que todo terminó.


 Dieron las ocho, las nueve, no recuerdo, cuando salió FOALS, la banda telonera. A mi parecer, no estaban nada mal, pero en el momento no les presté atención; es más, ahora, buscando vídeos de ellos, me doy cuenta que fui una estúpida por no saberlos valorar (lloro por eso) En fin, miré a todos lados, me vacilé un toque con la banda, moví mis piecitos al ritmo y salté un poco... qué aburrida estaba. No me acuerdo ni cuánto duró su concierto, ni cuánto tiempo con exactitud tardaron en largarse (porque eso era lo que yo quería, que se larguen) pero cuando se fueron y pasaron unos cuantos minutos, apareció en la pantalla una mosca (que sabe Dios qué significaría) -Es que no soy big fan, pues, no sé qué era esa mosca- y la gente empezó a jalarse los pelos, a gritar como bestias (en esto me incluyo) y a saltar como dementes (bueno, también me incluyo) Hasta que por fin, salieron, uno a uno. Se dirigieron al público diciendo que se sentían muy felices y que somos lo máximo y que la putamadre (todos dicen lo mismo) y arrancaron con Monarchy of roses, tema que hizo saltar a todos, y que provocó que el fumón de mi costado me lanzara toda la cerveza en la cara. El muy imbécil se confundió y en lugar de lanzarla para arriba (como hace la mayoría de la gente en todos los conciertos,  y me incluyo) la lanzó a su derecha. ¿Qué había a su derecha? mi cara. 


 Mojada con cerveza, pero feliz, abracé al fumón y empecé a saltar con semejante tema, que me sabía de memoria. Cuando terminó, alcé los brazos al cielo y grité, algo propio de mis arranques de locura <<conciertera>>. El tema que vino a continuación, fue Don't Stop, que me recordó al colegio, cuando todavía no hablaba Inglés, e intentaba cantarla y me salía una especie de "Canstop adictektodachindin" pero igual la salté y la canté, a mi manera. O sea la balbuceé. Sigueron con temas como Tell me baby, luego Under the brigde (la primera con la que lloré como Magdalena) Pero mi emoción se acabó ahí, porque luego cantaron las canciones de su nuevo disco y yo me aburrí. Me quedé medio jato, como en trance, mientras todos me empujaban, yo sentía que ya no podía más con mis pies, me moría de hambre y de sueño, estaba destruida por caminar, por esperar, por darle la vuelta al estadio. Maribel me empujaba y me decía "Fio, qué aburrida" pero nada podía hacer. Yo era un costal de aburrimiento.


 Pasaron más y más canciones, tocaron Californication, me desperté y llamé a mi hermana para que la escuche y yo lloraba como loca mientras gritaba "First born unicorn, hardcore soft porn!!!!!". Era LA canción de mi infancia, ¡qué recuerdos! salté como loca, vino Look around, y cuando pensé que no podía llorar o gritar o saltar más, empezó By the way, con la que me desquicié y casi pierdo mis lentes, que cayeron al suelo, por los que tuve que batallar mientras todos me saltaban prácticamente en la espalda. ¡Qué canción! abracé al buen hombre que me ayudó a recogerlos y cantamos juntos "Standing in line to see the show tonight and there's a light on heavy glow... By the way I tried to say I'd be there, waiting for... Dani the girl is singing songs to me beneath the marquee, overload..." era TODO. Cantamos hasta quedar afónicos y luego de eso vinieron más canciones del nuevo disco. Yo ya estaba nuevamente saltado y gritando como si no existiera un mañana. Continuaron las canciones nuevas, yo abrazaba a Maribel y seguía preguntándome a dónde carajo se había ido David, pobre, fácil no estuvo tan cerca como nosotras. Pasaron más y más canciones, creo que por ahí alguien agradeció por el ceviche, la gente saltaba y empujaba como demente, coreaba a todo pulmón las canciones, yo no me quedaba atrás. 


 El final del concierto fue como un balazo al corazón. En una especie de amague, todos los integrantes de la banda se fueron, y luego volvieron para hacernos reventar el pulmón con la canción que marcó el final, final: Give it away. Ya el estadio nacional era un mar de brazos, cabezas y cuerpos que se movían desenfrenados al ritmo de la canción. Otra vez, me incluyo. Salté como loca, abracé a Maribel otra vez, cantamos con el pulmón en la mano y el corazón en la garganta. Pero, como no todo es felicidad, siempre hay algo que falta, una canción que esperas con todo tu corazón para cantarla y saltarla y gritarla. Señora, no me cantaron The zephir song, lloro ahora con tan solo recordarlo, pero con tal solo recordar cómo salté, grité y todo, no me importa realmente que no la hayan tocado. Igual estoy feliz, sin ser fanática al 100% de la banda. Imagino cómo estarán los que sí lo son. Este post llegó a su fin, como todo en esta vida.



Comparto algunas de las fotos que tomé, de lo que fue para muchos el mejor concierto de sus vidas, y para mí un concierto de la putamadre, aunque no me haya sabido todas las canciones. Gánense. 




*La entrada, que solo me costó 120 soles (130 contando la aceitada que le dimos al señor de seguridad) Abajo la corrupción, por si acaso.




*El estadio a lo lejos, el mar de gente y nosotras que teníamos que rodearlo por completo para llegar a nuestra puerta. 



 *Yo, en mi peor pose, mientras rodeábamos el estadio.





*Maribel y yo, recontra felices dentro del estadio. Precioso.
                         



*Adentro, recontra lejos del escenario. Repito: Antes de la aceitada a los de seguridad.



*Mari y yo, rebosando de felicidad cuando logramos pasar a la zona Hot, que más parecía Red.




*La mosca que marcó el inicio del concierto (Imagino que quien si sea fan de la banda, sabrá qué demonios significa la mosquita)




*La cagaron con las pantallas. La gente que estaba al fondo no podía ver un carajo gracias a los efectos. Yo, en cambio, veía jodidamente bien :)




*Aquí empezó mi aburrimiento extremo, me quedaba dormida por momentos, y solo cuando tocaban una canción conocida por mi, saltaba de emoción. 



*Más papasito que nunca, Anthony Kiedis (BABA)




*Mari y yo a la salida del concierto. Despeinadas y sudorosas, después de Give it away.



•Post data interesante (o tal vez no): me robaron el celular a la salida :(




sábado, 3 de septiembre de 2011

Caída libre y.... ¿Un Pokemon?

Una vez tuve un sueño bien estúpido y ahora que lo recuerdo lo quiero compartir. Ahí va:

*Sueño Estúpido

Estaba yo en un avión, y me disponía a hacer caída libre (algo imposible en la vida real porque me cagaría de miedo) Y me acompañaba un amigo de la infancia, al que no veo hace mucho tiempo, que me daba alientos para saltar. Hasta ahí todo NORMAL. Abrí la puerta y vi hacia abajo, no me dio miedo, pero le dije a mi amigo: "Mejor no, hay que quedarnos acá nomás. ¡¿Y si morimos, huevón?!" a lo que mi amigo respondió con una patada en la espalda que me expulsó del avión. Caí al vacío mientras gritaba "¡¡¡¡GEROOOOONIMOOOOOOOOOOOOO!!!!" (bien alucinante) y fue ahí donde me sucedió algo muy gracioso.

Volaba a mis anchas mientras veía la ciudad pequeñita, y por mi lado pasó una luz cegadora. Yo seguía como suspendida en el aire (es mi sueño, y ahí no necesito paracaídas, igual no muero) cuando la luz cegadora se posó en frente de mis ojos y me hizo cerrarlos para luego abrirlos muy despacio. Cuando logré abrir por completo mis bellos ojos me encontré con nada más y nada menos que Mewtwo (sí, el pokemon legendario). Me asusté pero él me dijo (Sí, me dijo) que todo estaría bien, que no iba a morir y que me dejara caer. Como vio que yo no entendía lo que me quería decir, se acercó a mí y des-enganchó mi paracaídas atorado en una parte del avión. Entonces, caí. Y desperté. 

sábado, 27 de agosto de 2011

La noticia más grande de mi historia.

Mi locura empezó el 26 de Julio del 2011 en la mañana, cuando llegué a la oficina y abrí mi correo corporativo sin ganas realmente de trabajar. Tenía - misteriosamente - 5 correos que tenían por asunto prácticamente lo mismo: "noticia increíble", "La noticia que te encantará", "Chuky, great news" (Sí, me dicen Chuky), "AMIGA LEE, TE TENGO UN NOTICIÓN" y finalmente "LO QUE TANTO ESPERABAS" me emocioné hasta las lágrimas porque pensé que era un aumento de sueldo, vacaciones en el caribe, tal vez me había ganado un premio, tal vez era por llegar temprano, no sé, cualquier otra huevada menos esto.  Grande fue mi sorpresa al abrir todos los correos, uno por uno y tener en todos el mismo link de El comercio con semejante headline:

Noble rockero: Rod Stewart tocará en Lima el 15 de octubre
No lo podía creer. Mi corazón se detuvo, me hice la pichi tres veces, morí y resucité. Mis ojos se llenaron de lágrimas, me temblaron las manos, las piernas, me pellizqué el brazo, me restregué los ojos y lloré. Presioné el botón de "reiniciar" mientras decía: "me están hueveando, esto no puede ser" y esperé pacientemente mientras sentía que mi taquicardia era insoportable. La pc se volvió a prender, me pidió mi contraseña y de nerviosa no la puse bien, por lo que al tercer intento fallido se bloqueó mi usuario. "Conchasumareeeeee" inmediatamente llamé a mi amigo de sistemas, me desbloqueó la cuenta y, después de 7 largos minutos, pude reabrir mi correo electrónico. Para esto, todos mis compañeros de oficina me miraban un poco asustados. Como apagué tan intempestivamente la compu, mi correo inició a prueba de errores (una mierda total para todo aquel que, como yo, esperaba leer tan urgentemente un correo). Demoró un culo. Pero cuando por fin abrieron todos mis correos, me di cuenta de que no me estaban hueveando y me volví a hacer la pichi creo. Mi sueño empezaba a hacerse realidad, un sueño que para muchos peruanos contemporáneos a mis padres parecía imposible de cumplir.¡Era cierto! ¡Rod Stewart venía a Perú! y YO tenía que estar en primera fila. O al menos en la primera zona.

A pesar de mis cortos veintiún años, Rod Stewart fue uno de los primeros artistas que me gustó realmente. R
ecuerdo que en el Fanning, en la oficina de OBE, una tía tenía su radio antigua y chiquita y siempre que yo iba (que era bastante frecuente), escuchaba canciones como Do ya think i'm sexy, Sailling, Some guys have all the luck o Young Turks, y muchas otras más que con el tiempo conocería a la perfección. Recuerdo claramente que a la quinta o sexta vez que, por malcriadeces dignas de mi segundo de secundaria, caí en esa oficina, ya eran bastantes las veces en que había escuchado Young Turks y bien conchuda yo, mientras me sellaban mi cuaderno de control con ese grande y rojo MALA PRESENTACIÓN, le pregunté a la gorda esa que qué canción era la que sonaba y ella me dijo sonriente y al parecer sorprendida por mi pregunta: "ay, es Rod Stewart, a mí me encanta, tengo mi CD con todas sus canciones". Desde ese preciso momento, ese nombre no se me olvidaría nunca más.

Tuvieron que pasar varios meses, años, etc, para que la tecnología avanzara y yo me acomodara por completo a ella. No supe lo que era tener messenger si no hasta más o menos los dieciséis años. 2006, sí, dieciséis años. Entré en el mundo del Hi5 y demás huevadas dignas de un adolescente de esa época. Conocí el YouTube y no lo pude dejar. Para esto ya le había contado a mi bella madre que me gustaba ese pelucón amante de las bufandas que salía -Muy de vez en cuando- en la tele, y mi mami se emocionó tanto que me abrazó fuerte y me dijo: "Has sacado mis gustos" -ojalá no todos, carajo- Y fue así que en esta página de vídeos empecé a buscar a mi amado Rod, y fui encontrando una a una, todas sus canciones. Me encantó. Iba a las cabinas después del cole y me veía dos, tres, cuatro vídeos de Rod, empecé a conocer las canciones por sus nombres y por el nombre del álbum, y me di cuenta que eran demasiadas, pero igual me encantaban y me las llegué a aprender.


Pasaron los años y yo ya había logrado quemarme un disco con todas las canciones del buen Rod que encontré en el Ares, ese programa de mierda que más que música me bajaba virus, así que tenía mi gran CD. Empecé a leer sobre él, sobre The Faces, su banda, y era simplemente increíble. Siguieron pasando los años y un amigo me hizo el favor de descargarme todos los discos del Stewart, aunque ya me sabia las canciones ahora tenía todos sus discos en un solo lugar. Me pasaba la vida escuchándolo, me imaginaba cómo sería el día en el que semejante artista pise suelo peruano, lo imaginaba y siempre me decía "jamás va a pasar eso, ya está muy tío" ¿Ya está muy tío? las huevas. Ese 26 de julio al llegar al trabajo todo cobró sentido, mi buen Rod estaría aquí muy pronto.


Las entradas estaban con no me acuerdo cuánto de descuento con una tarjeta de crédito en un banquillo por ahí, así que le pedí a una compañera que me la saque a cuatro cómodas cuotas que yo pagaría con el sudor de mi frente, axilas, panza y demás, y fue así que el 24 de Agosto, al mediodía y con un frío de mierda me dirigí a comprar mi entrada. Grande fue mi desilusión cuando me dijeron que ya no quedaban las primeras filas y lo más cercano que había era la fila 15, asiento 18. Lo tomé inmediatamente, no había tiempo que perder. Me dieron mi entrada celeste con una foto de Rod, no lo podía creer. Con toda la emoción del mundo empecé a llamar a todos mis amigos y a contarles la noticia, abracé a todo aquel que se me cruzaba en el camino, me compré una galleta soda y empecé a soñar con el futuro 15 de Octubre, con todo lo que marcó mi vida, con su música, su historia, su estilo, su cabello alborotado. Me sentía feliz, tan feliz que  lloré de la emoción. Era la mujer de veintiún años más feliz del mundo.


Ahora, solo me queda esperar hasta el 15 de octubre, tengo todo mas o menos calculado, no sé qué pasará, si me orinaré de emoción, si bailaré, si lloraré, si golpearé a todos los tíos y V.I.P's del mundo para acercarme al escenario y darle un abrazo a Rod, no sé si desde la fila 15 veré bien el escenario o me meterán la rata y será lejos, no sé si gritaré todo lo que quiero gritar (¡ROD TE AMO!, ¡ROD HAZME UN HIJO CON EL ULTIMO RESPIRO QUE TE QUEDA!, ¡ROD CANTA PARA MI YOUNG TURKS Y HAZME FELIZ!, ¡ROD ME ENCANTA TU CABELLO!) No lo sé, pero desde ya espero ese día con todas las ansias del mundo, y no me interesa conocer el set list, quiero que él me sorprenda, igual me sé todas y cada una de sus canciones.



*Les dejo la foto que (recontra hincha yo) le tomé a mi flyer y a mi entrada con el 20% de descuento (ya me acordé, porque esa zona costaba 745 mangos) Ojalá que no se me pierda, porque no sé qué hago.




domingo, 21 de agosto de 2011

Administrando mi vida.

 El lunes fue mi primer día de escuela y la verdad me fue mejor de lo que esperaba. Entré a Cibertec a estudiar administración, una carrera que no me gusta al 100% pero que estoy dispuesta a soplarme solo para que no me jodan más en mi casa. Sí, lo sé, soy una idiota. En fin, empezaré a relatar todos los pormenores de mis primeros tres días de vida académica (Por ahora solo estudio Lunes, Miércoles y Viernes). 

*Lunes 

 Mi primer día. Llego tempranazo para encontrar mi salón y pasear por las instalaciones. Veo a un chico parado en la baranda del salón, le pregunto si era ese el salón de adelanto y me dijo que sí, un poco botado, un poco indiferente. Me llega al pincho. Me quedo ahí parada esperando que abran el aula. Veo a una china sentada en el suelo, a un chico pegado a su blackberry y una pelirroja parada. Llega la hora de entrar y me siento en el medio, en una mesa grande, Forever Alone, y adelante se sienta una chica de pelo negro. Sonriente me dice que es mejor sentarnos juntas "para ahorrar espacio" y así lo hacemos. Se llama Marisela, y me cae muy bien. La profesora se llama Nataly, pero quiere que le digamos Naty para tener más "confianza". 

 Conozco a Rubén, Melissa, Irvin (que además trabaja en la misma chamba que yo) y otros que no me acuerdo, gracias a un ejercicio que sirve justamente para eso: para conocernos. Interactúo con más seres humanos, chicos y chicas de diferentes edades, tamaños y colores. Me siento bien, para ser mi primer día no creo que nadie me quisiera hacer Bullying (a lo que realmente estoy acostumbrada). Salgo a las diez y media de la noche, hace frío, y estoy lejos, tan lejos de casa, pero el gordo está afuera, con su carro y una hamburguesa de Mc Donald's, para calmar mi hambre y mi cansancio. Pobre panzón, vive tan jodidamente lejos de Cibertec, y tan jodidamente lejos de mi casa, pero igual, me ha prometido que vendrá en su carro todos los días desde el Callao y me llevará a mi casa. Ojalá cumpla. Llego cansada a mi hogar, nunca había disfrutado tanto el llegar a casa, pero sé que a partir de hoy, serán así todos mis días (lloro)


*Miércoles

 Llego temprano igual que el Lunes. Entro al salón y ya no me siento con Marisela, me siento con Irvin, el chico que trabaja conmigo (y recién me enteré el Lunes). Ese otro chico, el botado e indiferente me mira demasiado en clase, tanto me mira que ya me da roche hasta voltear. En fin, hoy conocí más gente, me reí de unas cuantas huevadas que un chico dijo por ahí, la profesora no es tan mala como pensé. Observo bien el salón, ¿Quiénes de todos estos serán mis amigos por siempre? porque claro, uno cuando entra a la universidad o al instituto conoce gente muy importante, gente que se convierte en parte fundamental de tu vida académica. Miro para todos lados: ¿Será esta china que habla como loca? ¿Será Rubén o tal vez Irvin, o tal vez el muchacho sobrado que me viola con la mirada? Nos dan break y yo me voy a un rincón a llamar al gordo, un tipo con el que salgo. Le cuento lo bien que me siento y el frío que tengo, me dice que me traerá una casaca y me pregunta qué quiero que me compre para comer. Como soy una engreída de mierda y como tiene que ganarse mi cariño, le digo que quiero KFC. Termino de conversar con él y se me acerca el violador sobrado que me mira mucho. Me pregunta si deseo un café de la máquina, le digo que "ya pues" y me lo trae. Me pregunta quién mierda soy, de dónde vengo y a donde voy, y cuántos años tengo. Conversamos largo rato y me doy cuenta que no es ningún enfermo mental, ni ningún idiota con complejo de stalker. Es un alma perdida como yo, buscando amigos y sintiéndose un pedacito de caca en el salón. Me cae tan bien este brother. Le doy las gracias y nos volvemos al salón. Salimos otra vez a las diez y media y bajamos juntos. El gordo nos ve y me pone una cara de O_O. Se va mi amigo y nos despedimos con un besito en la mejilla. La cara del gordo ya era de "¡¿QUE MIERDA, QUE MIERDA, QUE MIERDA?!" Me subo a su carro, y me entrega mi KFC prácticamente con lágrimas en los ojos, mientras me dice con la voz entrecortada: "Ya hiciste un nuevo amigo, te felicito, ahora que te acompañé él, pe" Me cago de risa en su cara, le doy un abrazo y le digo que se acostumbre. Pobre panzón, eso le pasa por intentar gilearse a una chica ocho años menor que él. Todo lo que vivo es nuevo para mí, y él ya lo pasó hace una década.

*Viernes 

 "A la mierda, hoy llego tarde" digo mientras me termino de amarrar mi zapatilla de Superman. Agarro mi cuaderno y me subo a mi carro. Como estoy de vacaciones en la chamba mi vida transcurre tranquila y me doy el lujo de almorzar y tirarme a jatear hasta la hora de ir a clases. Llego a Cibertec y veo a mi nuevo amigo, nos saludamos y nos vamos a meter un pan con queso a la cafetería. Me cuenta que su chamba es una cagada y que está cansado. Le cuento que a mí, la mía me encanta. Nos reímos un rato, contándonos diferentes cosas y entramos al salón. La clase transcurre con total normalidad, ya me hablo con más gente, hasta hacen bromas, es como si se conocieran de tiempo. En el break llamo al gordo y me dice que no podrá venir a recogerme, pero que como ya tengo nuevos amigos, que alguien me haga la taba."conchatumare" pienso. Y yo que no sé cómo regresar a mi casa, y yo que salgo a las diez y media, casi once de la noche, cuando ya no pasan carros por la Salaverry. "Conchatumare" repito en mi cabeza, tres o cuatro veces más. "¿Y ahora cómo me voy?" Regreso al salón y entablo conversación con un chico que se va más o menos por mi ruta, y creo que le doy pena porque me pone la mano en el hombro y me dice "tranquila, yo te dejo en tu casa". Termina la clase, y bajo con mi nuevo amigo.