sábado, 19 de julio de 2014

La música tiene vida propia

Para mucha gente, la música es solo un conjunto de sonidos que sirve para entretener y nada más; Para Omar Rubio, creador del colectivo “No Música”, esta tiene vida propia.

*Entrevista para el curso de Redacción Periodística (2do ciclo) 


Cuéntame Omar, ¿Qué es No música?
No música es un colectivo abocado a la exploración de la música desde una perspectiva diferente. Nosotros creemos firmemente que ella es más que sonidos y que, además, tiene poder. En ese sentido, exploramos su poder a nivel personal y social; esa es nuestra misión en el mundo, que las personas puedan escuchar la música desde otro lado y que entiendan, sientan y reconozcan que no es un adorno, sino, que sirve para muchas cosas: para identificar a un pueblo, para mover a un país, para emocionar, levantar, matar, vivir; es decir, la música sirve para todo. Es un arte, tiene vida.


¿Cómo nace este proyecto, con quién decides formarlo?
El proyecto nació por una necesidad personal a finales del año 2012. Yo tenía la necesidad de hacer catarsis a través de la música. Esto que te digo sobre el poder que tiene la música yo lo he experimentado con las ganas de expresar lo que he sentido a través de ella. Literalmente yo sentía que la música me desbordaba y explotaba dentro de mí, por lo que yo necesitaba materializarlo de alguna forma, y la forma que encontré para expulsar esos demonios fue escribiendo, compartiendo lo que sentía. Como no encontraba el lugar donde hacerlo, creé la página. Nació por eso, por una necesidad mía pero, puntualmente, por una canción que me llenó de tal manera que me motivó a pensar en todo lo que te digo y a hacer este colectivo.


¿Y cuál fue esa canción?
Fue “The drugs don’t work” de The Verve. Las otras no funcionaron (risas).


¿Cuáles son tus influencias musicales? Sabemos que también formas parte de una banda…
Sí tengo una banda, hacemos covers por lo pronto pero nuestra meta es tener nuestras propias canciones. Con respecto a las influencias, son muchísimas pero de todas maneras me voy a lo que yo llamo “no música”, la música que no sirve solo para entretener. En ese sentido, me gustan los cantautores que tienen conceptos dentro de sus discos, por ejemplo Spinetta o grupos como Pink Floyd. Ellos claramente entienden que la música les sirve para seguir vivos, por eso que recrean su vida, crean conceptos fuertes. Me gusta, más que escuchar canciones sueltas, escuchar discos completos. Para resumir el tema de mis influencias, me gusta mucho David Bowie, creo que es un ejemplo de siempre hacer lo que quieres hacer. La música se trata de hacer catarsis y él ha experimentado miles de estilos, miles de formas, lo que siempre le nació hacer. También me encanta Spinetta, me parece un ejemplo claro de explosión a través de la música. Esos serían mis más grandes influyentes.


¿Qué es lo nuevo que hay en el colectivo?
 En un mes vamos a relanzar la página porque, como te conté, nació como una necesidad mía, pero con el pasar de los meses he ido viendo la necesidad de seguir haciendo punche porque la música sea cada vez más difundida y entendida de otra manera, no solo como te comenté. Y siento que eso tiene que ir más allá de solo una persona porque, como siempre se ha manejado no música, escuchando una canción, explotando a través de ella, sintiendo todo lo que puedas sentir, lo escribes y lo compartes en la página. Así ha ido funcionando con los seguidores, con la gente que se ha animado a compartir su emoción, su sentir. Justamente en la nueva etapa que viene queremos explorar también ese carácter de poder que tiene la música pero no solo a nivel de individuo, sino también a nivel de sociedad, a nivel cultural. Algo más orientado a una sociología de la música; el entender cómo la música es un actor dentro de la sociedad, cómo se mueve dentro de las relaciones humanas, etc. Esto para ver que está viva, que tiene un poder que va más allá de simplemente escucharla un rato en la calle, sentirte feliz y nada más. 


¿A qué te refieres con “sociología de la música?
 A entender la música como un actor social, como un ente, una manifestación de arte humano que maneja sus propios códigos de interacción. De hecho las personas se juntan en conciertos no solo para escuchar música, sino a botar todo lo que sienten a través de, por ejemplo, un pogo, que a muchos les puede parecer algo tonto el golpear el cuerpo contra otro, es un ritual que nace a partir de seguir un estilo musical y la cultura que está detrás de ese estilo. Hay que entender eso, que la música en sociedad no es solo sonido, no es solo el “yo escucho esto porque me gusta y se acabó”. Es el “yo escucho esto porque tengo una forma de comportarme según lo que escucho”. Hay estereotipos, maneras de vestir, hasta de hablar, identidad a través de la música, grupos que se forman, música que está relegada como la música andina que no se conoce o se le pone mala cara a veces pero que en verdad son nuestras raíces. Entender todo ese juego de que la música es la forma de conocer a una persona, a una sociedad a nivel de explosión interna, es para mí sociología de la música. 


¿Cómo traduces todo esto a un nivel físico? 
  Bueno, la forma en la que nosotros nos hemos ordenado para acercarnos a esta gran misión que es que la gente escuche la música de otra manera, es a través de tres grandes ejes. El primero es la exploración, donde investigamos ya sean documentos, trabajos, procesos y demás hechos que brinden una evidencia clara de que la música tiene poder. Entonces tenemos, por ejemplo, trabajos que hablan concretamente sobre la sociología de la música, trabajos de música afroperuana, de identidad, etc. Todo el material documentado y no documentado que nos dan una evidencia clara de que la música es más que solo sonido. Al segundo eje lo nombramos “explosión”, que es lo más ligado a lo que te conté al inicio sobre no música, porque la música tiene el poder de liberarte a través de notas, letras y queremos seguir compartiendo todo esto pero a un nivel más íntimo. No se trata de compartir una canción y dejarla ahí, sino es ir un paso más allá, es compartir lo que esa canción produce en ti, lo que genera, lo que hace para mover a una persona en particular. Lo que te motiva a levantarte cada mañana, etc. Es un lado mucho más interno, de catarsis, exploramos letras y cómo reflejan el interior de los músicos al  momento de crear canciones. Para terminar, el tercer eje es ya netamente dedicado a difusión y producción de eventos, y es transversal a los primeros. Vamos a hacer eventos orientados al primer eje que es más informativo y de exploración – investigación; como conversatorios, círculos de debate, proyecciones de documentales, etc. Lo principal es llevar a cabo nuestras sesiones “No musicales”, donde hablamos con músicos y los invitamos a tocar. Justamente exploramos el lado interno de este músico cuando hace su canción, su disco y todo en general. No solo es invitarlo a tocar, sino también conocer y saber cómo ven a la movida musical en el Perú, etc. Todos los temas que vayan más allá que solo tocar e irse. 


Y, para ti, ¿Todos los géneros musicales entran en este espacio de “No música”?
 Por supuesto. Entran todos los géneros musicales, y ese es uno de nuestros principales valores: la apertura. Nosotros creemos que, si vamos a dar un discurso sobre el poder de la música en todo nivel, no podemos limitar su impacto en otros géneros. Tal vez a ti te lleve a explotar, a sentir mil cosas, un “reaggaeton” y es completamente válido. La música no es más que un conjunto de sonidos organizados de una manera armónica con un objetivo. Entonces, para cerrar el tema, es un género completamente bienvenido en la página, así como cualquier otro. 

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PD:
-Gracias amigo Omar, gracias a ti saqué buena nota en mi final :)
-En serio, es lo máximo este proyecto, se vienen cosas bravazas, les dejo el link: (EL LINK)



viernes, 18 de julio de 2014

Cambios everywhere

 Tengo la cabeza en otro lado. No, no sean mal pensados. Mayo fue un mes de aquellos en los que todo te pasa de golpe y casi ni te deja reaccionar. Cambié de trabajo, jalé dos parciales, me encontré con amigos que no veía de años, nacieron más bebés...¡CAMBIÉ DE TRABAJO DESPUÉS DE SEIS LARGOS AÑOS! ¿Ya lo dije? Perdón. Terminé el ciclo y, de pronto, ya es Julio. ¿En qué momento la vida se me pasó taaaan rápido? No lo sé, solo sé que abandoné mis actividades, amigos, blogcito y hasta programa de radio por internet. Lo dejé todo, he pasado por muchos cambios. En fin.

 Quiero contarles sobre mi nuevo trabajo. Es alucinante, así: A-LU-CI-NAN-TE. Ok, no me hace alucinar, tampoco es que trabaje en ácidos, pero es muy chévere. Cambié de la típica oficina seria administrativa a un lugar cómodo, donde puedo ser quien siempre quise y bueno, estar feliz. Feliz era en el otro lado pero... no era lo mío. ¿Saben? Ser Community Manager es recontra divertido. Ya les contaré.

 Espero no perderme más por este mundo blogger. He estado leyendo algunos posts amigos y creo estar en condiciones para volver a escribir y compartir mis experiencias que, aunque un poco locas, sé que leerán. Hola de nuevo, amigos.